ZENIT
El mundo visto desde Roma
Servicio diario - 12 de abril de 2008
¡Toma parte en la familia de ZENIT!
Campaña anual de recogida de fondos
¿Puede ofrecer un apoyo personal para que ZENIT siga existiendo y crezca cada vez más?
Quizá hasta ahora no lo había pensado. Si puede hacerlo, no lo dude: hágalo ahora.
Existen varias formas de apoyarnos:
- Envíe su DONATIVO a través de http://www.zenit.org/spanish/donativos.html
- Envíe su TESTIMONIO a testimonios@zenit.org
(por favor, si NO desea que se publique con su nombre y apellido, adviértalo explícitamente en su mensaje).
- Y ahora, ¡gran novedad! - Envía tu FOTO y/o AUDIO-TESTIMONIO utilizando: http://www.zenit.org/spanish/foto-audio.html
- ¡Recuerde que sus ORACIONES son importantes para ZENIT!
¡Ayúdenos durante esta campaña!
INFORME ESPECIAL
Las diez claves del viaje del Papa a Estados Unidos de América y a la sede de la ONU
DOCUMENTACIÓN
La Iglesia no se vende
El nuevo catecismo «Jesús es el Señor»
Declaración de los obispos argentinos y oración por la Patria
Informe Especial
Las diez claves del viaje del Papa a Estados Unidos de América y a la sede de la ONU
Por Jesús de las Heras Muela, director de Ecclesia
MADRID, sábado, 12 abril 2008 (ZENIT.org).- Publicamos el análisis que ha escrito el director de la revista Ecclesia (www.revistaecclesia.com), don Jesús de Las Heras Muela, sobre el viaje que realizará Benedicto XVI del 15 al 20 de abril a los Estados Unidos y a la sede de las Naciones Unidas.
"Las diez claves del viaje del Papa a Estados Unidos de América y a la sede de la ONU"
"Cristo, nuestra esperanza", lema de la visita papal del 15 al 20 de abril
1.- La visita del Pastor Supremo a una de las principales Iglesias locales de la catolicidad.- En su mensaje del 9 de abril a los católicos y habitantes de Estados Unidos de América, Benedicto XVI habla de como la fe está bien enraizada en este país. En efecto, los católicos norteamericanos constituyen uno de los principales y más numerosos contingentes humanos de toda la Iglesia, tras los católicos en Brasil, México y Filipinas y numéricamente también por encima de Italia y de España, Polonia y Francia.
Con fecha 31 de diciembre de 2006, el número de católicos ascendía a 67.530 millones de personas, de un total de 299.226 millones de habitantes. En torno a 25 millones de católicos norteamericanos son de origen hispano.
El número de obispos católicos en el primer país de la tierra es de 436, el episcopado más numeroso de la Iglesia junto a los de Brasil e Italia. Los sacerdotes diocesanos son 30.000, a los que hay añadir otros cerca de 15.000 religiosos sacerdotes. Los religiosos no sacerdotes con 5.254, las religiosas se acercan a 65.000 y los diáconos permanentes son 15.101. Hay también 416 miembros de Institutos Seculares, 536 misioneros laicos y 405.071 catequistas. El número de seminaristas mayores se aproxima a los 5.000 y el de seminaristas menores es de 1.286.
La presencia social de la Iglesia católica norteamericana es también muy notable. Cuenta con 11.159 escuelas de educación infantil y primaria; 1.277 escuelas medias y secundarias; 266 centros de educación superior y universitaria; y 3.003 centros de educación especial y de reeducación. El número de hospitales católicos es de 570 más otros 261 ambulatorios. Son 1.256 las casas de para ancianos, inválidos y menores; 1.411, los orfanatos; 1.348 los consultorios familiares y centros para la protección de la vida; y hay también otras 993 instituciones de servicios eclesiales y sociales varios.
Desde otoño pasado, el misionero oblato de María Inmaculada Francis Eugene George, cardenal arzobispo de Chicago, es el presidente de la Conferencia Episcopal USA. El secretario general y coordinador de esta visita papal es monseñor David Malloy. Estados Unidos de América cuenta con 17 cardenales, cuatro de ellos ya con más de 80 años. Es el segundo país, tras Italia, con mayor número de cardenales.
