(La Razón) «La transmisión de la fe nunca ha sido un paseo triunfal»,
reconocía ayer Javier Salinas, presidente de la subcomisión de
Catequesis de la Conferencia Episcopal (CEE), en el acto de
presentación de nuevo catecismo «Jesús es el Señor», dirigido a
niños de entre 6 y 10 años. A pesar de las dificultades, el también
obispo de Tortosa reconocía «la gran libertad que hoy tenemos para
comunicar y transmitir la fe», y reivindicaba la catequesis como una
forma de contribuir a la formación de «buenos ciudadanos».
Preguntado sobre las dificultades para proponer la fe en la última
Legislatura, monseñor Salinas evitó hacer valoraciones políticas y
mostró su confianza en que siga existiendo «la libertad para poder
hacerlo».
Salinas explicó que con la catequesis «no hacemos algo que no
tenga nada que ver con la sociedad». Al contrario, al trasmitir este
«conjunto de valores y de verdades de la fe estamos constituyendo
una persona que está dotada de aquellos elementos que le hacen más
capaz de ser buen ciudadano: respetuoso, solidario, próximo a los
demás, con sentimientos capaces de dejarse conmover por el
sentimiento ajeno y con capacidad de tener esperanza para afrontar
las dificultades», añadió.
El responsable de Catequesis de la Conferencia Episcopal reconoció
que entre los problemas de la catequesis se encuentra un «cambio
innegable en la sociedad» en la forma en que los padres acompañan en
la fe a sus hijos. También explicó que las circunstancias laborales
hacen que haya una «debilidad de atención» hacia los hijos, aunque
en este caso han tomado el relevo «los jóvenes abuelos». Como signo
positivo en este sentido, destacó que cada año hay unos 8.000 niños
que son bautizados con más de siete años, cuando llega el momento de
prepararse para la Primera Comunión. Agregó, además, que la fe
cristiana «no es un hecho privado, ni oculto, sino visible y
respetuosos con las creencias de todos, pero con vocación de
presencia social».
El nuevo catecismo sustituye al anterior texto dedicado a las mismas
edades y que, con el mismo título, había sido publicado en 1982. La
renovación de aquel texto ha tenido en cuenta la promulgación del
Catecismo de la Iglesia Católica en 1992, y «las nuevas exigencias,
dados los cambios sociales, culturales y religiosos, en el campo de
la evangelización y la catequesis», segun afirman fuentes de la CEE.
Este nuevo catecismo «está organizado en torno al Credo». Según
explicó el secretario de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio
Martínez Camino, la primera edición, de 5.000 ejemplares, ya se ha
agotado y en breve saldrá a la venta una segunda de 95.000. Editado
en castellano, está previsto que el texto se traduzca a las lenguas
cooficiales.
Apostatar en persona
Preguntado por la iniciativa de un ayuntamiento madrileño para la
presentación de solicitudes de apostasía, el obispo consideró
«impensable» que se cree una «oficina» para recoger estas
peticiones. Salinas destacó que la apostasía «se debe hacer
personalmente, como en su momento se realizó el bautismo». Añadió
que «es una lástima que la gente quiera apostatar, pero está dentro
de la libertad de cada uno», e invitó a «hablar y razonar con sus
obispados» a quienes optan por esta práctica.