El Papa tendrá una seguridad parecida a la del presidente USA

Tanta protección como George Bush

RD
Viernes, 23 de marzo 2007
La visita del papa Benedicto XVI a Brasil en mayo próximo tendrá un plan de seguridad similar al que fue organizado para recibir al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, el pasado 8 de marzo, según fuentes oficiales citadas hoy por la prensa local/Archivo

La visita del papa Benedicto XVI a Brasil en mayo próximo tendrá un plan de seguridad similar al que fue organizado para recibir al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, el pasado 8 de marzo, según fuentes oficiales citadas hoy por la prensa local.

El Papa visitará Brasil entre el 9 y 13 de mayo y será escoltado por agentes de las policías Federal, Civil y Militar, así como por funcionarios de la Agencia Brasileña de Inteligencia, que estarán coordinados por el Ejército, agregaron diversos medios.

El plan, según la prensa, será similar al que garantizó la seguridad de Bush, que paralizó casi por completo la populosa ciudad de Sao Paulo el pasado 8 de marzo.

Las fuentes oficiales citadas añadieron que la Policía Civil deberá movilizar a unos 5.000 hombres y la Policía Militar aportará otros 1.000 agentes más.

Tal y como aconteció en el caso de Bush, no se anticiparán de forma oficial los detalles de la operación, debido a la exigencia de mantener en secreto el plan, por motivos de seguridad.

En el caso de la visita de Bush no se registró ningún incidente durante sus desplazamientos, pese a que miles de personas que se manifestaron contra la visita intentaron acercarse a su comitiva.

La principal diferencia entre ambas visitas es que el Papa estará en Brasil durante cinco días, mientras que Bush permaneció menos de 24 horas.

Además, Bush sólo estuvo en la capital paulista, mientras que Benedicto XVI viajará también a Aparacida, localidad a 170 kilómetros de Sao Paulo, donde inaugurará la V Conferencia de la Conferencia Episcopal de América Latina y el Caribe.

El operativo de seguridad con el pontífice se extenderá a una misa multitudinaria en la que Benedicto XVI proclamará santo a un religioso local y que será realizada en un estadio de Sao Paulo.

El Episcopado todavía no ha cerrado la agenda del Papa, pero ya ha declarado su interés en que sea incluida una entrevista con el presidente brasileño, Luíz Inácio Lula da Silva.

Lo que sí ha confirmado es la celebración de varias misas en espacios abiertos, en las que Benedicto XVI se dará un baño de masas en su primer viaje a América Latina y, además, en el país con el mayor número de católicos en el mundo.