(Analisis Digital/ReL) El arzobispo emérito de Pamplona y obispo
emérito de Tudela, monseñor Fernando Sebastián, participó ayer en el
Encuentro Madrid 2008, celebrado en la Casa de Campo de Madrid con
el lema “
La verdad es el alimento de la vida”. En su
intervención, destacó que no comprende "
cómo se puede ser feliz
sin el reconocimiento de Dios"
A modo de entrevista con el
director general de contenidos de la Cadena COPE, José Luis Restán,
monseñor Sebastián se refirió a la desesperanza hacia los ideales de
vida de la sociedad actual. En concreto, consideró que “la
verdad es una realidad, lo que existe percibido por lo que, la
primera dilatación de nuestra persona es asomarse y vivir en la
realidad” y dijo que “lo más grave de nuestra cultura es
que el hombre ha renunciado a todo lo que no es él y se ha quedado
cautivo de sí mismo”.
Para monseñor Sebastián, “el mundo está regido por el principio
del placer” y para hacer frente a ello, y vivir en la verdad, hay
que recuperar la mundanidad de nuestro sujeto, es decir, “no
existimos solos sino existimos en el mundo”. El origen de ello,
subrayó, es “el no reconocimiento de Dios”. Precisamente,
consideró que “hace falta anunciar a Dios, recuperar la noción
de creación”. “No comprendo –añadió- cómo se puede ser
feliz sin poder asomarse al mundo entero”.
El arzobispo emérito de Pamplona también destacó que “afortunadamente
nuestra fe no depende de la política” y que una de las cosas
que hay que hacer es poner a los políticos “en su sitio” y
recordarles que no se puede legislar todo lo que se les ocurra.
En cuanto a la sociedad actual, animó a los católicos a “tener
la autoestima muy alta porque nosotros somos Jesús”. Según
explicó, no tenemos que asustarnos, ni ponernos de mal humor sino
que con un diálogo sincero “hay que tener responsabilidad y
estar alerta”.
Destacó, asimismo, que “hoy en España los católicos
necesitamos tomar conciencia de que somos capaces de sostener un tu
a tu con el mensaje de la cultura del actual partido socialista que
pretende una revolución cultural”, pero, recordó que “no
somos la oposicion del PP sino la Iglesia de Jesús”.
Hablando del catolicismo en España, destacó que “España ha
sido más católica que los españoles” y que “no se puede
decir que España sea homogéneamente católica, menos ahora”.
En cuanto a la misión evengelizadora, manifestó que, cada vez
más, “la Iglesia en España está llamada a una fuente de
conversión y cristianización”, donde debe predominar una
educación en la fe. Precisamente, consideró que “la iniciación
cristiana es una asignatura pendiente”.
Como soluciones propuso “recuperar la seriedad en el
planteamiento de la propia existencia” y “presentar la
verdad histórica de Jesús, personaje Patrimonio de la Humanidad”