El `nijab´o la vergüenza de ser mujer, también en la España de la igualdad

20.03.07 | 12:29. Archivado en Sociedad

 

Redacción (Periodista Digital).- Que las niñas musulmanas se cubran el pelo con un pañuelo ya hace mucho que dejó de ser un problema, sobre todo ahora que lo que se ve por las calles son mujeres convertidas en auténticos fantasmas limitados física y psicológicamente por la intransigencia de su religión. Y cada vez más. ¿Dónde queda la Ley de Igualdad?

Cada vez son más las mujeres musulmanas que caminan caminan por nuestras calles escondidas bajo metros y metros de tela, preferiblemente oscura, que apenas dejan ver sus manos y, a través de una rendija, los ojos.

Varios representantes políticos, el presidente del Grupo Municipal del PP en Barcelona, Alberto Fernández Díaz, han pedido la prohibición de estas prendas (concretamente el `nijab´) que esconden a la mujer como si fuera un ser vergonzante al que no importa denigrar así.

Lo que no se entiende es por qué, si hasta hace poco era insólito ver a alguien así vestido en España, se está generalizando la estampa. La respuesta podría estar en la radicalización del discurso de los imanes, que incitaría al uso del `nijab´, una pieza de tela que cubre por completo a la mujer, desde la cabe a los pies, dejando tan sólo ver las manos y con una rendija a la altura de los ojos, sin la rejilla que convertiría a la prenda en un `burka´.

Lejos quedó la controversia del `hiyab´, ese pañuelo que cubría el cabello de lo que entonces nos parecía las musulmanas más conservadoras de España, que pueden, o no, usarlo con una especie de túnica hasta los pies, llamada `habiya´.

REINO UNIDO LO PROHÍBE, Y ESPAÑA LO ALIENTA

Vergüenza tendría que darle a España cómo entiende su presidente su recurrida Alianza de Civilizaciones, que parece aplaudir y alentar este tipo de vejaciones a la mujer, mientras por otro lado se vanagloria de la Ley de Igualdad, contra la discriminación femenina.

En Reino Unido, un país con un importante número de inmigrantes musulmanes, en cambio, son más coherentes. Están estudiando prohibir a las alumnas asistir al colegio con el `nijab´, los pañuelos que cubran su rostro, como medida de seguridad, y sobre todo para que no interfiera en el aprendizaje de los niños.

HOLANDA ANTE EL MISMO PROBLEMA

Mientras España hace `ojos ciegos´ al asunto del `nijab´, no sólo Reino Unido, sino otros países se plantean cómo actuar ante esta nueva realidad.

En Holanda no se prohibirá el uso del `nijab´ por la calle, aunque sí se recomienda su limitación en funciones en las que el contacto humano es importante, como un empleo en el sector educativo o en el ámbito sanitario, según ha recomendado la nueva ministra holandesa de Integración Ellen Vogelaar.