Las relaciones entre la Santa Sede y Estados Unidos de América tienen 230 años. En enero próximo se cumplirán 25 años de la formalización plena de dichas relaciones diplomáticas en su máximo rano. Un dato significativo al respecto es que la actual embajadora de Estados Unidos ante la Santa Sede es la profesora Mary Ann Glendon, antigua presidente de la Pontificia Academia de las Ciencias y representante de la Santa Sede en la IV Conferencia de la ONU sobre la mujer (Pekín, 1995). Benedicto XVI se entrevistará, como es natural, con George Bush, presidente federal del país, en el despacho oval de la Casa Blanca, en la mañana del miércoles día 16. También lo hará con el secretario general de la ONU, el surcoreano Bam Ki-mon.
Por todo ello, el primer contexto, la primera clave de esta visita papal es la propia de cualquier otro viaje del Pastor Supremo de la Iglesia a una Iglesia local, añadiéndose a ello la importancia intrínseca -ya indicada- y extrínseca -USA es el primer país del mundo y con gran influencia en el resto del planeta-.
2.- Tras las huellas de sus predecesores Pablo VI y Juan Pablo II.- Pablo VI viajó en octubre de 1965 a este país y Juan Pablo II lo recorrió en cinco ocasiones: octubre de 1979, septiembre de 1987, agosto de 1993 (Jornada Mundial de la Juventud de Denver, en el Estado de Colorado), octubre de 1995 y en enero de 1999.
Juan Pablo II estuvo tantas veces en Estados Unidos como México y en España y sólo por debajo de las siete veces que visitó Francia y las nueve en que regresó a su Polonia natal. A Brasil, el país católico más poblado, fue en cuatro ocasiones.
3.- La importancia y significación de Naciones Unidas.- En la ciudad de Nueva York, en Manhatann, se halla la sede Naciones Unidas. El próximo mes de diciembre se cumplen sesenta años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. La Santa Sede mantiene ante la ONU un observador permanente, que suele ser un alto eclesiástico y diplomático. Actualmente es el arzobispo italiano Celestino Migliore. Durante años lo fue el actual cardenal Renato Martino, presidente de los Consejos Pontificios Justicia y Paz y de Pastoral de Migraciones.
Una de las citas más esperadas de este periplo papal es precisamente su visita a la ONU, donde pronunciará un discurso en la mañana del viernes 18 de abril. La fundamentación antropológica y ética de los Derechos Humanos, la sagrada e inviolable dignidad de la persona humana en todas las etapas de la vida y la defensa y promoción de la paz, de la justicia y de la solidaridad serán ejes indiscutibles del discurso papal, transido de la experiencia y de la sabiduría del mensaje y aportación del cristianismo.
4.- "Cristo, nuestra esperanza", lema del viaje.- "Cristo, nuestra esperanza" es la frase elegida para el viaje del Papa Benedicto XVI a Estados Unidos de América, que comenzaba el pasado martes, día 15 de abril y que concluye el domingo 20. Precisamente, el día 16 -segundo día de la visita- Benedicto XVI cumple 81 años.
El lema elegido refleja la segunda encíclica del Papa, "Spe salvi". Junto al lema, también hay ya logotipo y cartel para este viaje. Han sido diseño de Donna Hobson, directora de la Publicaciones de la Universidad Católica de América. "He querido incorporar -ha declarado- los colores papales, amarillo y blanco, y mi objetivo era mostrar al Papa Benedicto como una persona acogedora, con los brazos abiertos y sonriente". El cartel, en efecto, muestra al papa -en imagen de la misma tarde de su elección pontificia-, con la cúpula de la basílica vaticana al fondo y sobre la citada leyenda o lema -en inglés, "Christ our hope", Pope Benedict XVU, Apostolic journey to the United States 2008"- una paloma sobrevolando.
A este lema y a su significado aludía el Papa varias en su ya citado mensaje del 9 de abril al pueblo norteamericano. "Jesucristo -señalaba Benedicto XVI- es la esperanza para los hombres y las mujeres de toda raza, lengua y condición social. Sí, Cristo es el rostro de Dios aparecido entre nosotros. Gracias a El nuestra vida encuentra su plenitud y juntos podemos formar una familia de personas y de pueblos que viven en fraternidad, según el designio perenne de Dios".
Más adelante subraya el Santo Padre: "El mundo, en fin, tiene más que nunca necesidad de la esperanza: esperanza de paz, de justicia, de libertad, pero no podrá realizar esta esperanza sin obedecer a la ley de Dios, que Cristo ha llevado a su cumplimiento en el mandamiento del amor fraterno".
