Los obispos, hartos de las blasfemias contra la fe católica

15.03.07 | 22:24. Archivado en Sociedad

 

(PD/Agencias).- El escándalo que reveló PD sobre las fotos blasfemas pagadas con dinero de la Junta de Extremadura ha sido la gota que ha colmado la paciencia de los obispos españoles y de la Conferencia Episcopal. Por eso, representantes de la Iglesia española están hartos de las blasfemias contra los símbolos cristianos y amenazan, incluso, con emprender acciones judiciales.

La Conferencia Episcopal ha pedido respeto por la fe católica y sus imágenes y han dejado entrever que podrían llevar acciones legales contra los que puedan denigrar a la Iglesia.

En los últimos días se han hecho notorias diversas actuaciones de particulares e incluso de instituciones públicas que no pueden ser valoradas más que como ofensas objetivas a los católicos, puesto que denigran las imágenes más representativas de la fe de la Iglesia, como son las del propio Jesucristo, la Virgen María y los santos.

Los obispos se han referido a las imágenes que la Junta de Extremadura subvencionó y que muestran a personajes bíblicos en situación pornográficas.

Además han cargado contra la película sobre la vida de Santa Teresa, interpretada por Paz Vega y considerada, según la Conferencia Episcopal, como una "lamentable blasfemia".

Pensamos, por ejemplo, en los carteles y en los anuncios televisivos de la película titulada 'Teresa, el cuerpo de Cristo' y sobre todo en el caso, en cierto sentido aún más grave, de los catálogos de una exposición fotográfica publicados por la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura, con prólogo de su responsable. Las imágenes reproducidas por esos medios son crudas y lamentables blasfemias.

La Constitución Española "reconoce y protege" el derecho de libertad religiosa de las personas y de las instituciones, según recuerdan; las leyes, incluso las penales, "tutelan" ese derecho fundamental, que es "vulnerado" con actuaciones como las mencionadas.

Con esta ocasión, invitamos a los católicos a elevar al Cielo oraciones de gratitud y de alabanza, porque la misericordia y la bondad de Dios son infinitas. Que la gratitud y la alabanza sean más fuertes que sus contrarios,

concluye la nota.