El obispo de Huelva "comprende" la petición de cadena perpetua para pederastas

PD/Europa Press
Viernes, 11 de abril 2008

 

El obispo de Huelva, José Vilaplana, reconoció hoy "comprender" la petición de cadena perpetua realizada por la familia de Mari Luz Cortés, la niña de cinco años cuyo cadáver apareció el pasado 7 de marzo tras permanecer desaparecida 54 días, por "la situación que ha pasado la familia durante este tiempo".

En rueda de prensa para presentar el IV Congreso Diocesano de la Educación Católica, Vilaplana determinó que la cadena perpetua para pederastas como el presunto asesino de la niña, Santiago del Valle, "tendrá que evaluarse por si conviene o no".

Con todo, mostró su "compresión y respeto" hacia la familia Cortés Suárez ante la situación "tan dolorosa" que han vivido durante más de 50 días, lo que "justifica que pidan colaboración ciudadana".

La familia de Mari Luz lleva recopiladas unas 20.000 firmas en favor de la petición de cadena perpetua como medida preventiva para los pederastas con resultado de muerte y la publicación de una lista de pederastas, si bien tiene previsto, junto a la asociación juvenil Nuevo Drom, iniciar una recogida por toda España, recorriendo 32 ciudades, además de una manifestación en Madrid, según publica hoy 'Huelva Información'.

La familia, además, no descarta iniciar una huelga de hambre para que cambien las leyes en este sentido una vez que se entreguen las firmas que piden la cadena perpetua, petición que ya ha sido apoyada públicamente por otras entidades, como la asociación 'Yerbabuena' y su presidenta, Pilar Heredia. ç

Por otra parte, José Vilaplana, confió hoy en que la nueva legislatura que presidirá tras su investidura de hoy José Luis Rodríguez Zapatero esté 'marcada por el consenso' y por una 'especial' atención a los más desfavorecidos socialmente.

En rueda de prensa para presentar el IV Congreso Diocesano de la Educación Católica, Vilaplana deseó que en los próximos cuatro años 'se abra una etapa de consenso en la que se lograse un equilibrio, sobre todo, en materia de educación'.

En general, también esperó que, 'ante la posible crisis económica que se avecina, toda la sociedad crezca en la atención a los sectores más desfavorecidos', al tiempo que confió en que 'se disipen algunos perjuicios que se tienen hacia la Iglesia, de forma que no se vea enfrentada a la democracia, con la que está encantada'.
A su juicio, la presencia de la Iglesia en la sociedad 'es muy importante, también en defensa de los valores, pero representándolos, no imponiéndolos', con lo que insistió en la necesidad de que la próxima legislatura sea de 'conciliación social y convivencia'.