5.- El reencuentro necesario con la ley natural.- La regla de oro del mandamiento cristiano y hasta humano del amor cristiano "se encuentra en la Biblia, pero vale para todos, también para los no creyentes. Es la ley escrita -seguimos transcribiendo del mensaje previo al viaje de Benedicto XVI- en la conciencia humana y en ella podemos todos reencontrarnos, de modo que el encuentro de las diferencias sea positivo y constructivo para la entera comunidad humana".
Benedicto XI, en suma, va a abogar en Estados Unidos y en la ONU por esta recuperación de la ley natural como espacio común, compartido y sagrado por y para todas las personas de buena voluntad. El Papa lleva tiempo ya insistiendo en esta dirección, complementaria con otra de sus constantes llamadas al diálogo entre fe y razón, que también, sin duda, estará presente en los contenidos de su viaje.
6.- Agradecer, fortalecer, revitalizar y sanar a la comunidad católica en Estados Unidos de América.- En su aludido ya varias mensaje del 9 de abril, Benedicto XVI agradece y reconoce el importante papel y servicios de los católicos norteamericanos. Si visita papal está destinada, pues, a fortalecer y revitalizar sus comunidades. Así aparece claro en el itinerario del viaje.
El primer acto público con los católicos norteamericanos se produce a las 17,45 horas del miércoles día 16 en el santuario nacional de la Inmaculada Concepción de Washington. El Papa se encontrará con los cerca de quinientos obispos del país, rezaba con ellos vísperas y pronunciaba su segundo discurso.
El jueves 17, a las 10 de la mañana, Benedicto XVI presidirá la Eucaristía en el estadio nacional del equipo local de béisbol, y por la tarde, a las 17 horas, es el encuentro con el mundo universitario católico. El primero de ellos tenía lugar en la sala de conferencias de la Universidad Católica de América, en su sede de Washington y el segundo en el Centro Cultural "Juan Pablo II". En ambas ocasiones, Benedicto XVI pronunciará un esperado discurso, muy propio de su sensibilidad y prioridades pastorales: la educación y la universidad y el diálogo interreligioso. La relación fe-razón es uno de los hilos conductores de esta visita papal.
El sábado 19 de abril aguardan al Papa otras dos importantes citas: una Eucaristía en la catedral neoyorkina de San Patricio, con sacerdotes, religiosos, religiosas y seglares, a las 9,15 horas; y a las 16,30 horas, en el seminario de San José, otro encuentro con los jóvenes y con los seminaristas.
El último día de la estancia papal en USA es el domingo 20 de abril. Están previstos tres actos: a las 9,30 horas, visita a la "zona cero", en Manhattan, en el memorial del atentado terrorista del 11-S sobre las torres gemelas. Es un momento de intensa oración a la misma hora en que se producía la tragedia el 11 de septiembre de 2001. A las 14,30 horas, Benedicto XVI celebra la Eucaristía dominical en el Yankee Stadium de Nueva York; y a las 20,30 horas, el aeropuerto internacional "John Fitzgerald Kennedy" de Nueva York acoge la ceremonia de despedida del Santo Padre, que estará en Roma, de regreso, a las 10,45 horas, del lunes 21 de abril.
Benedicto XVI viaja también a Estados Unidos de América a sanar. El cardenal Tarcisio Bertone, en declaraciones de prensa de estos días, no ha obviado la polémica por algunos secándolos sexuales vividos años atrás en esta Iglesia. Son "un hecho doloroso que ha golpeado a la Iglesia y no a ella, sino también a todas las instituciones", ha afirmado el secretario del Estado, quien asimismo ha subrayado que se trataban de una minoría pues "la grandísima mayoría de los sacerdotes, pastores y educadores católicos de los Estados Unidos han permanecido fieles y con una integridad indiscutible". Como es indiscutible la firmeza y honradez de Benedicto XVI -como ya lo fuera de Juan Pablo II- a la hora de afrontar estos problemas. Ahora, Benedicto XVI aportará, sin duda, el bálsamo preciso para purificar y sanar las heridas, erradicar sus causas y reestablecer la necesaria confianza.
7.- Al servicio de la sanación, de la solidaridad, de la reconciliación, de la justicia y de la paz.- La sombra y la huella del dolor permanece inseparable en la conciencia colectiva del pueblo norteamericano tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 y sus cerca de tres mil personas asesinadas. La "Zona Cero" de Nueva York, en Manhatann, donde antes se alzan airosas y esplendoras las torres gemelas del World Trade Centre, es memoria viva del horror, "escenario de increíble violencia y dolor".
