
El Gobierno ZP mima a ETA-Batasuna por simple cálculo electoral
21.03.07 | 09:02. Archivado en Política
(PD).- Mal pintan las cosas. El Gobierno Zapatero, convencido de que su gran baza electoral es un acuerdo con ETA, ha paralizado la acción policial contra los terroristas y trata de bloquear toda acción judicial contra ellos y sus cómplices.
La decisión de Conde-Pumpido de retirar la querella por enaltecimiento del terrorismo por la que Otegi debe ser enjuiciado este miércoles en la Audiencia Nacional si el tribunal insiste en juzgarle es una prueba tan sonrojante como palmaria.
La actitud de Zapatero a puesto en manos de los etarras las llaves de La Moncloa. Son los asesinos de las pistolas y las bombas, los De Juana Chaos y sus compinches, quienes tiene ahora la posibilidad de determinar quien emergerá vencedor de las urnas. Saben que les basta detonar un coche-bomba el día preciso, para alterar el curso de los comicios y están haciendo valer sus sangrientos argumentos en su negociación con los socialistas.
La Fiscalía General del Estado es un organismo que depende del Gobierno y recibe órdenes de él. La decisión de Conde Pumpido y la retirada de la acusación contra Otegi, se debe únicamente al temor de Zapatero a ver peligrar su malhadado proceso de paz en el supuesto de que el líder de Batasuna fuese condenado y acabase en la cárcel.
El fiscal ya había intentando el lunes evitar la sesión de este miércoles con un duro recurso en el que incluso advertía al tribunal de posibles consecuencias disciplinarias si sentaba en el banquillo al dirigente abertzale.
Estamos ante un recurso insólito en sus términos y una decisión -la retirada de la acusación - precipitada. Si el Supremo ordenó repetir el juicio por la falta de imparcialidad del tribunal que le juzgó en el País Vasco, esto es lo que procedería hacer.
Si la Fiscalía entiende ahora que Otegi no cometió ningún delito al llamar «gudaris» a los etarras muertos en la «larga lucha por la autodeterminación», su actuación, lejos de frustrar ese juicio, debería ser la de dejar que se celebrara para que sus razones se impusieran a la vista de todos.
Otegi puede seguir haciendo declaraciones confusas y el Gobierno ZP puede seguir aferrándose a ellas, como a un clavo ardiendo, pero la resistencia del portavoz de la ilegalizada Batasuna a hacer algo tan básico como condenar a ETA mientras ésta sigue activa y extorsionando, nos lleva a pensar que estamos igual que antes.
Y no será por falta de estímulos a los terroristas y sus socios, porque el Gobierno ZP ha tomado a Batasuna como interlocutor válido; ha contribuido a su rehabilitación pública consintiendo su presencia en actos que, si bien no son constitutivos de delito, son política y moralmente inaceptables; ha aflojado la acción de la Fiscalía ante el PCTV; ha excarcelado a De Juana; ha mantenido abierto el proceso pese al atentado de Barajas; ayer el PSOE y sus socios rechazaban una propuesta del PP para perseguir las actividades públicas de Batasuna; y hoy, el fiscal pretende librar a Otegi del banquillo.
Estado democrático parece cada días más débil y los criminales están cada día más crecidos. Mal pintan las cosas.