ZENIT
El mundo visto desde Roma
Servicio diario - 14 de abril de 2008
¡Toma parte en la familia de ZENIT!
Campaña anual de recogida de fondos
¿Puede ofrecer un apoyo personal para que ZENIT siga existiendo y crezca cada vez más?
Quizá hasta ahora no lo había pensado. Si puede hacerlo, no lo dude: hágalo ahora.
Existen varias formas de apoyarnos:
- Envíe su DONATIVO a través de http://www.zenit.org/spanish/donativos.html
- Envíe su TESTIMONIO a testimonios@zenit.org
(por favor, si NO desea que se publique con su nombre y apellido, adviértalo explícitamente en su mensaje).
- Y ahora, ¡gran novedad! - Envía tu FOTO y/o AUDIO-TESTIMONIO utilizando: http://www.zenit.org/spanish/foto-audio.html
- ¡Recuerde que sus ORACIONES son importantes para ZENIT!
¡Ayúdenos durante esta campaña!
SANTA SEDE
El Papa promueve el desarme para promover el desarrollo
Desarmar los corazones para lograr el desarme: alerta desde el Vaticano
Benedicto XVI y Bush hablarán sobre fe y razón
Mensaje vaticano a todos los sacerdotes: «Prioridad de la oración»
Mensaje de Benedicto XVI a la televisión rusa con motivo de su cumpleaños
MUNDO
Los obispos de Brasil buscan 1,2 millones de firmas a favor de la ética en la política
DVD sobre la visita del Cardenal Bertone a Cuba
Pueblo de Dios: ¡Renovemos el gozo de la misión!
Convocan un certamen internacional juvenil de gestión empresarial
La Iglesia en Cuba mira con esperanza al futuro
Organismos internacionales promueven el «terrorismo con rostro humano»
ENTREVISTAS
Cómo ser un líder virtuoso
Santa Sede
El Papa promueve el desarme para promover el desarrollo
Mensaje a un seminario internacional sobre «Desarme, desarrollo y paz»
CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 14 abril 2008 (ZENIT.org).- Benedicto XVI está convencido de que promover el desarme a escala mundial podría ser una clave para promover el desarrollo.
Así lo explica en un mensaje enviado a los participantes en el seminario sobre el tema: «Desarme, desarrollo y paz. Perspectivas para un desarme global», celebrado en Roma el 11 y 12 de abril.
La iniciativa, promovida por el Consejo Pontificio «Justicia y Paz», cuyo presidente es el cardenal Renato Martino, ha congregado a economistas, políticos, juristas, representantes de organizaciones internacionales y de las religiones para promover sinergias que promuevan el desarme, basándose en el desarme del corazón del hombre.
En su mensaje, Papa subraya la «íntima relación entre desarme y desarrollo» con estas palabras: «Los ingentes recursos materiales y humanos empleados para los gastos militares y para los armamentos son, de hecho, disipados en vez de destinarlos a los proyectos de desarrollo de los pueblos, especialmente de los más pobres y necesitados de ayuda».
«Y esto va contra lo que afirma la misma Carta de las Naciones Unidas --advierte--, que compromete a la comunidad internacional, y a los Estados en particular, a "promover el establecimiento y mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales con la menor desviación posible de los recursos humanos y económicos del mundo hacia los armamentos"» (artículo 26).
Recuerda que ya el Papa Pablo VI, en 1964, había pedido a los Estados que reduzcan los gastos militares y que creen «con los recursos ahorrados un fondo mundial para destinarlo a proyectos de desarrollo de las personas y de los pueblos más pobres y necesitados».
Avanza la carrera de armamentos
Por el contrario, denuncia el pontífice, se «está registrando que la producción y el comercio de armas están en continuo crecimiento y están asumiendo un papel de arrastre en la economía mundial».
«Es más --advierte--, se da una tendencia a sobreponer la economía civil a la militar, como demuestra la continua difusión de bienes y conocimientos de "doble uso", es decir, el civil y el militar».
«Este riesgo es grave en los sectores biológico, químico y nuclear, en los cuales los programas civiles no serán nunca seguros si no se da el abandono general y completo de los programas militares y hostiles».
Por este motivo, el obispo de Roma renueva su llamamiento para que «los Estados reduzcan los gastos militares en armamentos y tomen en seria consideración la idea de crear un fondo mundial para destinarlo a los proyectos de desarrollo pacífico de los pueblos».
Desarrollo y paz
El Papa constata asimismo la relación entre desarrollo y paz, en un doble sentido: «Pueden desencadenarse guerras de las graves violaciones de los derechos humanos, de la injusticia y de la miseria, pero no hay que descuidar tampoco el riesgo de las auténticas "guerras del bienestar", es decir, las causadas por las voluntad de expandir y conservar el dominio económico en detrimento de los demás».
«El bienestar material, sin un coherente desarrollo moral y espiritual, puede cegar al hombre hasta llevarle a matar a su propio hermano --reprocha el mensaje pontificio--. Hoy, de manera aún más urgente que en el pasado, es necesaria una opción decidida de la comunidad internacional a favor de la paz».
Legítima defensa
Ahora bien, hablando en el marco de principios morales, el pontífice reconoce que en estos momentos están justificados los gastos militares de los países para defender a sus ciudadanos.
«Mientras se dé el riesgo de un ataque, el armamento de los Estados será necesario por razones de legítima defensa que es un derecho entre los inalienables de los Estados, al estar también ligado al deber de los mismos Estados de defender la seguridad y la paz entre los pueblos».
Ahora bien, no es lícito, según el Papa, «cualquier nivel de armamento», de manera que «todo Estado puede poseer únicamente las armas necesarias para asegurar su propia legítima defensa».
La violación de este principio, reconoce, «lleva a la paradoja, según la cual, los Estados amenazan la vida y la paz de los pueblos a los que tratan de defender, de garantía de paz corren el riesgo de convertirse en una trágica preparación de la guerra».
La guerra nunca es inevitable
En tiempos de terrorismo y de numerosos conflictos armados, el Papa reconoce que parecería poder admitirse «un justificado desconsuelo y resignación». Sin embargo, recalca, «la guerra nunca es inevitable y la paz es siempre posible. Más aún, ¡es un deber! Ha llegado por tanto el momento de cambiar el curso de la historia, de recuperar la confianza, de cultivar el diálogo, de alimentar la solidaridad».