Allí permanecerá Benedicto XVI durante una media hora, en la mañana del domingo 20 de abril, a partir de las nueve, la misma hora de los atentados. Allí pronunciará una plegaria sentida, intensa, conmovida. Una plegaria al servicio de la sanación, de la solidaridad, de la reconciliación, de la justicia y de la paz. Nunca más un 11-S. Nunca más.
8.- Los desafíos de la secularización.- La sociedad norteamericana es una religiosa religiosa, pero también fuertemente impregnada de secularismo y materialismo. Su mismo progreso económico y bienestar social y cultural ha podido contribuir a ello. La sociedad norteamericana es también la sociedad puntura en el desarrollo y avance técnico, tecnológico y científico. La ciencia plantea permanentes retos. Y es preciso que la ciencia no camine al margen de la ética ni que la ciencia pretenda negar, en la práctica la fe. Y al respecto surgirá, con toda seguridad, la sabia y profética palabra de Benedicto XVI, el Papa de la Palabra, el profesor que necesita nuestro mundo, el maestro y cooperador de la Verdad.
En cualquier caso, y como también ha declarado el cardenal Bertone, hay un espacio todavía común y bien preservado: Estados Unidos de América no ha renunciado a sus raíces cristianas, como sí puede estar ocurriendo en Europa.
9.- En la apremiante e ineludible hora y signo del diálogo interreligioso y del compromiso ecuménico.- El jueves 17 de abril, a las 18,30 horas, en el Centro Cultural "Juan Pablo II", el Papa mantendrá un encuentro con representantes de otras religiones. En la tarde del viernes día 19, Benedicto XVI visitará la sinagoga del parque Este de Nueva York para felicitar a la comunidad judía en el día de la pascua hebrea. Resulta obvio y casi innecesario abundar en la importancia del Judaísmo en Estados Unidos y la realidad y significado interreligioso de este gran país.
Dígase lo mismo de su condición intercristiana, no sólo de confesiones y comunidades procedentes del Protestantismo, sino también de iglesias ortodoxas, muy presentes y vivas -como los mismos patriarcados de Constantinopla y de Moscú- en Estados Unidos. La Iglesia alemana de "San José" de Nueva York acogerá, en la tarde del viernes 18, la celebración ecuménica e intercristiana.
10.- Una etapa más y bien destacada en su selectivo y significativo ministerio petrino itinerante.- Las visitas apostólicas forman parte ya de la identidad y de la misión del Pastor Supremo de la Iglesia. Con estilo, matices, modulaciones e intensidades propias. Benedicto XVI lo hace de modo más selectivo, acorde quizás a su misma edad. Por cierto que el miércoles 16 de abril, cumplirá 81 años en Washington.
Este viaje de Benedicto XVI a USA es el primero que realiza en 2008. En julio irá a Australia, para presidir en Sydney la clausura de la Jornada Mundial de la Juventud, y en otoño -septiembre u octubre- irá al santuario francés de Lourdes, en el contexto del 150 aniversario de sus apariciones marianas. Es el octavo viaje internacional de Benedicto XVI. En 2005 viajó a Alemania; en 2006 a Polonia, España, Alemania y Turquía; y en 2007, a Brasil y a Austria. De este modo, es el segundo periplo intercontinental de Benedicto XVI, el segundo también a América.
Dentro de Italia, el Santo Padre, descontados sus periodos vacacionales en Castelgaldonfo o en las montañas, ha realizado ocho viajes pastorales: Bari, en Puglia, en mayo de 2005; Manopello, en Pescara, en septiembre de 2006; Verona, en el Véneto, en octubre de 2006, Vigevano y Pavía, en Lombardia, en abril de 2007; Asís, en Perugia, en junio de 2007; Velettri, en el Lazio en septiembre de 2007; y Nápoles, capital de Campania, en octubre de 2007.
En 2008, los días 17 y 18 de mayo irá a Liguria, concretamente a la capital, Génova, y a Savona. Los días 14 y 15 de junio volverá a Puglia, concretamente a Santa María de Leuca y Brindisi; y el 7 de septiembre, a Cagliari, capital de la isla de Cerdeña.
