Una manifestación sin color político

05.03.07 | 16:48. Archivado en Política

 

(PD / Redacción).- Mariano Rajoy ya ha puesto fecha a la primera manifestación convocada por el Partido Popular desde que gobierna Zapatero. Será el próximo sábado día 10 de marzo. Pero lo importante de la convocatoria no es quién la convoca, sino cuál es el tema. Debe ser, como cuando murió Miguel Ángel Blanco, una convocatoria de manos blancas, sin pancartas ni colores políticos.

El líder del Partido Popular ha hecho un llamamiento a los "sensatos", sean de izquierdas o derechas. Rajoy ha convocado a todos cuantos sientan como un error lo que ha hecho el Gobierno de Zapatero, la primera vez que un Estado democrático claudica ante los terroristas.

El lema elegido por los populares ha sido "España por la libertad, no más cesiones a ETA", bandera bajo la cual se están sumando diversos colectivos. Como no podía ser de otra forma, la Asociación de Víctimas del Terrorismo ya ha confirmado su presencia en la manifestación mediante una nota a los medios de comunicación, en la que comenta:

"Como ya ha puesto de manifiesto en multitud de ocasiones durante los últimos meses, la AVT considera fundamental que la sociedad salga a la calle para mostrar su apoyo a las víctimas del terrorismo y exigir que el Gobierno deje de rendirse ante los asesinos de ETA".

"La decisión del Gobierno de excarcelar al asesino De Juana Chaos ha supuesto un duro golpe para las víctimas del terrorismo. Estas, además de sentirse desamparadas por el Ejecutivo, consideran que se ha premiado a un terrorista que no se ha arrepentido del asesinato de 25 personas y de haber provocado decenas de heridos".

Del mismo modo, el Foro de Ermua ha hecho un llamamiento a colocar crespones negros en las ventanas como señal de respeto a las 25 víctimas asesinadas por De Juana, que ahora disfruta de los favores del Gobierno en un hospital de su adorado Euskadi:

"El Foro Ermua llama a los españoles demócratas -ya sean de izquierdas o de derechas- a colocar la bandera constitucional de España o alguna de las banderas autonómicas con un crespón negro en las ventanas y balcones de sus casas, hasta que De Juana Chaos haya vuelto a ingresar en prisión, para expresar abiertamente el rechazo de la gran mayoría de los ciudadanos a la claudicación de Rodríguez Zapatero ante el chantaje de este terrorista, para hacer palpable nuestro apoyo a las víctimas del terrorismo y nuestro empeño en la defensa del Estado de Derecho".

EL VALOR DE LA CONVOCATORIA

Pero esta manifestación debe recorrer las calles en silencio, sin pancartas, sin banderas, sin partidos... Como fue la multitudinaria manifestación del 12 de Julio de 1997 contra el asesinato de Miguel Ángel Blanco.

No es tiempo de cálculo político, sino de moral, decencia y rabia. Zapatero, Blanco, Rubalcaba y el resto sueñan con volver a ganar las elecciones y la excarcelación del sanguinario De Juana no es más que un guiño a ETA, para que los que colocaron la bomba en Barajas no repitan, porque eso les restaría millones de votos.

Pocas veces, como en la vergonzosa cesión ante el chantaje de De Juana, ha quedado tan patente que la política también es sindicalismo de intereses, ventajismo, conjetura, truco, pragmatismo, artificio, falacia, guiñol.

UNA MANIFESTACIÓN SOBRE HONOR E INTEGRIDAD

Basta escuchar lo que dicen estos días González, Rodríguez Ibarra, Chaves o fijarse en el silencio confuso de Bono. La manifestación del sábado 10 de marzo tiene que ser histórica. Lo ocurrido con De Juana es una cuestión primordial y la protesta ciudadana no puede ni debe teñirse de operación partidaria.

La manifestación del 10 de febrero tiene que ver con el honor, con la virtud, con la integridad, con la nobleza. Se trata de un asunto de arquitectura moral, de estima colectiva, de encarnadura ética, de decoro social. Se trata de vergüenza.