«El futuro de la humanidad depende del compromiso de todos --señala--. Sólo si se persigue un humanismo integral y solidario, en cuyo contexto asume una naturaleza ética y espiritual el tema del desarme, la humanidad podrá caminar hacia la deseada paz auténtica y estable».
Por Jesús Colina
Desarmar los corazones para lograr el desarme: alerta desde el Vaticano
Conclusiones del seminario internacional del Pontificio Consejo Justicia y Paz
ROMA, lunes, 14 abril 2008 (ZENIT.org).- Estados, organizaciones internacionales, toda la sociedad civil y sus formas asociativas, así como las grandes religiones: el llamamiento a colaborar por la solidaridad entre los seres humanos y por la paz en el mundo no excluye a nadie, advierte el presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz.
Es una de las claves de las conclusiones que ofreció el cardenal Renato Martino al término del seminario internacional que, sobre el tema «Desarme, desarrollo y paz. Perspectivas para un desarme integral», ha promovido su dicasterio en Roma, el 11 y 12 de abril.
«Cuestiones muy complejas» cuyo análisis, estos dos días, ha buscado «abrir un diálogo», pues existen «nuevas problemáticas sobre las que es necesario cultivar colaboraciones estrechas, intensas y fecundas», respetando las diversas sensibilidades, pero con la certeza de la «convicción común de que la dignidad humana hay que defenderla siempre», subraya el purpurado.
«El conflicto en general y la guerra en particular están modificando su propia fisonomía --ejemplifica--. Son más horizontales que verticales, más difundidos que concentrados, más fragmentados que unitarios, más cotidianos que excepcionales, más próximos que lejanos, más inmateriales (y hasta virtuales) que materiales».
Juan XXIII afirmó hace cuarenta y cinco años en «Pacem in terris» el fundamento del «desarme de los corazones» para la consecución de la paz; con el seminario, el dicasterio subraya esta realidad: «Sin una conversión de los corazones a lo bueno y a lo justo, difícilmente se podrá realizar una reducción y, en definitiva, una eliminación del armamento», se lee en las conclusiones el cardenal Martino.
El punto de partida del análisis de las implicaciones éticas y religiosas del desarme, del desarrollo y de la paz arroja, entre otras consideraciones, el deber de «los Estados y de las organizaciones internacionales de renovar su compromiso por un desarrollo integral y solidario de la humanidad», objetivo «necesario para la convivencia pacífica y ordenada de la familia humana».
Igualmente se desprenden algunas alertas, tales como la dificultad --derivada de la globalización y del progreso científico-técnico-- de «distinguir la economía civil de la militar en sentido estricto», o sea, «el creciente fenómeno del "dual use" de bienes y conocimientos».
Se añade que «los Estados, precisamente en la incertidumbre provocada por la globalización y fenómenos como el terrorismo a escala global, han retomado una siniestra carrera armamentística y parecen perder confianza en el diálogo, en el multilateralismo y en la cooperación internacional a todos los niveles en el sector del desarme», subraya el cardenal Martino.
Pero son precisamente estos aspectos que reclaman confianza --aspectos que ha querido recalcar el dicasterio con este seminario internacional-- los que ponen los cimientos para «un auténtico proceso de desarme, para la afirmación de los derechos humanos y de la paz en la comunidad internacional», puntualiza.
«Los desafíos son múltiples y todos estamos llamados, en la propia condición y papel en la sociedad, a colaborar por la solidaridad entre los seres humanos y por la paz en el mundo», declara el cardenal Maritno.
Ante todo --indica-- «los Estados y las organizaciones internacionales, en su papel de responsables del destino de los pueblos y de la humanidad»; también «toda la sociedad civil, en especial quienes de manera organizada están comprometidos en la promoción del desarme, del desarrollo y de la paz, como las organizaciones no gubernamentales», las cuales «merecen mayor atención de la comunidad internacional».
Asimismo «hay que reafirmar el papel de las grandes religiones --recuerda el presidente del dicasterio--, llamadas a dar siempre un mensaje de esperanza, una palabra de sabiduría y prudencia a cada hombre, sobre todo a quienes son responsables, en modos diversos, de la suerte de otros hombres y de la realización del bien común».
Y es que «las religiones son un instrumento de unión de los hombres entre sí y de los hombres con Dios», y «están llamadas a promover una cultura de la paz» y una «pedagogía de la paz por el bien común de la humanidad», insiste.
El purpurado alude al papel de los cristianos: «no están llamados sólo a tomar posiciones respecto a la guerra, sino sobre todo a hacerse constructores de paz».
«Quien quiere la paz la prepara de lejos», y «construir la paz es ante todo --señala-- sustraer terreno a las injusticias y a las opresiones que provocan la guerra».
Así que «la paz se construye a partir de las propias responsabilidades respecto a la justicia, ante el bien de los demás», una construcción que empieza desde los cimientos, «con la educación a la paz», tarea que a su vez comienza --según el purpurado italiano-- por «ser testigos de paz» habiéndola realizado en uno mismo.
Por Marta Lago
Benedicto XVI y Bush hablarán sobre fe y razón
En su encuentro del miércoles en la Casa Blanca
CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 14 abril 2008 (ZENIT.org).- Benedicto XVI y George Bush continuarán una conversación sobre fe y razón que habían comenzado el año pasado en el encuentro que mantendrán el próximo miércoles en la Casa Blanca.
El anuncio de la cumbre, emitido por la Casa Blanca, explica que el Papa y el presidente seguirán afrontando el tema de la conversación que mantuvieron el 9 de junio de 2007 en el Vaticano, fecha de su última entrevista.
En aquella ocasión, explica la oficina de información de la presidencia ambos concordaron en «la importancia de la fe y de la razón para alcanzar objetivos comunes».
Estos objetivos comunes, dijo la Casa Blanca, está el «avanzar en la paz en Oriente Medio y en otras regiones, promoviendo el diálogo interreligioso, y reforzando los derechos humanos, la libertad, en particular, la libertad religiosa en el mundo».
Tanto el Papa como Bush coincidieron en subrayar la necesidad de una sana relación entre fe y razón para supear la violencia, justificada en motivos religiosos, en particular el terrorismo.
