Biocombustibles

Permalink 31.03.08 @ 17:40:33. Archivado en Actualidad

La publicidad califica de vehículos ecológicos a los que consumen biocombustibles, pero oculta que producir un litro de etanol necesita el equivalente 20.000 litros de agua, además de mucha energía y de pesticidas enormemente contaminantes.

Un litro que es, en realidad, un cuarto, porque el equivalente a los tres cuartos restantes se consumió en producir ese mismo litro de biocombustible.

Así que ese litro ha derrochado el agua que consumen diariamente centenares de africanos, ha dilapidado tres cuartos de la energía que consume, ha contaminado tierra y aire, y ha encarecido tanto el maíz o la soja que no se sabe a cuánta gente habrá dejado con el estómago vacío.

Aún siendo esta una evaluación grosso modo del costo de los biocombustibles, el hecho real es que su elaboración y consumo resultan ecológica y humanamente más gravosos que el petróleo.

Estos días se está produciendo maíz con enorme dispendio de agua para elevar la producción en las grandes praderas estadounidenses. Los pozos de riego, que tenían antes 15 metros de profundidad, se han secado y tiene que ahondarse ahora hasta la media de 80. Como sigan ahondando quizás encuentren petróleo.

Un científico británico, John Anthony Allan, ha creado un sistema que mide el agua utilizada en producir alimentos que ha merecido el “Premio Estocolmo del agua 2008”. Afirma, por ejemplo, que una taza de café requiere 140 litros.

Allen propone establecer un mapa mundial de acuíferos para que se cultiven ciertos productos donde abunda el líquido, otros donde hay poco, y que se intercambien luego en el mercado internacional.

Pero los sedientos biocombustibles quizás rompan toda propuesta: al vaciar los acuíferos como ocurre en las planicies de EE.UU., los manantiales y ríos situados en tierras más bajas van secándose para formar desiertos.