(Analisis Digital/ReL) El pasado jueves se han entregado por tercera
vez los Premios «Duc in Altum», otorgados por la revista «Mensaje
del Papa» del Grupo Intereconomía. El acto ha sido presidido por el
Cardenal Arzobispo de Madrid, Monseñor
Antonio María Rouco
Varela.
Carlos Cremades (Foro Español de
la Familia), Gregorio Roldán (DELEJU) y
Javier Pérez (Centro Jurídico Tomás Moro), recogieron en
nombre de las asociaciones a las que pertenecen los premios ‘Duc in
Altum’, que concede la revista mensual ‘Mensaje del Papa’. El
representante del Foro destacó, antes de nada, “la luz” que ilumina
a su asociación: Benedicto XVI.
En su breve intervención tras recibir el galardón,
Cremades sostuvo que “cualquier persona de buena voluntad
defiende los postulados del Santo Padre” y puso de manifiesto que el
matrimonio y la defensa de la vida “surgen de manera natural”.
También, se refirió a un hecho que está muy de actualidad y que el
propio Foro defiende: la intromisión del Estado en la educación de
los niños. Para el FEF, cuando se educa se siembran valores, se
afirman certezas, que corresponde a los padres, “no se pueden crear
dudas, imponer un relativismo moral y que sea el Estado quien
eduque”.
Gregorio Roldán, por su parte, reconoció que la
Misión Joven “es lo que debíamos hacer”. Así, tras recordar que fue
el propio arzobispo de Madrid, cardenal Antonio María Rouco Varela,
quien propuso la iniciativa, destacó que el objetivo es “anunciar la
Buena Noticia a todos” y que “el protagonista es el Espíritu Santo y
los jóvenes los grandes artífices”.
De la Fundación Tomás Moro, su portavoz comenzó agradeciendo a
sus padres y abuelos la transmisión de la fe, que intentará
continuar en sus hijos, y afirmó que el Centro “nació
providencialmente por la necesidad de recristianizar el derecho
después de que la sociedad moderna lo entienda como un procedimiento
aritmético y no un ordenamiento racional”. “Hay –dijo- un concepto
justo e injusto y debe primar lo justo”.
”Vacío espiritual y doctrinal”
El director de ‘Mensaje del Papa’, Alberto García Ruíz,
profundizó en su intervención en “el vacío espiritual y doctrinal”
que sufre la sociedad de hoy. Así, aplaudió la defensa de la familia
que hace el Foro e hizo alusión a las palabras de Juan Pablo II,
cuando se refirió a que la principal tragedia del siglo XX no fue el
exterminio judío ni los asesinatos del régimen comunista, sino la
cantidad de gente a la que habían matado, sin ni siquiera haber
nacido.
El padre García hizo un llamamiento a la defensa
de la vida, desde su concepción hasta su fin natural, y puso de
manifiesto que en todo el mundo se ha superado la escandalosa cifra
de más de mil millones de niños abortados y recordó que sólo en
España en el 2007 se habla de haber superado los 100.000.
Además, alabó a la Misión Joven por “enseñar a rezar a los que no
aprendieron” y al Centro Jurídico Tomás Moro por defender lo que
nadie defiende, como las ofensas a Dios.
Tras la intervención del director de la publicación, el
presidente del Patronato de “Mensaje del Papa, Sebastián
Masó, recordó que el objetivo de los premios es reconocer y
premiar a entidades o personas, tanto eclesiásticas como civiles,
que se hayan destacado por difundir las enseñanzas de la Iglesia.
Así, destacó del Foro Español de la Familia “su labor para conseguir
desarrollar armónicamente los derechos de los hombres y mujeres en
el seno de la familia” y por su trabajo al poner de manifiesto los
problemas y proponer soluciones.
Por su parte, el director del Semanario ‘Alba’, Rafael
Miner, hizo alusión a Magdi Allam, el
musulmán converso al catolicismo que no pudo presentar su libro en
España porque el Gobierno no le aseguraba la seguridad necesaria, y
a Giulliani Ferrara, director de ‘Il Foglio’, que
ha impulsado una moratoria contra el aborto ante la ONU.
En la Bendición Apostólica del Papa, enviada por el Nuncio de Su
Santidad en España, monseñor Manuel Monteiro de Castro,
en nombre del Santo Padre, se felicitó a los galardonados. En el
texto, que leyó el arzobispo de Madrid y presidente de la
Conferencia Episcopal Española, cardenal Antonio María Rouco
Varela, se destacaba “la eficacia y el esfuerzo al
colaborar con la Iglesia tan generosamente con la Iglesia en su
labor y magisterio” y se exhortaba a todos a “renovar el compromiso
de ser fieles a las exigencias de una vida auténticamente cristiana,
a procurar el crecimiento de la fe mediante la difusión de los
valores y otras actividades apostólicas y a dar testimonio público y
valiente del mensaje de Jesucristo, en la familia y en la sociedad”.