Será la segunda visita de un Papa a la Casa Blanca. Juan Pablo II visitó al presidente Jimmy Carter en la Casa Blanca, en octubre de 1979, al final de su primera visita a ese país.
Benedicto XVI visitará a Bush el 16 de abril, día de su cumpleaños, en la primera jornada de una visita que se concluirá el 20 de abril.
El Papa y Bush pronunciarán un discurso público en la residencia presidencial.
Mensaje vaticano a todos los sacerdotes: «Prioridad de la oración»
Exhortación desde la Congregación para el Clero
CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 14 abril 2008 (ZENIT.org).- Ante la certeza de que el ministerio sacerdotal y la misión de la Iglesia dependen de la relación personal con Jesús, los sacerdotes están llamados a dar prioridad a la oración respecto a la acción, subraya la Congregación vaticana para el Clero.
En una carta a todos los presbíteros del mundo, el dicasterio prepara así la Jornada mundial de oración por la santificación de los sacerdotes, que se celebra en la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, el próximo 30 de mayo.
Firmada por el cardenal prefecto Cláudio Hummes y el secretario de la Congregación, el arzobispo Mauro Piacenza, la misiva exhorta a contemplar «la perfecta y fascinante humanidad de Jesucristo, vivo y operante ahora», seguros de su Misericordia.
De aquí el dicasterio hace un llamamiento «a la prioridad de la oración respecto a la acción», porque de aquélla depende una acción incisiva, esto es, la misión debe alimentarse de la oración, «de la relación personal de cada uno con el Señor Jesús».
Se reafirma la importancia de la oración frente al activismo y el secularismo, según señaló Benedicto XVI en su Encíclica «Deus caritas est». El paso siguiente, para los sacerdotes, es ser «expertos de la Misericordia de Dios», apunta el cardenal Hummes en la carta, íntegramente publicada en italiano en la edición de «L'Osservatore Romano» del sábado.
Y lanza una alerta: el sacerdocio no se puede contemplar como una especie de carga inevitable «que se puede cumplir "mecánicamente", tal vez con un articulado y coherente programa pastoral».Realmente «el sacerdocio es la vocación, es el camino, el modo a través del cual Cristo nos salva, nos ha llamado y nos llama ahora, para vivir con Él», precisa a los sacerdotes.
Esta «santa vocación» sólo tiene una «medida adecuada»: «la radicalidad» --recuerda la carta--, la «total dedicación», que «Cristo realiza día a día» en el sacerdote a través de su «renovada y orante decisión».
«El mismo don del celibato sacerdotal hay que acogerlo y vivirlo en esta dimensión de radicalidad y de plena configuración con Cristo -advierte el purpurado--. Cualquier otra postura, respecto a la realidad de la relación con Él, corre el riesgo de ser ideológica».
«Incluso la cantidad, a veces extraordinariamente grande, de trabajo que las condiciones contemporáneas del ministerio nos piden sostener, lejos de desalentarnos debe impulsarnos a cuidar, aún con mayor atención, nuestra identidad sacerdotal, que tiene una raíz irreduciblemente divina», anima la carta.«En este sentido, en una lógica opuesta a la del mundo, precisamente las particulares condiciones del ministerio nos deben llevar a "elevar el tono" de nuestra vida espiritual --insiste--, testimoniando con mayor convicción y eficacia nuestra pertenencia exclusiva al Señor».
Pues «lugar de la totalidad por excelencia es la Eucaristía», añade el cardenal Hummes, recordando que es el sacramento en el que Jesús ofrece su Cuerpo y su Sangre, «la totalidad de la propia existencia».
Por eso exhorta a los sacerdotes del mundo a la fidelidad «en la celebración diaria de la Santísima Eucaristía» y a la adoración de Jesús sacramentado. Tampoco aquí se trata de un mero cumplimiento, «sino de la absoluta necesidad que advertimos» del Sacramento, «como respirar, como la luz de nuestra vida, como única razón adecuada para una existencia presbiteral realizada», constata.
De la relación con Jesús, «siempre alimentada con la oración continua», brota «la necesidad de hacer partícipes de ello a cuantos nos rodean», o sea, brota la misión, «intrínseca a la naturaleza misma de la Iglesia» y «connatural a la identidad sacerdotal», sintetiza el cardenal Hummes.
De aquí también se deduce el sentido de la Jornada que se celebrará próximamente. «La santidad que pedimos diariamente -se lee en la carta a los sacerdotes-, de hecho, no puede concebirse según una acepción individualista, estéril y abstracta, sino que es, necesariamente, la santidad de Cristo, la cual es contagiosa para todos».
Ello se concreta en el pueblo que es confiado al sacerdote y en la responsabilidad de atenderlo. Aquí hay que ceder al amor de Jesús «para que actúe Él a través de nosotros --advierte la carta a los sacerdotes--, porque o dejamos que Cristo salve el mundo, obrando en nosotros, o bien corremos el riesgo de traicionar la propia naturaleza de nuestra vocación».
Clave de ayuda en esta llamada es el «fundamento imprescindible de toda la vida sacerdotal»: la Virgen María -recuerda el dicasterio--, pues reconduce continuamente «bajo la Cruz de su Hijo» «para contemplar, con Ella, el Amor infinito de Dios».
Orar y acompañar espiritualmente a los sacerdotes
Como hizo hace pocos meses, ahora, en vista de la Jornada mundial de oración por la santificación de los sacerdotes, el dicasterio reitera la importancia de que los presbíteros se encomienden a la oración de toda la Santa Madre Iglesia, «a la maternidad del pueblo» del que son pastores y del que, a su vez, tienen confiada su custodia y santidad.
«Pidamos este apoyo fundamental», exhorta.
Es urgente «un movimiento de oración que tenga en el centro la adoración eucaristía continua -recuerda el cardenal Hummes, remitiéndose a otra misiva anterior--, durante las veinticuatro horas, de manera que desde todo rincón del mundo siempre se eleve a Dios una plegaria de adoración, acción de gracias, alabanza, petición y reparación».
El objetivo es «suscitar un número suficiente de vocaciones santas al estado sacerdotal y, a la vez, acompañar espiritualmente --como Cuerpo Místico- con una especie de maternidad espiritual a cuantos ya han sido llamados al sacerdocio ministerial», para que cada vez sirvan mejor a Jesús y a los hermanos.
