
España, más amenazada que nunca por Al Qaeda
15.03.07 | 09:08. Archivado en Política
(PD / Agencias).- La promesa estrella, la llave de Moncloa, la "t" de la palabra "talante" era la retirada de las tropas de Iraq. Tres años después la experiencia demuestra que no fue una retirada, sino un traslado a Afganistán. Al Qaeda ha vuelto a fijar sus ojos en España y la amenaza parece ahora más grande que nunca. Y, quién lo iba a decir, Aznar lo lleva advirtiendo desde hace tiempo.
La presencia de España en Iraq fue el detonante de los atentados del 11 de marzo de 2004 en la madrileña estación de Atocha. Zapatero, neófito en Moncloa, sonriente candidato aclamado por la masa, creyó que retirando a las tropas de Iraq habría suficiente. Pero lo malo del chantaje es que, conforme pasa el tiempo, lo pedido nunca es suficiente. Siempre hay una petición más. Como ETA, tras De Juana pide Navarra. Ahora Al Qaeda, tras Iraq pide que nos marchemos de Afganistán.
Un chantaje del que, según ya ha advertido José María Aznar, nos colocaría en primera línea de fuego. En pocos años pedirán instaurar la ley islámica en esa media España que reclaman como propia. Ahora, con los responsables de los terribles atentados del 11-M sentados en el banquillo ante Gómez Bermúdez, la amenaza parece mayor. Algunos grupos terroristas, como el recién fundado "Al Qaeda en el Magreb", han puesto como objetivos prioritarios a Ceuta y Melilla. La amenaza que muchos creyeron extinguida se ha hecho mucho mayor.
Y el profeta de este nuevo desastre al que nos encamina Zapatero ha sido, curiosamente, el ex presidente Aznar. A propósito de exigencia de Al Qaeda de que España retire las tropas de Afganistán, de que si se cede "no debe sorprender que el próximo paso del chantaje de los terroristas sea la implantación de la ley islámica en una parte de nuestro territorio".
LAS ADVERTENCIAS DE AZNAR
"Y luego pedirán la retirada nuestra de nuestro propio territorio", añadió Aznar durante la presentación del libro del Grupo de Estudios Estratégicos (GEES) "Qué piensan los neocon españoles".
José María Aznar no se considera un "neocon", en alusión a los intelectuales que han inspirado la revolución conservadora en EEUU, sino "más bien un liberal clásico", según sus propias palabras.
Este miércoles, sin embargo, no recurrió a ningún pensador liberal ni conservador para afrontar el problema del terrorismo, sino a la fórmula mucho más simple del ex presidente de EEUU Ronald Reagan, al que, junto a la ex premier británica Margaret Thatcher, presentó como modelo de liderazgo:
"Nosotros ganamos, ellos pierden".
AMENAZAS DE AL QAEDA
Aznar catalogó el terrorismo como "el gran desafío brutal" de los "enemigos de la libertad" y recordó que "los terroristas se envalentonan ante la debilidad". "Los terroristas detectan la debilidad y golpean precisamente donde sus crímenes son más eficaces", dijo el ex presidente, quien subrayó que "la inteligencia, la razón y la palabra" son las "pocas armas" con las que se cuenta para defender los valores de la libertad y la democracia.
Aznar recordó que España ha padecido los "zarpazos" del terrorismo e insistió en que "la única manera de derrotarlo es la constancia, el uso de todas las armas del Estado de Derecho y la firmeza para no ceder nunca al chantaje":
"Sabíamos que si cedíamos, perdía la democracia y la libertad. Y que la debilidad sólo consigue alimentar y hacer más fuertes a los criminales. El apacigüamiento no funciona con los terroristas".
Aznar no aludió a cuáles fueron sus orígenes ideológicos, pero sus resonancias podían vislumbrarse en algunos pasajes de su discurso, como cuando habló de la necesidad de "revivir Occidente" o de la crisis de Europa, que achacó a la "dictadura del relativismo", a la "falta de creencia en los valores básicos" y a la "debilidad del nervio moral".
LA FALTA DE VALORES EN EUROPA
Y, cómo no, de la amenaza terrorista:
"El terrorismo es un desafío existencial para las sociedades libres (...) en España lo sabemos muy bien, porque hemos padecido sus zarpazos durante mucho tiempo. Y aprendimos que la única manera de derrotarlo era la constancia, el uso de todas las armas del Estado de derecho y la firmeza para no ceder nunca al chantaje".
"Los radicales y los terroristas se envalentonan ante la debilidad", prosiguió, refiriéndose ya a Al Qaeda, que acaba de reiterar sus amenazas si España no retira sus tropas de Afganistán:
"No debe sorprendernos mucho que recibamos amenazas por apoyar a la frágil y naciente democracia afgana. Los terroristas detectan la debilidad y golpean precisamente donde más eficaces pueden ser sus crímenes para lograr sus objetivos. Ahora piden la retirada de Afganistán. Si cedemos, no deberá sorprendernos que el próximo paso del chantaje de los terroristas sea la implantación de la ley islámica en una parte de nuestro territorio [por Andalucía] y la ruptura del principio de igualdad de todos ante la ley".
La receta para acabar con el terrorismo, agregó Aznar, es la que él aplicó cuando presidía el Gobierno y utilizó Reagan durante la Guerra Fría: "Nosotros ganamos, ellos pierden". Tan simple como, a su juicio, eficaz.