De Juana Chaos y la traición de un presidente a su país

Permalink 01.03.07 @ 13:31:27. Archivado en Sobre el autor

Acabo de enterarme. El Gobierno acaba de conceder el segundo grado penitenciario a De Juana Chaos y éste podrá cumplir el resto de su condena en su casa, en libertad vigilada. ¡Qué asco! Sabía que Zapatero haría todo lo posible por soltar a este asesino antes del año que le quedaba de condena. Pero no podía imaginar que su descaro llegara a tal magnitud. Ni dos semanas a tardado en traicionar a España. Sí, digo traicionar porque un terrorista nos ha echado (y ganado) un pulso a todos los españoles, representados por este Gobierno que nos ha vendido a todos. El Estado no cedió ante la extorsión etarra con Miguel Ángel Blanco. Murió sin que nadie pudiera hacer nada por él. Los etarras pusieron un precio a su vida que el anterior Gobierno no pagó porque era un puro y duro chantaje. Hoy el Gobierno de Zapatero sí ha salvado la vida de un indeseable. ¿El precio? La dignidad de todo un país.

Hasta ahora podía haber criticado muchas cosas del Gobierno, achacándole muchos fallos. Pero también le reconozco aciertos, ya que nadie puede caer en el simplismo de que en todo un proyecto de Gobierno no hay nada bueno. Pero ya todo da igual. Para mi, el Gobierno “2004-2008” del presidente Zapatero pasará a la Historia como el Gobierno de la traición, la vergüenza y la ignominia. Gracias a él todos veremos estos días las imágenes de los homenajes que sus camaradas le conceden en el País Vasco. No querían un mártir, pero han creado un héroe, un mito viviente. Ignacio De Juana Chaos, el “gudari” que venció a España.

Ya saben lo que tienen que hacer todos los etarras que se encuentran encarcelados “en las mazmorras del opresor Estado Español”, como dicen ellos. Huelga de hambre, a base de jamón york, poses en la prensa y copular con tu novia en la cama del hospital. Y lo mismo habrán de hacer el resto de asesinos, ladrones y violadores. Todos sabemos ya que el Gobierno no deja morir a nadie, concediendo todas las reivindicaciones que se le pidan. Yo mismo, que quiero un piso y un trabajo estable, ya sé el camino a seguir. Me da asco tener que hablar así, pero es lo que creo. Es lo que me ha hecho creer el presidente de mi país.

Por último, quiero dirigir mi mayor y más sentido abrazo a todas las víctimas del terrorismo de ETA, especialmente a aquellas a las que el salvaje hoy liberado destrozó su vida. Ánimo. Somos más y somos mejores. Al final de esta triste historia seremos nosotros los que sonriamos felices por la victoria obtenida. Nosotros “no comemos para un mes” con los asesinatos, como esta bestia. Por eso somos mejores. Por eso, porque aunque a veces se oculte, la Justicia prevalece. Por eso, mañana venceremos.