Camino: «Producir niños en el laboratorio es impropio de la dignidad humana»

RD
Viernes, 30 de marzo 2007

 

Cuenta P. Rubiera en La Nueva España que Juan Antonio Martínez Camino, secretario general de la Conferencia Episcopal, dejó ayer muy clara la doctrina de la Iglesia católica de rotunda oposición a la reproducción asistida y a la clonación terapéutica. «Producir niños en el laboratorio es impropio de la dignidad humana porque se trata de un acto de producción. Los niños no se deben producir, hay que crearlos», afirmó.

El secretario de los Obispos, asturiano de Marcenado (Siero), pronunció ayer una conferencia en el Colegio de Médicos de Oviedo sobre «Antropología cristiana, vida y reproducción asistida», invitado por la delegación asturiana de Familia y Vida. «No es exacto que la reproducción artificial no sea de por sí una actividad lesiva del ser humano», dijo.

Martínez Camino opone producción a procreación y, en ese trayecto, deja al margen de la doctrina de la Iglesia a algunos de los tipos de familia que empiezan a ser comunes en la sociedad actual, como las madres solteras o los matrimonios homosexuales, aunque subrayó que juzgaba «hechos y no personas».

«No se trata bien a los niños cuando se les produce, sin embargo la procreación es un acto personal, una relación íntegramente humana a la que se dona la vida de un hijo. Cuando se sustituye procreación por producción se abre la puerta al desprecio a la vida, a la manipulación de los seres humanos, a la ruptura de unas de las relaciones más tiernas, como son la maternidad y la paternidad. ¿Quién tiene derecho a impedir a un niño conocer a su padre?», afirmó.

Con idéntica firmeza, se pronunció contra el proyecto de ley de Investigación Biomédica, aprobado el pasado miércoles por la Comisión de Sanidad y Consumo del Congreso. Su previsible aprobación, dijo, «no es una buena noticia». Y añadió: «Con esta ley y la de Reproducción Asistida, el ser humano en sus fases más incipientes está menos protegido por la ley que algunas especies animales».

El secretario de la Conferencia Episcopal atribuye a los intereses de las grandes industrias muchos de los supuestos avances científicos. Diferenció entre clonación terapéutica y reproductiva, pero dijo que la primera «no es menos grave que la reproductiva porque se dona un ser humano al que no se le va a dejar nacer». Es un acto, dijo, de «total prepotencia».

Al ser interrogado sobre las posibilidades que ofrece la clonación terapéutica para resolver o curar enfermedades que en la actualidad causan la muerte y el distanciamiento de la doctrina católica de una gran parte de la sociedad, mucho más favorable, Camino admitió la preocupación de la Iglesia. «Naturalmente que nos preocupa, pero creo que estos problemas se abordan con cierta ligereza y falta de reflexión. Nuestra preocupación principal es el ser humano y la familia. Sobre ello prima la educación profética, la Iglesia asume este papel con tristeza, pero con la alegría de saber que trabaja por el ser humano».

Evitó pronunciarse sobre la encuesta sobre los sacerdotes españoles, realizada por la revista «21rs» y publicada ayer en los medios de comunicación. «Me he enterado por la prensa, aunque bastantes sacerdotes me habían comentado el modo en que se hacían las preguntas. Me parece muy arriesgado sacar conclusiones sobre lo que piensan veinte mil sacerdotes».