Por Marta Lago
Mensaje de Benedicto XVI a la televisión rusa con motivo de su cumpleaños
Primer mensaje de televisión de un Papa al pueblo ruso
MOSCÚ/ROMA, lunes, 14 abril 2008 (ZENIT.org).- Con ocasión del cumpleaños de Benedicto XVI, un canal público ruso transmitirá por primera vez por televisión un documental sobre este Papa.
El momento culminante de la cinta es la alocución del Santo Padre en la que, por primera vez en la historia, el obispo de Roma se dirige al pueblo ruso para expresarle su aprecio.
El mensaje, pronunciado parcialmente en ruso, va dirigido a Su Beatitud Alejo II, patriarca de Moscú y de todas las Rusias, a los cristianos ortodoxos, a los obispos y creyentes católicos, y a todos los habitantes de Rusia. En él, Benedicto XVI subraya sobre todo la necesidad del diálogo entre los cristianos.
El documental, impulsado y subvencionado por la asociación católica internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada y emitido por Vesti, un canal estatal de noticias, presenta momentos importantes de la vida y obra de Joseph Ratzinger, Benedicto XVI, cuya biografía es aún muy poco conocida entre los rusos.
En el vídeo interviene también el hermano del Papa, monseñor Georg Ratzinger. La introducción la presenta el arcipreste Igor Vyzhanov, secretario para las Relaciones Intercristianas del Departamento de Relaciones Exteriores del Patriarcado de Moscú.
Tanto en Roma como en Moscú hay una clara conciencia de que «el documental y la alocución son un hermoso símbolo del proceso de acercamiento entre ambas Iglesias», explica el experto en Rusia de Ayuda a la Iglesia Necesitada, Peter Humeniuk, responsable del proyecto desde el principio y partícipe en su concepción.
Y es que la película se ha producido en estrecha colaboración con el Patriarcado de Moscú y, muy especialmente, con el Arcipreste Vsevolod Chaplin, vicepresidente del Departamento de Relaciones Exteriores de la Iglesia Ruso-Ortodoxa, que ha supervisado el proyecto, y el nuncio apostólico en Moscú, el arzobispo Antonio Mennini.
La realización ha corrido a cargo de la productora cristiana interconfesional Blagovest Media de San Petersburgo bajo la dirección de Nikolaj Goryachkin y en cooperación con CRTN (Red Católica de Radio y Televisión), afincada en Alemania, cerca de Fráncfort del Meno, y encabezada por Mark von Riedemann.
La televisión vaticana CTV ha puesto a disposición del proyecto numerosas imágenes de archivo. Goryachkin ha subrayado también la extraordinaria ayuda prestada por su director, el padre Federico Lombardi S.I., quien es también director de la Oficina de Información de la Santa Sede.
Peter Humeniuk ha explicado: «En mis viajes a Rusia he detectado en muchas personas el deseo de recibir información objetiva sobre el Papa y la Iglesia Católica. El documental sobre Benedicto XVI también servirá para satisfacer esta demanda».
Según señala, el hecho de que el Santo Padre se dirija personalmente al pueblo ruso es «motivo de gran alegría y un acontecimiento histórico». Asimismo, destaca el hermoso gesto que supone transmitir el documental el mismo día del cumpleaños del Papa.
Para Humeniuk, puede afirmarse que el diálogo entre las Iglesias católica y ortodoxa rusa avanza.
En este proceso, Ayuda a la Iglesia Necesitada actúa como «fuerza catalizadora", pues sin ser un interlocutor directo de dicho diálogo, subvenciona iniciativas para su promoción. En este sentido, Humeniuk precisa que el documental es "un signo" revelador de la conciencia que tienen los cristianos de la base común de ambas Iglesias.
Ayuda a la Iglesia Necesitada es una asociación de derecho pontificio dependiente de la Santa Sede que, por deseo expreso de Juan Pablo II, viene apoyando el diálogo con la Iglesia ortodoxa rusa desde principios de los años noventa.
En abril de 2007, el Papa Benedicto XVI elogió en una audiencia privada la labor de la Asociación en favor de la reconciliación entre las Iglesias católica y ortodoxa rusa, ratificando el encargo de su predecesor.
Mundo
Los obispos de Brasil buscan 1,2 millones de firmas a favor de la ética en la política
La iniciativa popular pretende una ley como la ya aprobada contra la corrupción
INDAIATUBA, lunes, 14 abril 2008 (ZENIT.org).- La Conferencia Episcopal de Brasil (CNBB) ha promovido el lanzamiento el pasado 9 de abril de una gran iniciativa popular que pretende convertirse en un proyecto de ley a favor de la ética en la política.
La idea del nuevo proyecto de ley popular surge a continuación de la Ley 9.840, promulgada en 1999, cuando un millón de brasileños suscribieron la iniciativa que hoy combate la compra de votos y el uso de la máquina administrativa en las elecciones del país.
«Más de un millón de brasileños hicieron posible el castigo de más de seiscientos políticos que fueron sorprendidos comprando votos o desviando los bienes de la Administración Pública en provecho de sus candidaturas», explicó el presidente de la CNBB, monseñor Geraldo Lyrio Rocha.
El arzobispo de Mariana destacó que «ha llegado el momento de dar un paso más adelante».
El nuevo proyecto declararía inelegibles, durante los trámites del proceso, a los políticos condenados por la Justicia en primera instancia. A los políticos procesados directamente por el Ministerio Público también se les impediría ir a las urnas mientras aguardan el juicio.
Prevé también declarar inelegibles los políticos que llegaran a renunciar a sus cargos públicos para escapar a posibles puniciones por quiebra del decoro.
«En la base de la nueva iniciativa está la idea de que los que responden a procesos criminales por delitos graves deben ser alejados temporalmente de la vida política hasta que se solucionen sus problemas judiciales», explicó monseñor Geraldo Lyrio.
Según el presidente de la CNBB, no se trata de «considerar culpable a alguien que todavía no agotó todas sus posibilidades de defensa, sino de evitar la posible entrada en los cargos públicos de personas con asuntos pendientes con la Justicia».
