
Censura las legislaciones abortistas y pro eutanasia
Cañizares critica la cultura de la muerte
RDDomingo, 25 de marzo 2007
El cardenal arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, criticó hoy duramente la 'cultura de la muerte legalmente establecida' y censuró las 'legislaciones abortistas', las que están en 'pro de la eutanasia' y las que permiten la 'manipulación de embriones'.
Durante la homilía de la misa dominical, el también vicepresidente de la Conferencia Episcopal dijo que 'necesitamos que las legislaciones abortistas, que las legislaciones en pro de la eutanasia, que las legislaciones que llevan a manipular el embrión, no tengan lugar en una sociedad que sea verdaderamente digna del hombre, en una cultura de la vida'.
Porque, 'si hoy, con razón, nos avergonzamos de los tiempos de la esclavitud, que entonces se justificaba legalmente, no tardará en llegar un día en que nos avergonzaremos y arrepintamos de esta cultura de muerte, también legalmente establecida, y se pedirá con gran voz que tales legalizaciones de muerte sean abolidas en las legislaciones de una humanidad en progreso'.
Si la Iglesia no calló ante las injusticias sociales del siglo XIX, aún no superadas -dijo el prelado toledano- menos aún lo puede hacer hoy cuando 'en tantas partes del mundo hay injusticias y opresiones más graves, consideradas como elementos de progreso de cara a la organización de un nuevo orden mundial'.
'Sin duda -añadió el purpurado- la injusticia más grave que corroe actualmente es esa gran multitud de seres humanos, débiles e indefensos, que están siendo aplastados en su derecho fundamental a la vida, porque, sin eso no hay orden mundial, un nuevo orden que algunos tratan de imponer a pesar de que sea tan contrario a la vida'.
Abundó en esta tesis y manifestó que 'el mundo actual trata de apagar o de poner sordina a tan importante mensaje, son las campañas y la trompetería de los embajadores y servidores de la cultura de la muerte y del miedo al futuro'.
Cañizares entiende que 'no hay democracia y no hay paz en una cultura de muerte', por lo que 'el aborto, la eutanasia, el suicidio, la manipulación genética y el terrorismo nunca, ni por nada, ni en ninguna circunstancia es justificable'.
Criticó que nos hayamos acostumbrado a 'guerras injustas tan destructivas y que reflejan esa visión del profeta de la ciudad calcinada'.
Se preguntó hacia dónde va nuestra sociedad si se quiere 'construir sobre escombros, donde la verdad moral no cuente como base de nuestra sociedad', por lo que invitó a recordar lo que ocurrió con el comunismo y el nazismo.
'Es necesario -dijo- que nos demos cuenta de lo que ha sucedido cuando se ha pretendido hacer una sociedad solo marcada por el progreso material, por un futuro asentado sobre ideologías donde la vida no cuenta' y recordó 'lo que fue el comunismo real de los países del Este y lo que fue la Alemania nazi, donde el hombre no contaba'.