Documentación
Por monseñor Felipe Arizmendi Esquivel
SAN CRISTOBAL DE LAS CASAS, viernes, 11 abril 2008 (ZENIT.org-El Observador).- Ante la tergiversación que ha sufrido, en diversos medios de prensa, las opiniones vertidas por el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, monseñor Carlos Aguiar Retes, en torno a la necesidad de orientación hacia las personas que trafican con droga, han sido muchas las voces que se han levantado para defender y definir la postura de la Iglesia frente a este flagelo.
Una de ellas es la de obispo de San Cristóbal de las Casas, monseñor Felipe Arizmendi Esquivel, quien ha realizado un documento oportuno y punzante intitulado "La Iglesia no se vende", en el que retoma las enseñanzas del Papa Benedicto XVI cuando visitó en Brasil una "Hacienda de la Esperanza" y las palabras del documento de Aparecida sobre el narcotráfico, un mal que aqueja a varios países de América Latina, particularmente a México y a Colombia.
Este es el artículo escrito por el prelado.
* * *
LA IGLESIA NO SE VENDE
VER
Han sido sacadas de contexto unas afirmaciones del presidente de nuestra Conferencia Episcopal, cuando habló del esfuerzo de la Iglesia Católica por invitar a los narcotraficantes a cambiar de vida. Dijo, en efecto, que algunos pequeños distribuidores de droga se han acercado, pidiendo orientación. También dijo que unos con facilidad compran a los pobladores de comunidades alejadas de la montaña, incluso construyendo capillas, porque de esa manera logran protección para sus intereses. Sin embargo, de esto algunos líderes de opinión, de partidos e incluso de otras religiones, dedujeron que nuestra Iglesia se vende, que los protege y que está en buena relación con ellos. ¡Nada más falso! La Iglesia alienta la conversión de los narcos y de los adictos, su redención en Cristo, sin reducirse hipócritamente a su condenación farisaica.La droga es un cáncer que devora cuanto toca. Adolescentes y jóvenes, contagiados por adultos, destruyen su presente y su futuro, con cadenas casi indestructibles. Hace años, sólo pasaba hacia Estados Unidos, el mayor consumidor. Hoy también se consume en el país, cada día más. Hijos de familias buenas, instituciones, autoridades y artistas caen en sus redes. Nadie está exento de su tentación. Por ello, siempre la Iglesia ha advertido del peligro y nos esforzamos por que no nos atrape, pues el dinero tiende a corromper para su propio fin.
JUZGAR
A Jesucristo, en la cruz, la ofrecieron vino mezclado con hiel, que era como un estupefaciente para adormecerlo en su dolor y atenuar sus sufrimientos; cuando advirtió de qué se trataba, lo rechazó (cf Mt 27,34).En Brasil, el Papa Benedicto XVI, al visitar una red de comunidades de recuperación para jóvenes que quieren salir de túnel tenebroso de la droga, expresó: "Digo a los que comercializan la droga que piensen en el mal que están provocándoles a una multitud de jóvenes y de adultos de todos los segmentos de la sociedad: Dios se los va a cobrar. La dignidad humana no puede ser pisoteada de esta manera. El mal provocado recibe la misma reprobación hecha por Jesús a los que escandalizaban a los "pequeñitos", los preferidos de Dios (cf Mt 18, 7-10).
En el documento de Aparecida, dijimos: "El problema de la droga es como una mancha de aceite que invade todo. No reconoce fronteras, ni geográficas ni humanas. Ataca por igual a países ricos y pobres, a niños, jóvenes, adultos y ancianos, a hombres y mujeres. La Iglesia no puede permanecer indiferente ante este flagelo que está destruyendo a la humanidad, especialmente a las nuevas generaciones. Su labor se dirige especialmente en tres direcciones: prevención, acompañamiento y sostén de las políticas gubernamentales para reprimir esta pandemia. En la prevención, insiste en la educación en los valores que deben conducir a las nuevas generaciones, especialmente el valor de la vida y del amor, la propia responsabilidad y la dignidad humana de los hijos de Dios. En el acompañamiento, la Iglesia está al lado del drogadicto para ayudarle a recuperar su dignidad y vencer esta enfermedad. En el apoyo a la erradicación de la droga, no deja de denunciar la criminalidad sin nombre de los narcotraficantes que comercian con tantas vidas humanas, teniendo como meta el lucro y la fuerza en sus más bajas expresiones" (422).
