
Arzobispo de Granada, antes de pasar por el banquillo
«No tengo nada de que avergonzarme»
RDDomingo, 11 de marzo 2007
El arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, contra el que se ha decretado apertura de juicio oral tras haber sido acusado por un cura de calumnias y coacciones, dijo hoy que confía en la justicia humana pese a sus 'limitaciones' y pidió a los fieles que no teman por él porque está 'en manos del Señor'.
Antes de dar paso a la homilía de la misa que oficia los domingos, aludió expresamente al proceso judicial en el que está inmerso para manifestar que acudirá al juicio 'como acusado' al igual que 'tantísimas personas acuden todos los días a un juicio'.
'No es algo de lo que la Iglesia no tenga una larguísima experiencia', continuó el prelado, que se refirió en concreto al hecho de que Jesucristo pasó por un juicio 'absolutamente injustificado' y transmitió a sus seguidores que no teman 'cuando os lleven a los tribunales, e incluso les dijo 'alegraos cuando os persigan, os calumnien (...) y digan toda clase de mal de vosotros''.
El arzobispo admitió que tiene 'muchos defectos' y 'sin duda muchos pecados', y que no es que le 'escandalice' la posibilidad de 'haber obrado mal en alguna o muchas circunstancias', sino que en 'este caso concreto' no tiene 'nada de lo que pedir perdón al Señor' o de lo que avergonzarse ante Dios, sus fieles ni 'nadie', porque no ha hecho más que cumplir con su 'ministerio pastoral y obligación, independientemente de las consecuencias que eso pueda tener'.
El prelado mantuvo que confía en la 'justicia humana, que tiene sus limitaciones pero que también podrá establecer lo que deba establecer'.
Animó a los fieles a vivir 'con mucha paz' las circunstancias que se vayan sucediendo para afrontar juntos los momentos de 'sufrimiento y dolor', si llegan.
Estas manifestaciones se producen después de que la Audiencia de Granada desestimara los recursos de apelación del fiscal y el arzobispo contra el auto del Juzgado que acordaba proseguir la tramitación de la causa contra el prelado por los delitos de calumnias, coacciones, lesiones psicológicas y contra la integridad moral que le atribuye el sacerdote Francisco Javier Martínez Medina.
El sacerdote, que pide multa para el arzobispo, se querelló contra éste después de que en febrero de 2006 acabara sin avenencia el acto de conciliación en el que estaba llamado a participar el prelado tras ser demandado por aquél por injurias y calumnias.
Esas injurias y calumnias fueron supuestamente vertidas por el arzobispo en una carta en la que acusaba al sacerdote de una apropiación indebida relacionada con su trabajo de archivero y de quedarse con los derechos de propiedad intelectual de un libro sobre la Catedral de Granada, cuyos autores demandaron al prelado.