El corazón del Papa Wojtyla en peligro

Permalink 09.04.08 @ 14:07:04. Archivado en Actualidad

Esta vez me voy a manifestar con todas las reservas que el tema da de sí. Resulta que religión digital habla de la intención de guardar el corazón de Juan Pablo II como reliquia en Polonia. Aunque matiza a continuación que las reliquias no tienen porqué ser partes del cuerpo, sino que podría ser algún objeto de uso del Papa.

Si esto último llegase a llevarse a cabo, yo no tengo ningún inconveniente, me parece correcto que se guarden objetos de uso personal de gente que ha tenido una vida significativa. Pero otra cosa es lo de trocear a los santos. Da una sensación muy desagradable pasar por una iglesia para contemplar el miembro de algún mártir. A mí me produce escalofríos. Diferente es en cambio visitar un lugar donde se conserve su habitación tal como la dejó antes de fallecer. O guarden los manuscritos de sus escritos y publicaciones, o tengan una cruz personal del fallecido ya venerable. Todos esos casos, están justificados como recuerdos que traen la semblanza de su dueño.

Pero deshuesar a una persona ya es más serio y por respeto al difunto debiera estar prohibido. A mí me da igual si existe una normativa específica para estos casos que permite abrir un cadáver y sacar su corazón. Lo veo una salvajada y además innecesaria.

Juan Pablo II precisamente, tiene ya en la calle la película de su vida. Escritos, fotos, vídeos y documentos de todo tipo circulan ahora por Internet de modo que es fácil testimoniar la veneración hacia una persona, sin necesidad de cuartearla.

Todavía me viene por la cabeza una visita a Padua, donde si no recuerdo mal se expone la calavera de algún bendito santo o santa. Besar reliquias me produce reparo, por muy venerable que sean esos restos. Me viene siempre a la cabeza la frase del Evangelio “dejad que los muertos entierren a sus muertos”. A mí lo que sean homenajes, Eucaristías, rezos, todos los que se quieran, pero los relicarios en este siglo XXI, a mi juicio sobran. Podemos mantener viva la memoria de cualquier persona con mayor facilidad que en el pasado. Y creo que sus restos merecen mejor suerte que ir de peregrinación por el mundo o estar expuestos.

Podría entenderlo en el caso de cuerpos incorruptos. Aunque también tengo mis reparos. Exhibir por exhibir es cosa de feriantes. No hace mucho Santa Teresita del Niño Jesús fue de gira por ahí. Un paseo por cincuenta y una diócesis y visitas a otros continentes. De verdad que la cosa me parece muy seria, aunque se empeñen en asegurar que hay testimonios de abundantes gracias recibidas.

Seguro que este escrito molesta a más de uno. Pero es que me parece grotesco que tan siquiera se plantee la posibilidad de sacar el corazón de Juan Pablo II para llevarlo a Polonia. Tal y como lo digo lo siento. Aunque este blog siempre estará dispuesto a rectificar si alguien me hace comprender el sentido de los relicarios en este siglo de tecnología punta.

Por lo demás, si creen conveniente trasladar los restos de Juan Pablo II a Polonia, no me parecería mal. No veo el motivo para que todos los Papas reposen en el mismo sitio. Y es natural que el país que le vio nacer y a cuyo servicio estuvo la mayor parte de su vida, tenga los restos del Papa Grande. Algo que el propio Wojtyla deseaba en su fuero más íntimo.