
El Arzobispado de Granada niega el caso de racismo porque las jóvenes no eran novicias
RDViernes, 30 de marzo 2007
El Arzobispado de Granada niega el racismo en el caso denunciado sobre dos jóvenes de la India. El vicario ha explicado en un comunicado que las jóvenes no fueron expulsadas del Convento de la Piedad de Granada porque sólo pueden permanecer en un convento de clausura las extranjeras que ya son religiosas en su país de origen. Además, les niega incluso su carácter de novicias o postulantes, "dada su escasísima vida conventual".
De esta forma, su actuación se ha limitado a aplicar la normativa de la Iglesia, que establece que ninguna persona extranjera ingrese en un convento o monasterio de clausura, sin antes haber pertenecido como profesas a una congregación religiosa en su país de origen.
Las dos jóvenes llegaron al convento de las dominicas de Huéscar, Diócesis de Guadix, el 28 de enero sin haber tenido una vida conventual previa. A los pocos días mostraron su deseo de no permanecer en el convento y se marcharon a Granada, al Convento de la Piedad, donde conocían a una de las monjas, también de nacionalidad india, matiza el comunicado. Según el Arzobispado, las jóvenes, dada su escasa y breve vida en este convento, no las considera ni siquiera novicias o postulantes.
Normativa
Ante esta situación anómala, el vicario no les permitió quedarse, en virtud de la normativa vigente en la Iglesia antes citada. Así, el 25 de febrero volvieron a su país.
Esta norma fue creada para salvaguardar la autenticidad de la vocación religiosa y de la vida conventual y nunca en función del lugar de origen de las monjas, según el arzobispado.
En la actualidad, de las casi 300 monjas que hay en los 22 conventos de clausura de la Diócesis de Granada, más de 50 son extranjeras. La gran mayoría procedentes de la India, pero también de países de África o Hispanoamérica, como Perú o México.