Sacerdote denuncia la hipocresía de los Objetivos del Milenio.

Permalink 17.03.07 @ 19:13:19. Archivado en Iglesia contra el Imperialismo

En línea con el artículo del lunes y otros anteriores denunciando la hipocresía de los "Objetivos del Milenio", me ha alegrado encontrar éste artículo de un sacerdote en la revista diocesana de Valladolid.

Los objetivos del burócrata

Jose Ramón Peláez, sacerdote diocesano de Valladolid.

El que pasa hambre quiere y necesita comer, si espera se muere. El niño esclavo, hijo de un parado o trabajador explotado, necesita la solución del paro de sus padres y que le dejen jugar e ir a la escuela. El trabajador emigrante que viene a la fresa o al “boom” del ladrillo necesita llegar con un contrato y que cese la hipocresía que le trata como delincuente mientras permite la economía sumergida, para después presumir de hacer “regularizaciones”.

Hay multitud de problemas de los pobres, cuya solución pasa por plantearse como objetivo inmediato su erradicación. Esto es evidente si se piensa en la dignidad humana, si se pisa tierra y se escucha la realidad solidariamente. Pero cuando esos problemas los abordan los organismos internacionales y sus burócratas, a los pobres les cae encima una lacra peor. Peor, porque quien debiera solucionar sus males, presume de ello en su propaganda y absorbe los recursos dedicados a tal fin, termina siendo el freno para su solución.

Es sabido que la Revolución Verde de la FAO, organismo contra el hambre, lo extendió imponiendo monocultivos para la exportación. También que la UNESCO, el de la cultura, fue saboteada cuando quiso que los pobres tuvieran sus agencias de noticias. La UNICEF aborta niños o los esteriliza eliminado comensales de la mesa, según interesa a los Ford, Gates,… que dedican a eso sus fortunas en lugar de restituirlas. Cuando se pidió un nuevo orden económico se inventaron el 0,7 %, que nunca han dado, como señuelo para no plantear en la sociedad las causas del problema. Llevan así décadas, pero en lugar de irse para casa y ahorrarnos sus inmensos salarios los señores burócratas pretenden ahora Los Objetivos del Milenio: no han querido solucionar los problemas de los pobres ni incomodar a quienes los provoca, sino fijar sobre el papel unos objetivos que hasta si se cumplieran dejarían a los pobres sin comer. Esto es lo que pide la campaña Pobreza Cero ¿Es honrado apoyarla?