«Esa medida tan simple, junto con otras previstas en la nueva iniciativa popular, nos ayudará a fortalecer todavía más nuestra democracia, consolidando la ética del servicio al prójimo y al bien como la base de participación en la vida política», afirmó.
En la base del nuevo proyecto de ley de iniciativa popular está el Movimiento de Lucha contra la Corrupción Electoral, una red de entidades de la sociedad, de la que forman parte la CNBB y la Orden de Abogados de Brasil (OAB), entre otras instituciones.
El presidente de la OAB, Raimundo Cezar Britto Aragão, destacó la simbología de la iniciativa.
Según Cezar Britto, no se trata «simplemente de llevar un proyecto de ley al Congreso y quedarse aguardando el resultado, sino de llamar al pueblo a la reflexión y pedir que el pueblo participe más activamente en la vida política».
Por Alexandre Ribeiro, traducido del portugués por Nieves San Martín
DVD sobre la visita del Cardenal Bertone a Cuba
SANTA CLARA, lunes, 14 abril 2008 (ZENIT.org).- El Centro de Comunicación Salesiano «P. José Vandor» de la comunidad salesiana de El Carmen de Santa Clara, Cuba, ha presentado un DVD conmemorativo sobre la visita que el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, hiciera a Santa Clara los días 22 y 23 de febrero, como parte de su viaje conmemorativo por el décimo aniversario de la vista del Papa Juan Pablo II a Cuba.
El DVD contiene los principales momentos de su visita a esta ciudad donde, entre otras, se pueden ver imágenes de su recibimiento en el aeropuerto de la ciudad y de la bendición e inauguración de un monumento al siervo de Dios Juan Pablo II. Además contiene una galería con más de 80 fotos y una biografía del cardenal, informa ANS, agencia de noticias salesiana.
El material, producido en colaboración con el obispado de esta ciudad, fue realizado pensando en todas aquellas personas que por diversas causas no pudieron estar presentes durante la visita, constituyendo además un importante documento digital para la diócesis y para Cuba.
Pueblo de Dios: ¡Renovemos el gozo de la misión!
Declaración de los obispos argentinos al término de la Plenaria
BUENOS AIRES, lunes, 14 abril 2008 (ZENIT.org).- Al término de su Asamblea Plenaria, celebrada en la localidad de Pilar, del 7 al 12 de abril, los obispos de Argentina han emitido una declaración sobre el desafío misionero en el país, en fidelidad a los declarado en el encuentro continental de Aparecida.
En su declaración, titulada «Pueblos de Dios: ¡Renovemos el gozo de la misión!», fechada el 12 de abril, los prelados afirman haber dedicado «con alegría un tiempo considerable para buscar caminos adecuados, que nos ayuden a aplicar las orientaciones pastorales surgidas del gozoso encuentro eclesial de Aparecida».
«Queremos -añaden- renovar con todo el Pueblo de Dios el desafío de ser discípulos misioneros de Jesucristo, recordando que nadie puede ser apóstol y enviado si no recrea el encuentro con el Señor vivo y resucitado, y se convierte a él».
A un año de ese encuentro eclesial y próximos a celebrar la fiesta de Pentecostés, indican los obispos desear «compartir con todos ustedes el aliento y estímulo que significó para nosotros esta experiencia de comunión con todos los fieles de América Latina y El Caribe».«Estamos convencidos -subrayan- de que este acontecimiento es un mensaje providencial de la Iglesia, que confirma y amplia las líneas pastorales de la Iglesia en Argentina trazadas en ‘Navega mar adentro' (2003) y nos anima a seguir con mayor empeño nuestra misión. En comunión con nuestras Iglesias hermanas del Continente compartimos este nuevo impulso misionero, para que todos podamos llegar a ser hijos de Dios y tratarnos como verdaderos hermanos».
Los obispos valoran «el camino pastoral que realizan las Iglesias particulares con sus nuevos planes y proyectos». Por ello, agradecen «la entrega generosa de los sacerdotes y diáconos, nuestros principales colaboradores, de los consagrados y consagradas, de los agentes pastorales y de todas las comunidades cristianas».Con todos, desean «seguir abiertos al impulso del Espíritu, que nos viene de Aparecida, para renovar el entusiasmo de ser discípulos misioneros de Jesucristo. De la mano de María, fiel discípula y servidora, queremos llevar vida plena a nuestro pueblo».
Animan a cada una de las diócesis «a vivir la fe y la misión con entusiasmo y pasión, en el espíritu de la misión de todo el Continente. Conocer a Jesucristo por la fe es nuestro gozo; seguirlo es una gracia, y transmitir este tesoro a los demás es un encargo del Señor».«La caridad de Cristo nos urge. Somos conscientes de que ser mejores discípulos y misioneros de Jesucristo es un bien para la Iglesia y un servicio para nuestra Patria», concluyen.
Por Nieves San Martín
Convocan un certamen internacional juvenil de gestión empresarial
La Acción Católica Argentina y la Asociación Cristiana de Jóvenes/YMCA
BUENOS AIRES, lunes, 14 abril 2008 (ZENIT.org).- Este año se realizará la sexta Edición del Certamen Internacional Juvenil de Gestión Empresarial «Esperanza de Desarrollo», organizado conjuntamente por la Acción Católica Argentina y la Asociación Cristiana de Jóvenes/YMCA.
El certamen tiene el objetivo de «contribuir a la capacitación de los jóvenes en un modelo de gestión orientado por valores éticos y que tenga presente los principios expresados en la Doctrina Social de la Iglesia y su vinculación con la Responsabilidad Social Empresaria», informa a Zenit Damián Hernández de la Acción Católica Argentina.
El certamen se lleva a cabo por correo electrónico y consiste en un programa de simulación educativo de negocios, en el cual se expresa el funcionamiento del mercado y el comportamiento de los agentes económicos, donde la justa función de los beneficios empresariales busca armonizarse con el bien común.
Está dirigido a estudiantes de los tres últimos años de la escuela secundaria o polimodal, quienes deben crear una empresa virtual de hasta cuatro integrantes, darle un nombre de fantasía.
Los cinco equipos finalistas y sus profesores asesores viajarán a San Carlos de Bariloche en forma gratuita a jugar la ronda final en la sede de la Universidad FASTA.
Los premios consistirán en un ordenador personal, para el colegio al que concurren y una para cada uno de los estudiantes del equipo ganador. También se otorgarán una serie de becas.
