03.04.08

null

Saludo a todos los que han querido comentar algo en mi blog. Muchas gracias amigos. Soy un pobre obispo jubilado y casi ochentón. No me pidáis mucho ni os hagáis muchas ilusiones. Yo haré lo que pueda por formular opiniones cristianas sobre los acontecimientos, responder, comentar, hablar con vosotros y ayudaros a conocer la doctrina de Jesús y de la Iglesia a propósito de los acontecimientos de nuestra vida. Dios nos ayudará, sin duda.

Y dicho esto respondo a algunos de los comentaristas:

Son varios los que dicen que la Iglesia debería buscar el poder político para que todos fueran buenos cristianos y el mundo siguiera los planes de Dios. Esa no es la doctrina ni la práctica de la Iglesia, ni la enseñanza de los Papas. Una razón muy sencilla: La Iglesia es la heredera de Jesús y su misión consiste en ayudar a los hombres de buena voluntad a creer en Jesucristo y a creer en Dios con todas las consecuencias. Esta fe tiene que ser libre, es una opción básica de vida, ofrecida por Dios y por la Iglesia a todos los hombres. La fe no se puede imponer desde el poder. Son los ciudadanos, convertidos a Dios, por su propia cuenta, los que tienen que organizarse y actuar en política para que el mundo se vaya ajustando cada vez más a los planes de Dios. En paz y libertad.

Yo sí creo que en la transición la actitud de la Iglesia fue la actitud correcta. La mitad de los españoles se manifestaron no católicos, ¿qué se podía hacer? ¿Imponer la fe católica por la fuerza? La doctrina de la Iglesia pide un orden político que respete la libertad religiosa de todos los ciudadanos como un bien positivo y que se respete la ley natural, asequible a la razón, en el ejercicio de la autoridad. Eso es posible con nuestra Constitución. Otra cosa es si quienes ganan las elecciones lo cumplen o no, pero eso depende de los votantes, no de lo que diga la Iglesia. Yo le recomiendo que se lean la Constitución sobre la Iglesia en el mundo y el Decreto sobre la libertad religiosa, del Concilio Vaticano II.. Claro, se puede pensar de otra manera, pero entonces ya no se puede presentar la propia opinión como si fuera doctrina católica.

Algunos me dicen que no son demócratas. La postura de la Iglesia es que cada cristiano es libre en sus preferencias políticas. Y que nadie puede hablar ni actuar como en nombre de la Iglesia en materia de preferencias políticas. Se puede no ser demócrata, o se puede rechazar la democracia liberal. Pero en lo que se piense, habrá que ver cómo se respeta la libertad de las personas en materia religiosa y cómo se promueve el bien común, incluida la convivencia y la paz. De acuerdo que un estado confesional del todo coherente sería bueno, aunque habría que ver cómo se entiende esto, porque un Estado que quiera gobernar según la doctrina cristiana tiene que comenzar por respetar la libertad religiosa de todos. En cualquier caso, eso lo tendrían que decidir LIBREMENTE los ciudadanos.

He dedicado artículos y conferencias al tema de la nueva evangelización. Es muy difícil y muy complejo. Iremos hablando.

A quien me dice que en la Iglesia hay contradicciones, yo le digo que bueno, los obispos, los sacerdotes, y los fieles a veces nos podemos equivocar. Para no equivocarse en la Iglesia hay que ser bastante santo, humilde, ante Dios y ante los hombres. Y estar en comunión y en obediencia explicita con la doctrina oficial de la Iglesia. Pero creo que nadie puede negar con fundamento que la Iglesia de España, toda la Iglesia de España, ha sido muy clara en condenar el terrorismo y cualquier colaboración con los terroristas. Hay un libro en la Biblioteca de Autores Cristianos de más de 500 páginas que recoge todos los documentos de los obispos españoles condenando el terrorismo. También de los obispos vascos.

Y por último, un amigo me dice que ya está bien, que si estoy jubilado que me calle y me dedique a otra cosa. Bueno, yo no pido a nadie que se moleste en leer lo que escribo. Vd. olvídese y viva tranquilo. Yo no le voy a molestar. Y nada más amigos. Dios con todos.

+Mons. Fernando Sebastián Aguilar