
El día de la vergüenza
01.03.07 | 16:56. Archivado en Política
(PD / Redacción).- Este jueves ha sido uno de los días más tristes de la Historia de la democracia en nuestro país. Un sanguinario asesino etarra ha conseguido hincar de rodillas al Estado de derecho con la inestimable complicidad de un Gobierno rendido al chantaje de su huelga de hambre. Iñaki De Juana Chaos a estas horas se recupera de su órdago al Gobierno en su Euskadi natal, donde este jueves fue recibido por centenares de personas como si de un héroe se tratara.
España recordará con tristeza el primero de marzo de 2007. El ministerio del Interior, con Alfredo Pérez Rubalcaba al frente, ha decidido ceder al chantaje de Iñaki De Juana. 115 días de severa dieta del jamón york han bastado para ganar el pulso al Gobierno. Finalmente, dando excusas basadas en "razones legales y humanitarias", el Gobierno ha permitido al sanguinario asesino Iñaki de Juana salir del hospital y poner rumbo a Euskadi, primero a un hospital de San Sebastián, donde proseguirá su recuperación, y después en su propio domicilio.
Es la anatomía de un chantaje perfectamente orquestado por el etarra, al que el Gobierno ha cedido para intentar mantener con vida el "proceso" que debió morir sepultado bajo las ruinas del aparcamiento de la Terminal 4 de Barajas, que ETA voló por los aires. Moncloa filtró durante la noche del pasado miércoles que, en menos de una semana, se pondría en libertad al asesino de 25 inocentes. Pero no ha esperado ni un sólo día: el jueves por la mañana, el asesino abandonaba el hospital en ambulancia con dirección a su Euskadi natal.
LA JUSTIFICACIÓN DE RUBALCABA
"Sé que es una decisión comprometida". Rubalcaba ha intentado explicar así lo inexplicable, la liberación del asesino terrorista De Juana Chaos. En una comparecencia ante los medios de comunicación, el ministro del Interior ha hablado de las razones "legales y humanitarias" que han hecho que tome la decisión de trasladar a De Juana Chaos al País Vasco.
Según ha explicado, el asesino "va a seguir cumpliendo su condena. En primer lugar en un hospital del País Vasco y, cuando sea piosible, si es que es posible, en su domicilio hasta su completo restablecimiento". Ha basado su argumentación en los informes médicos "concluyentes", según los cuales "el riesgo para su vida es elevado y el riesgo de que tenga secuelas permanentes es aún mayor".
Ha comentado el ministro que "ha sido una decisión personal por razones legales y humanitarias", una decisión que, en su opinión "se ajusta escrupulosamente a la legalidad vigente" ya que "cuenta con la aprobación del juez de vigilancia central de la Audiencia Nacional".
En un intento por reducir el efecto negativo que esta decisión tendrá, ha hecho hincapié en que el asesino no cumple condena por sus asesinatos, sino por un delito de "amenazas no terroristas". Y ha añadido:
"Si no le quedara algo más de un año de cárcel por cumplir de un delito de amenazas no hubiera tomado esta decisión (...) De no tomar esta decisión, tengo el convencimiento de que Ignacio De Juana hubiera fallecido en prisión durante las próximas semanas".
Y ha asegurado:
"Soy plenamente consciente de que hay muchos ciudadanos que no están de acuerdo con el trato a De Juana, que él no tuvo piedad con sus víctimas, y tienen razón. Pero esa es la diferencia moral entre demócratas y asesinos".
DECISIÓN COMUNICADA ESTA MAÑANA
Así, el presidente Zapatero ha consumado la liberación del etarra José Ignacio de Juana Chaos, según ha confirmado Europa Press. La decisión está tomada y aunque el Gobierno socialista se escude en un pretendido "humanitarismo"–arropado por medios como El País o la Cadena SER, que utilizarán eufemismos como "segundo grado", y por personajes como Rodríguez Ibarra, que tratarán de cubrir la ignominia llamando "cabrón" al asesino pero apoyando su liberación-, el ultraje es completo.
Se trata de una decisión personal de José Luis Rodríguez Zapatero, que ha recibido el apoyo de la vicepresidenta Teresa Fernández de la Vega y del nuevo ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, tras realizar varias consultas con otros responsables socialistas.
El Gobierno socialista pretende ahora que el etarra regrese a casa aplicándole "prisión atenuada". Se trata de una fórmula unilateral de la Administración penitenciaria que permite casos casi a la carta, desde dormir cada noche en prisión hasta permisos de larga duración de varias semanas. Es decir, una libertad casi de facto.
Tiene un inconveniente: De Juana dijo que no la aceptaría, pero las circunstancias han cambiado. Tampoco cabe descartar la libertad condicional por razones humanitarias. Instituciones Penitenciarias debería informar al juez de vigilancia, que puede oponerse a la petición. El concurso de un tercero, el juez, puede hacer desistir al Gobierno de Zapatero de elegir este camino.
Zapatero y los suyos confían en que De Juana "entre en razón" cuando se le comunique de forma inminente que va a regresar a su casa. Se le suplicará que se deje alimentar como un niño, le dirán que "ha triunfado" y lo recuperarán físicamente, hasta que se cumplimenten los trámites administrativos.