Los cinco profesores que hayan asesorado a los equipos finalistas recibirán:
--una beca del 100% para un curso o diplomatura de educación a distancia de la Universidad FASTA, a elección del docente.
--una beca del 100% para un curso o seminario del Instituto de Formación Política de la Acción Católica Argentina, a elección del docente.
--material bibliográfico de Editorial San Pablo, de la Universidad Católica Argentina (UCA), de la Universidad FASTA, de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE) y del Ministerio de Turismo de la Provincia de Río Negro.
--becas universitarias, para cada uno de los estudiantes del equipo ganador, quienes podrán elegir alguna de las carreras que se dictan en la Universidad FASTA o en la Universidad del Salvador.
Este programa educativo está auspiciado por el Ministerio de Educación de la Nación Argentina, Universidad FASTA, Universidad Católica Argentina (UCA), Universidad del Salvador, Consudec, Coordiep, Dgegp, Secretaría de Turismo de la Nación, Ministerio de Turismo de Río Negro, Municipalidad de San Carlos de Bariloche, Black Carbajal, Santander Río, Edesur, Editorial San Pablo.
Para inscribirse en el Certamen, antes del 25 de abril: www.accioncatolica.org.ar o www.ymca.org.ar o por e-mail a: secge08@ciudad.com.ar
Para ver la final 2007: http://www.accioncatolica.org.ar/cge/2007/final,bariloche.php
La Iglesia en Cuba mira con esperanza al futuro
Una periodista presenta la realidad que visitó el cardenal Bertone
MADRID, lunes, 14 abril 2008 (ZENIT.org).- El pasado mes de febrero el cardenal Tarcisio Bertone visitó Cuba para conmemorar el décimo aniversario del histórico viaje de Juan Pablo II a la isla. La presencia del secretario de Estado del Vaticano ha permitido descubrir una Iglesia paciente y esperanzada, empeñada en ganar nuevos espacios para la misión.Es lo que pone de relieve la periodista Araceli Cantero en un reportaje de ocho páginas publicado en la revista «Vida Nueva» titulado «El valor de la paciencia».
La situación que vive hoy la Iglesia cubana viene de lejos y son muchos los que han participado en ella. La periodista ha seguido a la comunidad eclesial cubana en toda su andadura en estos últimos lustros y hace recuento de su itinerario.
En la última década, la Iglesia ha cambiado en su población y en sus líderes. La jerarquía cubana se ha renovado con el fallecimiento o la jubilación por edad de los últimos obispos históricos. En consecuencia, ha habido cambio de obispo en ocho diócesis, y han sido ordenados seis obispos nuevos.
Estadísticas recientes de la Nunciatura Apostólica en Cuba señalan que en octubre de 2006 había 206 sacerdotes diocesanos y 61 diáconos permanentes. Hay 778 religiosos y religiosas de 88 congregaciones, de las que 65 son femeninas y 23 masculinas. De las 600 religiosas, 205 son cubanas y 395 extranjeras. De los 178 religiosos, 59 son cubanos y 119 extranjeros.
Espiritualidad cristiana, identidad laical y misión evangelizadora son los retos prioritarios del Plan Global de Pastoral lanzado en 2006, trabajados a través de líneas de acción específicas: formación integral, comunidades vivas y dinámicas y promoción humana.
Una encuesta nacional realizada antes de lanzar el Plan Global señalaba que, de una población de 12 millones, la asistencia a la misa dominical era de un 1%, y el 67% de los participantes en la Iglesia llevaba menos de 15 años en ella, debido al continuo goteo --en aumento-- de la emigración al exterior.
«No llegaron a trascender los detalles del encuentro del Secretario de Estado del Vaticano con el presidente Raúl Castro, pero los obispos se mostraron contentos», afirma Araceli Cantero.
El cardenal Bertone antes de salir de Cuba se mostró agradecido con el presidente, que «tan gentilmente ha querido escuchar al enviado del Santo Padre Benedicto XVI» y que le había expresado «el compromiso de la Santa Sede de promover el acercamiento del mundo a Cuba y compartir convergencias sobre temas internacionales».
En este sentido, los analistas políticos, dice Cantero, «aseguran que la inminente visita de Benedicto XVI a los Estados Unidos del 15 al 20 de abril es una ocasión propicia para que el Papa converse con el presidente Bush sobre Cuba».
En los últimos años, la Iglesia ha ido abriendo espacios de acción con sucesivos planes pastorales y proyectos concretos. En la pastoral social, Cáritas fue permitida en 1991, y ya está estructurada en todas las diócesis con sede propia y cientos de voluntarios, en parroquias y casas de misión. Un total de más de 600 lugares.
La Iglesia ha desarrollado también una Pastoral de Prisiones con visitadores y una Pastoral de la Salud, contando con médicos y enfermeros en los hospitales.
Han surgido programas y centros formativos que impulsan la formación de los laicos y ofrecen diplomas avalados por universidades católicas fuera de Cuba. Una comisión nacional organiza talleres de animación de pequeñas comunidades en zonas rurales y en los barrios urbanos. Existen aulas que promueven encuentros con el mundo de la cultura y de las artes y convocan concursos y exposiciones de arte religioso. Han surgido también bibliotecas parroquiales y diocesanas, algunas con más de 16.000 títulos, abiertas a toda la población.
La Iglesia fue ampliando sus espacios de acción, pero el mundo no sabía de este crecimiento, ni del despliegue evangelizador que precedió a la visita papal, ni de la vuelta a la fe de muchos. Para que el pueblo conociera quién era el Papa se organizaron 100 días de misión por casas y barrios, y la imagen de la Virgen de la Caridad peregrinó por las diócesis convocando a multitudes. El entusiasmo y vitalidad que se proyectó ante el mundo eran el fruto de un largo proceso.
Pero llegó un nuevo repliegue. Los obispos en septiembre de 2003, cinco años después de la visita de Juan Pablo II, decían: «Hemos visto cómo, casi inmediatamente después de la misma, comenzó en el país un aparente proceso de revisión».
Los obispos volvieron a reclamar espacio para la Iglesia y denunciaron que la libertad religiosa «sigue siendo restringida al ámbito de lo cultual», al tiempo que pidieron «que se facilite la participación social de los cristianos en la vida sindical, profesional y política».
