05.04.08
¿Por qué no se hace algo así?
Hace unos días, escribí un artículo sobre las burlas a la Eucaristía y a la Iglesia de un programa de televisión. En uno de los comentarios, un lector (ciudadano) hacía una propuesta que me ha resultado muy interesante:
…cuando a algún colectivo, homosexuales, mujeres, conductores de taxis, les molesta un programa, lo que suelen hacer es ponerse en con contacto con los anunciantes para expresarles su malestar y desacuerdo con los productos que se anuncian en esos programas.
Es razonable pensar que yo como católico desaconsejaría adquirir los productos que se anuncian en esos programas. Pues bien ¿por que no se hace? ¿Por qué colectivos como las uniones de telespectadores y radioyentes no denuncian esos casos? ¿Por qué desde los responsables de comunicación de las distintas diócesis no se hacen gestiones de ese tipo?Es evidente que la gran mayoría de los canales de televisión se mantienen gracias al dinero de sus anunciantes y, por lo tanto, son extremadamente sensibles a la opinión de esos anunciantes. Si la opinión pública presionase a esos anunciantes, dando de lado sus productos, ellos a su vez presionarán a los canales de televisión, que evitarán los programas ofensivos.
Este tipo de tácticas tiene bastante éxito, por ejemplo, en los Estados Unidos. Allí, los anunciantes ponen mucho cuidado en no ofender el sentimiento religioso de los norteamericanos, para evitar que se haga el vacío a sus productos, como ha sucedido en numerosas ocasiones.
Incluso aquí, en España, en otros ámbitos sin relación alguna con la Iglesia, se ha usado este tipo de estrategias. Recuérdese el boicot al cava catalán que, durante bastante tiempo, tuvo efectos económicos considerables.
Ante la pregunta de porqué no se hace algo así con los programas ofensivos para el cristianismo y para la Iglesia, sólo se me ocurren tres posibles respuestas, a cual peor:
1) Que a los responsables de comunicación de las diócesis, asociaciones católicas, medios de comunicación simpatizantes con la Iglesia, etc. no les importe el tema en absoluto. De ser esta la causa, la responsabilidad de los mismos es muy grande. La televisión y los demás medios de comunicación son los lugares en los que, hoy en día, se moldea la forma de pensar de la mayor parte de la población. Si la Iglesia tira la toalla en la lucha por conseguir que estos medios no se opongan a su enseñanza ni presenten una imagen deformada de la fe, los resultados serán (están siendo ya) desastrosos.
2) Que ya se haya hecho sin ningún resultado ni eco público. Esta posible razón, nos mostraría que, digan lo que digan las encuestas de población, España ha dejado de hecho de ser mayoritariamente católica. Los españoles, en su gran mayoría no piensan, viven ni sienten como católicos. Quizá se definan nominalmente como católicos, pero eso no afecta en absoluto a sus vidas.
3) Que no se haga por una cierta desesperanza con respecto a nuestra sociedad o por temor a esa posible ausencia de resultados. Ante este temor, creo que la respuesta es evidente: la verdad nos hará libres. Si la verdad es que la Iglesia carece de poder de movilización, es bueno que lo sepamos. Además, entiendo que Dios no es un empresario: no nos exige que consigamos resultados, sino simplemente que hagamos lo posible y, después, dejemos la cosa en sus manos. No podemos olvidar que las riendas de la Historia no las llevan los políticos, ni los bancos, ni las multinacionales, sino que las lleva Jesucristo.
Tengo curiosidad por conocer la opinión de los lectores. ¿Qué opción consideran que es la más acertada? Mejor aún, ¿a alguien se le ocurre otra posibilidad que yo no haya tenido en cuenta?