(Agencias) Más de 140 tumbas musulmanas de un cementerio militar del
norte de Francia han sido profanadas con pintadas contra el islam,
lo que ha suscitado fuertes condenas de las máximas autoridades
francesas.
Es la segunda vez en apenas un año que tumbas
musulmanas del cementerio militar de Notre-Dame de Lorette, cerca de
la ciudad norteña de Arras, son profanadas. Los responsables del
cementerio informaron este domingo sobre el descubrimiento de
pintadas contra el islam y que también insultan "gravemente" a la
ministra de Justicia, Rachida Dati, de ascendencia
magrebí, según trascendió. La vez anterior había pintadas en las que
podía leerse "Heil Hitler" y reivindicaciones de los "cabezas
rapadas", entre otras.
Responsables de la comunidad musulmana, asociaciones y partidos
políticos expresaron su indignación. El rector de la mezquita de
París, Dalil Boubaker, denunció un acto "odioso y
escandaloso" perpetrado por "personas miserables" que solo merecen
"el desprecio y la condena nacional". Dati pidió a
la fiscalía que "identifique a los autores de este acto odioso y los
persiga con la mayor firmeza". En una de las tumbas, los atacantes
colgaron la cabeza de un cerdo.
Se trata del "racismo más inadmisible que hay", denunció el
presidente francés, Nicolas Sarkozy, al "compartir
el dolor de toda la comunidad musulmana de Francia". En un
comunicado, indicó que este acto "odioso" atenta también contra "la
memoria de todos los combatientes de la Primera Guerra Mundial", más
allá de las creencias religiosas de cada uno.
Sarkozy, que ha pedido al secretario de Estado
de Antiguos Combatientes, Jean-Marie Bockel, que
acuda mismo al cementerio, quiere que la investigación judicial dé
resultados "rápidos" para que los autores de la profanación "sean
castigados como se merecen". El primer ministro, François
Fillon, que condenó estos actos "repulsivos", dijo que la
justicia se ha hecho cargo del caso. Desde la oposición, el Partido
Socialista expresó igualmente su "cólera e indignación" y reclamó
"sanciones ejemplares" contra los responsables.
El cementerio fue inaugurado en 1925 para enterrar y honrar a los
caídos en 1915 durante uno de los combates más sangrientos del
frente occidental. El cementerio acoge un total de 40.000 tumbas de
combatientes, de las que 576 son de soldados musulmanes, que han
sido enterrados en tumbas orientadas hacia La Meca. Las tumbas
profanadas corresponden a soldados de países como Argelia, Marruecos
y Senegal, que por entonces formaban parte del imperio colonial
francés.