La pasada Navidad de 2007, los obispos, en un mensaje que recordaba la visita de Juan Pablo II, volvían a reconocer las dificultades que padece el pueblo.
Dos meses después, para las elecciones del 25 de febrero, en una nota hecha pública en la prensa oficial, los obispos expresaron sus «votos de confianza» al nuevo Gobierno, ofreciendo su oración para que «tengan luz de lo Alto para que puedan comenzar a satisfacer desde ahora las ansias e inquietudes expresadas por los cubanos».
Desde entonces, cada día aparecen en la prensa noticias sobre las restricciones que está eliminando el nuevo Gobierno.
En Cuba todo avanza poco a poco, dice monseñor Emilio Aranguren, obispo de Holguín. Piensa que lo que está sucediendo en el país se debe inscribir en «lo que los católicos cubanos identificamos como la espiritualidad cubana del hoy: el valor de lo poco, el valor de lo pequeño, el valor de lo anónimo y el valor de lo gradual».
El reportaje concluye con el reconocimiento de monseñor Aranguren de que no son resultados llamativos, pero sí se ve que hay un avance, un crecimiento paulatino de lo que es propiamente la vida de la Iglesia, al menos en comparación a 10 años atrás. Está convencido de que la Iglesia «ofrece el servicio de la esperanza para afrontar limitaciones, dificultades, incomprensiones. Uno tiene la capacidad para afrontarlo desde la fe y desde esa esperanza cierta de que el fruto se logra con esa dosis de paciencia, que como dijo Teresa, todo lo alcanza». Para el obispo de Holguín, «esto es particularmente verdad en Cuba.»
Para leer el reportaje completo: http://www.vidanueva.es/home/izquierda/la-iglesia-en-cuba-mira-con-esperanza-al-futuro/
Por Nieves San Martín
Organismos internacionales promueven el «terrorismo con rostro humano»
Denuncia el catedrático monseñor Michel Schooyans
VALENCIA, lunes, 14 abril 2008 (ZENIT.org).- El «derecho al aborto», la eutanasia o la esterilización de mujeres en países pobres que presentan la ONU y otros organismos internacionales fueron calificados por el filósofo y sacerdote de la Diócesis de Bruselas, Michel Schooyans, como «terrorismo suave con rostro humano porque fuerzan la voluntad, imponen decisiones a las naciones que no llegan a ser discutidas».
Las declaraciones tuvieron lugar el miércoles pasado durante una intervención en la Universidad Católica de Valencia.
Según informa la agencia Veritas, el catedrático emérito de Filosofía y Sociología de la Universidad de Lovaina impartió un ciclo formativo el miércoles y jueves pasados, 9 y 10 de abril, acompañado en la primera sesión por el arzobispo de Valencia, cardenal Agustín García-Gasco.
El teólogo afirmó que «estas instituciones internacionales tienen cada vez más poder para definir lo que es justo e injusto e imponer nuevas definiciones a los estados particulares, incluso con chantaje» y criticó una «nueva concepción de los derechos humanos», según la cual «ya no se trata de reconocer la igual dignidad de todos los seres humanos» sino de «determinar cuál es la categoría de seres humanos que pueden ser admitidos a la vida y cuáles las categorías de seres humanos que pueden ser eliminados».
Según el sacerdote belga, esta nueva concepción está basada en el positivismo de Hans Kelsen, que defiende el Derecho como un fenómeno autónomo de consideraciones morales o ideológicas.
Schooyans señaló que en su país, Bélgica, «está legalizada la eutanasia» y allí existe un «debate que todavía no ha llegado a España en el que se crea una mentalidad en las personas mayores y ancianas de ser un peso inútil que supone un coste para la sociedad y sus familias». En este sentido, añadió que, en la actualidad, los pacientes están «cada vez más amenazados» puesto que los gobiernos reducen presupuestos sanitarios y «la oferta de cuidados médicos» para crear esa «mentalidad» de que los «viejos precisan desaparecer».
También destacó la conveniencia de «rematernizar a la mujer, porque es la que hace prevalecer relaciones de ternura sobre las de violencia». Hay que reactivar en el corazón de la mujer esta disposición a ser el rostro de Dios en la sociedad», dijo, así como «repaternizar al hombre y reactivar su llama paterna del hombre», dado que «es habitual presentar al hombre solo como un trabajador, un productor económico».
En otra ponencia, Schooyans defendió la familia y señaló: «Cuando veo los ataques dirigidos contra la familia a través de los denominados nuevos modelos de familia o los nuevos derechos es cuando veo que se puede tener miedo al futuro», puesto que «cuando se destruye la familia se destruye el lugar donde nace la solidaridad humana», añadió.
Schooyans subrayó que «la crisis de la familia de hoy es el resultado de una crisis en la razón humana, a causa de un uso deficitario de la razón basado en la influencia de la tendencia pecaminosa que hay en cada uno de nosotros» y se refirió a santo Tomás de Aquino para señalar que «el uso correcto de la razón es el fundamento de la solidaridad humana, puesto que somos capaces de diálogo, conciliación, confraternización y se realizan intentos de edificar el bien común».
Entrevistas
Entrevista con Alexandre Havard
ROMA, lunes, 14 abril 2008 (ZENIT.org).- Los líderes no nacen, se hacen. Y el liderazgo no es algo reservado a las élites sino una vocación generalizada. Son ideas promovidas por el director del Centro Europeo para el Desarrollo del Liderazgo (European Center for Leadership Development), Alexandre Havard.
Este emprendedor cuenta a Zenit que cuando más profundamente se viven las virtudes, más se puede cambiar la cultura.
Havard ha ideado el programa ejecutivo titulado «Liderazgo virtuoso» que convierte las virtudes clásicas como base para la excelencia personal y profesional.
Su experiencia está ahora recogida en un libro en inglés, «El liderazgo virtuoso, una agenda para la excelencia personal» («Virtuous Leadership: An Agenda for Personal Excellence», Scepter).
--Los líderes: ¿nacen o se forman?