ACTUAR
Ratificamos lo dicho en Aparecida: "Es responsabilidad del Estado combatir, con firmeza y con base legal, la comercialización indiscriminada de la droga y el consumo ilegal de la misma" (425). "Alentamos todos los esfuerzos que se realizan desde el Estado, la sociedad civil y las Iglesias por acompañar a estas personas" (426). La Iglesia debe promover una lucha frontal contra el consumo y tráfico de drogas, insistiendo en el valor de la acción preventiva y reeducativa, así como apoyando a los gobiernos y entidades civiles que trabajan en este sentido, urgiendo al Estado en su responsabilidad de combatir el narcotráfico y prevenir el uso de todo tipo de droga. La ciencia ha indicado la religiosidad como un factor de protección y recuperación importante para el usuario de drogas" (423).+ Felipe Arizmendi Esquivel
Obispo de San Cristóbal de Las Casas
El nuevo catecismo «Jesús es el Señor»
Mensaje de la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Española
MADRID, sábado, 12 abril 2008 (ZENIT.org).- Publicamos el mensaje de la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Española sobre el nuevo catecismo «Jesús es el Señor».
El nuevo catecismo
Jesús es el Señor1. Jesús es el Señor. Esta explícita confesión de fe de la Iglesia, recogida en el título del nuevo Catecismo que presentamos, muestra su finalidad: conducir a la confesión de fe en Jesucristo, a quien hay que «conocer, amar e imitar»[1]. Los Obispos, al ver culminado el largo y cuidadoso proceso de elaboración de este Catecismo, lo entregamos con gozo a sus destinatarios más directos: los niños y niñas que en su Iniciación cristiana descubrirán a Jesús como el Señor. Asimismo lo entregamos a las familias, transmisoras de la fe e iglesias domésticas, para el acompañamiento en la educación de los hijos; a los sacerdotes, como responsables y animadores de la catequesis parroquial; a los consagrados e instituciones católicas, para su misión en el ámbito educativo; y a los catequistas que lo utilizarán como documento de la fe en la catequesis. Todos son, de un modo directo y cercano, acompañantes de los niños en su encuentro con Jesús, el Señor.
La renovación de los catecismos alentada por el Catecismo de la Iglesia Católica
2. Pensando en todas las comunidades cristianas de nuestras diócesis, verdadero «hogar de la catequesis»[2], los Obispos, pastores del Pueblo de Dios, «catequistas por excelencia»[3], renovamos con este Catecismo que ahora os ofrecemos nuestra responsabilidad de ordenar la catequesis para que sea activa, eficaz y capaz de educar en una fe robusta a las generaciones cristianas de los tiempos nuevos[4]. Para esta importante tarea contamos con el inestimable servicio que nos presta el Catecismo de la Iglesia Católica, que Juan Pablo II nos entregó, como «texto de referencia para una catequesis renovada en las fuentes vivas de la fe»[5]. Nos invitaba igualmente el Siervo de Dios a iniciar la adaptación de nuestros catecismos locales a este texto, destinado a ser «regla segura para la enseñanza de la fe e instrumento válido y legítimo al servicio de la comunión eclesial»[6]. También el Directorio General para la Catequesis vino a abundar en este servicio de comunión eclesial ofreciendo un amplio y detallado desarrollo de los criterios de elaboración de catecismos locales. El Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, aprobado y publicado por Benedicto XVI, se ha sumado también a las fuentes de inspiración para los catecismos locales.
3. Los Obispos españoles, recogiendo con agradecimiento estos documentos que la Santa Sede nos ha ofrecido y teniendo en cuenta las nuevas situaciones y retos con que nos encontramos en la transmisión de la fe en España, nos hemos propuesto renovar nuestros catecismos Padre Nuestro, Jesús es el Señor y Esta es nuestra fe. El primer fruto de esta tarea emprendida, como servicio a la comunión y a la educación en la fe demandada por el Catecismo de la Iglesia Católica, es este catecismo Jesús es el Señor. Deseamos que la armonía entre ambos sea apreciada y valorada por todos.
