
Cuando el atracador es el Estado
20.03.07 @ 14:08:04. Archivado en Economía
El proyecto de reforma de la Ley de Propiedad Intelectual solo puede calificarse de una forma: atraco. En la norma, el Gobierno da rienda suelta a su declarada vocación estatista y de paso paga a sus pancarteros, siempre prestos a la subvención. Vicia el espíritu de la Ley imponiéndola para un caso particular, y presupone la más que discutible ‘delincuencia’ de todos los españoles que utilizamos soportes digitales.
Sí, la ley y su canon digital por el que un ipod nos puede salir 90 euros más caro -por poner un ejemplo- tiene la misma lógica que decretar un impuesto por utilizar el bolsillo de unos pantalones. Tanto los bolsillos de los vaqueros como los discos duros o cedes pueden almacenar información, y, por tanto, podrían cobijar ‘copias piratas’. Da igual que los guarden o no, el caso es que podrían. Se presupone la culpabilidad de todos los usuarios a costa de esos otros bolsillos -estos ya sin gravamen- de ramoncines y compañía.
La de la propiedad intelectual no es, ni mucho menos, la única medida liberticida que últimamente va camino del BOE. Tras la manifestación contra la guerra de Irak del pasado sábado llega, casualidades de la vida, la aprobación de la Ley del Cine. Esta no presupone la actividad delictiva de los ciudadanos, sino que constata la indiferencia de los espectadores ante las películas patrias. Lo gracioso es que, sin saberlo, con tanta subvención condicionan nuevas hornadas de peores películas. El desincentivo a la creatividad se encuentra íntimamente relacionado a las donaciones estatales... En cualquier caso, de su cine que se ocupen ellos. Ahora bien, que dejen de meternos la mano en la cartera (esta, de momento sin canon).