--Havard: El liderazgo es cuestión de carácter. El carácter es algo que podemos configurar, moldear y fortalecer. Fortalecemos nuestro carácter a través de la práctica habitual de hábitos morales sanos, llamados virtudes éticas o morales. Las virtudes son cualidades de la mente, la voluntad y el corazón. Las adquirimos con nuestros esfuerzos. El acto propio para adquirirlas es un acto de liderazgo.
El carácter no es el temperamento. El temperamento es innato, es un producto de la naturaleza. Puede ayudar en el desarrollo de algunas virtudes e impedir otras. Si soy apasionado por naturaleza, puede parecerme relativamente fácil la práctica de la valentía, pero si soy reticente, puede ser que el coraje se convierta para mí en un auténtico reto. Sin embargo, precisamente mis defectos de temperamento me hacen consciente de que debo luchar por superarlos. De este modo los defectos se convierten en fuerza moral.
Las virtudes imprimen carácter en nuestro temperamento de modo que éste ya no nos domina. Si me faltan virtudes, seré un esclavo de mi temperamento. Las virtudes regulan el temperamento. Una persona impulsiva, inspirada por la virtud de la prudencia, se convierte en más reflexiva. La persona ansiosa y dudosa, inspirada por la misma virtud, se siente impulsada a actuar y a no demorarse. Las virtudes estabilizan nuestra personalidad y relegan las manifestaciones extremas.
El temperamento no tiene que ser un obstáculo para el liderazgo. El obstáculo real es la falta de carácter, que nos deja rápidamente secos, sin energía moral, y bastante incapaces para ejercer el liderazgo.
Hay quien piensa que uno tiene que haber nacido líder, que algunos tienen un don especial y otros no, que el liderazgo es algo ligado al temperamento o a la experiencia. No todos pueden ser Roosevelt o un De Gaulle o un Churchill, piensan. Nada más lejos de la verdad. El liderazgo no está reservado a una élite. No es una vocación de unos pocos. Jefes de estado, profesores, profesionales industriales, amas de casa, responsables militares, agentes sanitarios..., todos ejercen el liderazgo.
La gente espera que hagan lo justo, que sean hombres y mujeres de carácter y virtud, motivados por una visión magnánima hacia las personas que tienen a su cargo. Y se sienten defraudados si fallan. Los líderes tienen que ser virtuosos para ser líderes reales y, ya que la virtud es un hábito que se adquiere con la práctica, decimos que los líderes no nacen, se hacen.
--¿Qué significa que el carácter es la virtud en acción?
--Havard: Que las virtudes son más que simples valores. Las virtudes son fuerzas dinámicas. De hecho, su raíz en latín, «virtus», viene de fuerza o poder. Cada una, si se practica habitualmente, reafirma progresivamente la propia capacidad para actuar.
En mi libro me refiero a seis virtudes. La magnanimidad, para luchar por cosas grandes y plantearse desafíos a uno mismo y a los demás. La humildad, para superar el egoísmo y acostumbrarse a servir a los otros. La prudencia, para tomar decisiones justas. La valentía, para mantenerse y resistir a todo tipo de presiones. El autocontrol, para subordinar las pasiones al espíritu y al cumplimiento de la misión y la justicia, para dar a cada uno lo que merece.
Los líderes son magnánimos en sus sueños, visiones y sentido de misión, en su capacidad para esperar, confianza y osadía, en su entusiasmo por el esfuerzo que requiere el éxito en su trabajo. También en su propensión para usar medios proporcionados a sus objetivos, en su capacidad para lanzarse desafíos a sí mismos y a los que tienen alrededor. La magnanimidad del líder está dirigida a servir a los otros, a su familia, clientes, colegas, a su país y a toda la humanidad.
Esta noble ambición para servir es uno de los frutos de la hermosa virtud de la humildad. Las virtudes no toman el lugar de la competencia profesional, sino que son parte de ésta.
Puedo tener un diploma en psicología y trabajar como consultor, pero si no tengo prudencia, me encontraré con dificultades para dar consejo a mis clientes.
Puedo tener un MBA [máster en administración de empresas] y ser un ejecutivo de una gran corporación, muy bien, pero si no tengo valentía, mi capacidad para liderar ante la dificultad queda en tela de juicio. La competencia profesional exige más que poseer técnicas o conocimientos académicos, implica la capacidad para usar este conocimiento para que dé frutos.
--¿Cualquier persona es capaz de adquirir y crecer en las virtudes?
--Havard: No todo el mundo se convierte en presidente o primer ministro, ni puede ganar el Premio Nobel de Literatura o jugar en los New York Yankees. Pero todo el mundo puede crecer en la virtud. El liderazgo no excluye a nadie. La virtud es un hábito, se adquiere por repetición.
Si actuamos con valentía repetidamente, al final lo haremos como una costumbre. Si repetidamente actuamos con humildad, se convertirá en una acción habitual. La infancia y la adolescencia desempeñan un papel muy importante en nuestras opciones futuras. Nuestros padres nos influencian para discernir entre el bien y el mal. Pero el crecimiento por sí solo, y la formación, no determinan el carácter. No es raro que niños que hayan crecido en la misma familia usen la libertad de manea distinta y se conviertan en personas muy distintas.
Como el temperamento, nuestro entorno cultural nos puede ayudar a desarrollar ciertas virtudes. En una sociedad marcada por la sensualidad, puede ser duro cultivar virtudes como el autocontrol y la valentía.
Puede ser duro vivir virtuosamente en el contexto cultural actual, pero no es imposible. La capacidad de decir que no nos confiere un gran poder. Somos libres para decidir hasta qué punto dejamos que la cultura actual nos afecte.
Hemos escogido libremente ser lo que somos. ¿Vicio o virtud? Depende de nosotros. La virtud implica y depende de la libertad. No se puede forzar, es algo que escogemos libremente. Si las practicamos asiduamente, el camino al liderazgo está abierto. El liderazgo empieza cuando usamos nuestra responsabilidad libremente.
Por Miriam Díez i Bosch
ZENIT es una agencia internacional de información.
Visite nuestra página http://www.zenit.org
Para suscribirse/darse de baja: http://www.zenit.org/spanish/subscribe.html
Para cualquier información: http://www.zenit.org/spanish/contactanos.html
* * * * * * * * * * * * * * * *
La reproducción de los servicios de Zenit requiere el permiso expreso del editor:
http://www.zenit.org/spanish/permisos.html
(c) Innovative Media Inc.