4. Disponíamos ya del libro Los primeros pasos en la fe, texto apropiado para el despertar religioso en el seno de la familia; con Jesús es el Señor ofrecemos un primer catecismo para la Iniciación cristiana de niños y adolescentes. En este Catecismo nos hemos esforzado en exponer íntegramente, para los niños de 6 a 10 años, el mensaje cristiano en un lenguaje significativo para ellos. Hemos tenido muy en cuenta que en estos años tiene lugar la primera participación en la Penitencia y en la Eucaristía, verdadero encuentro sacramental con el Señor. El texto, fruto del estudio y del trabajo directo de todos los Obispos españoles, aprobado en Asamblea Plenaria[7] y, con posterioridad, por la Santa Sede[8], lo ofrecemos a nuestro pueblo para que sea utilizado en la catequesis como libro de la fe, al servicio de un contenido y un lenguaje común. Consideramos que Jesús es el Señor, por su sencillez, concreción, integridad, orden y exactitud, es el instrumento adecuado para la educación en la fe y para que los destinatarios acojan esta fe en su corazón, en su memoria, y la expresen en un mismo lenguaje.
Los catecismos y la catequesis
5. Al elaborar Jesús es el Señor somos fieles al valor que la Iglesia le ha dado siempre al catecismo como instrumento básico y orientación fundamental para la catequesis, al formular las verdades de la fe y salvaguardar la transmisión de lo que Dios dijo e hizo por nosotros los hombres y por nuestra salvación[9]. Los catecismos, sin agotar la riqueza de la catequesis, son instrumentos a su servicio y cumplen una función imprescindible a lo largo de la Iniciación cristiana, que capacita básicamente a los creyentes para entender, celebrar y vivir el Evangelio. El catecismo encauza las tareas de la catequesis, pues en su contenido recoge la fe que la Iglesia misma profesa (Símbolo), celebra (Sacramentos), vive (moral cristiana) y ora (la oración del cristiano).
6. Los catecismos no son ajenos tampoco a los cambios sociales, culturales y religiosos, ni a las distintas etapas y circunstancias del crecimiento de las personas. También el contenido y uso del catecismo ha de tener en cuenta el contexto cultural en que se realiza la transmisión de la fe y las dificultades que se encuentran en cada época para consolidar la vida cristiana de las nuevas generaciones. Esta doble fidelidad de los catecismos, al mensaje y al destinatario, nos llama a recordar que «el don más precioso que la Iglesia puede ofrecer al mundo de hoy, desorientado e inquieto, es formar unos cristianos firmes en lo esencial y humildemente felices en su fe»[10].
El Catecismo y los materiales complementarios
7. Señalado el valor de los catecismos como instrumentos por excelencia de la catequesis, llamamos la atención de cuantos han de utilizar el catecismo Jesús es el Señor, para que llegue a manos de sus destinatarios en su integridad, en su momento oportuno y especialmente en el acto catequético mismo. Sabemos, no obstante, que los catequistas suelen necesitar y utilizar apoyos complementarios en la catequesis (guías para catequistas, materiales didácticos, etc.). Estos, sin embargo, por su distinción cualitativa respecto del catecismo[11], en ningún caso han de sustituirlo o suplantarlo.
Nuestro aliento agradecido
8. No queremos terminar esta presentación del nuevo catecismo Jesús es el Señor, sin ofrecer nuestros aliento agradecido a todos cuantos os esforzáis en la gozosa, y a veces difícil, tarea de transmitir la fe: a las familias, a los sacerdotes y a los catequistas, acompañantes todos de los niños en su Iniciación cristiana. Conocemos las dificultades con que os encontráis, pero también nos consta que todo lo vivís con la confianza puesta en el Señor, apoyados en Él y fortalecidos por el Espíritu Santo. Os animamos a no desfallecer en la misión de llevar el Evangelio a todos, misión a la que nos alienta el papa Benedicto XVI diciendo: «nuestra esperanza es siempre y esencialmente también esperanza para los otros; sólo así es realmente esperanza también para mí. Como cristianos, no deberíamos limitarnos a preguntarnos: ¿Cómo puedo salvarme yo mismo? Deberíamos preguntarnos también: ¿Qué puedo hacer para que otros se salven y para que surja también para ellos la estrella de la esperanza?»[12].
En la indispensable y esencial responsabilidad de educar en la fe, la Iglesia cuenta siempre con la intercesión maternal de santa María, la Madre de Jesús, y la de san José su esposo, en cuyo hogar creció Jesús en sabiduría y en gracia ante Dios y ante los hombres (cf. Lc 2, 52).
______________________
[1] JUAN PABLO II, Carta apostólica Novo millenio ineunte, 29.
[2] CONGREGACIÓN PARA EL CLERO, Directorio General para la Catequesis, 254.
[3] JUAN PABLO II, Exhortación apostólica Catechesi tradendae, 63.
[4] Cf. JUAN PABLO II, Exhortación apostólica Catechesi tradendae, 50.
[5] JUAN PABLO II,Constitución apostólica Fidei depositum, 1.
[6] JUAN PABLO II,Constitución apostólica Fidei depositum, 4.
[7] LXXXVIII ASAMBLEA PLENARIA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA, noviembre 2006.
[8] CONGREGATIO PRO CLERICIS, Decreto 7 de junio de 2007.
[9]«Un catecismo debe presentar fiel y orgánicamente la enseñanza de la Sagrada Escritura, de la Tradición Viva de la Iglesia y del Magisterio auténtico, así como la herencia espiritual de los Padres, de los santos y santas de la Iglesia, para que conozcan mejor los misterios cristianos y se reavive la fe del Pueblo de Dios. Debe recoger aquellas explicitaciones de la doctrina que el Espíritu Santo ha sugerido a la Iglesia a lo largo de los siglos». JUAN PABLO II,Constitución apostólica Fidei depositum, 3.
[10] JUAN PABLO II, Exhortación apostólica Catechesi tradendae, 61.
[11] Cf. CONGREGACIÓN PARA EL CLERO, Directorio General para la Catequesis, 132.
[12] BENEDICTO XVI, Carta encíclica Spe Salvi, 48.
Declaración de los obispos argentinos y oración por la Patria
BUENOS AIRES, sábado, 12 abril 2008 (ZENIT.org).- Publicamos la declaración que ha emitido la Conferencia Episcopal Argentina ante la situación del país en su asamblea plenaria, así como la oración por la Patria.
* * *
Los obispos argentinos compartimos "los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias" del pueblo al que pertenecemos y servimos en esta hora delicada y providencial de nuestra vida nacional.
Desde nuestra fe acudimos a Jesucristo, Señor de la historia, y le dirigimos una súplica confiada para poner bajo su mirada protectora las preocupaciones, desvelos y esperanzas de los argentinos. A Él le ofrecemos nuestro compromiso pastoral en favor del pueblo, especialmente de sus miembros más pobres, débiles y sufrientes.
Por ello peregrinamos, como lo hace el pueblo creyente, a la casa de nuestra Madre de Luján para pedirle que Ella interceda ante su Hijo por las necesidades más urgentes de la Patria. De modo particular queremos pedirle que nos ayude a los argentinos a:
1. valorar y construir con empeño perseverante la amistad social entre todos los habitantes de nuestra Patria, desterrando desencuentros, odios, rencores y enfrentamientos y promoviendo la equidad y la justicia para todos;
2. favorecer y cultivar la disposición al diálogo genuino en la verdad y el respeto entre personas y sectores, como camino indispensable en la búsqueda del bien común;
3. afianzar las instituciones democráticas de la República y el federalismo, respetando la Constitución Nacional, garantía para todos de una convivencia pacífica e incluyente.
Invitamos a todos los fieles a unirse a este gesto orante y a retomar la "oración por la Patria", tan apreciada en nuestras comunidades, como primero y principal servicio que los católicos argentinos queremos ofrecer a nuestra querida Nación.
95ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina
Pilar, 8 de abril de 2008
oración por la PATRIA
Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.Nos sentimos heridos y agobiados.
Precisamos tu alivio y fortaleza.
Queremos ser nación,
una nación cuya identidad
sea la pasión por la verdad
y el compromiso por el bien común.
Danos la valentía de la libertad
de los hijos de Dios
para amar a todos sin excluir a nadie,
privilegiando a los pobres
y perdonando a los que nos ofenden,
aborreciendo el odio y construyendo la paz.
Concédenos la sabiduría del diálogo
y la alegría de la esperanza que no defrauda.
Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor,
cercanos a María, que desde Luján nos dice:
¡Argentina! ¡Canta y camina!
Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.
Amén.
ZENIT es una agencia internacional de información.
Visite nuestra página http://www.zenit.org
Para suscribirse/darse de baja: http://www.zenit.org/spanish/subscribe.html
Para cualquier información: http://www.zenit.org/spanish/contactanos.html
* * * * * * * * * * * * * * * *
La reproducción de los servicios de Zenit requiere el permiso expreso del editor:
http://www.zenit.org/spanish/permisos.html
(c) Innovative Media Inc.