Rouco: "Opus Dei, gran aportación de la Iglesia en España a la historia universal"

PD/Analisisdigital
Martes, 15 de abril 2008

 

El arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, cardenal Antonio María Rouco Varela, presidió ayer la clausura de la sesión conmemorativa del XXV aniversario de la erección de la Prelatura del Opus Dei, donde destacó que es bueno recordar con gratitud al Señor la forma y el modo como se traduce la vocación y el carisma recibido, “como un servicio a la Iglesia y a la sociedad en el siglo XX” .

El cardenal Rouco, aprovechó su intervención para expresar su “alegría” de que este acto se celebrase en Madrid y hubieran pensado en esta ciudad para “conmemorar el XXV aniversario de la Prelatura personal”, y señaló que, aunque San Josemaría Escrivá de Balaguer naciera en Aragón, “el Opus Dei nació en Madrid”. “Simultáneamente –añadió- hay que afirmar que el Opus Dei nació en España, un dato más en esa historia de grandes aportaciones de la Iglesia en España y de la Iglesia universal, que ha marcado toda la historia de nuestro país desde su nacimiento”.

Tras saludar públicamente a algunos de los asistentes como al Nuncio de Su Santidad en España, monseñor Manuel Monteiro de Castro, al secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española, además obispo auxiliar de Madrid, monseñor Juan Antonio Martínez Camino, al vicario general para la Prelatura, a personalidades del mundo civil y canonistas ilustres, profundizó en que los 25 años de Prelatura le “obligan” a “arrojar una mirada a los frutos pastorales de la obra del Opus Dei que han llegado hasta el presente de la Iglesia en Madrid y en España”.

Figura del super-hombre

En esa circunstancia histórica, marcada por las dos guerras mundiales, se hiciese una propuesta viva y sentida como de santidad de que todo cristiano tenía que vivir su vida cristiana como una sentida vocación era una propuesta histórica y que los seglares en la Iglesia debían de asumir un papel ejemplar par constituir una sociedad que Europa y el mundo necesitaba, igualmente”.

En este sentido, destacó que el hecho de que San Josemaría Escrivá incorporase a su obra, con un carisma especial del Señor, “esa verdad fundamental de la vida y experiencia cristiana en el tiempo en que lo hace tenía mucho de profético”. Así, señaló que las primeras décadas del siglo XX “eran décadas muy atormentadas”. Para el cardenal, “se daba una antropología doliente donde habían nacido frases curiosísimas sobre el hombre, primero la muerte de Dios, pero también social, cultural y políticamente pues habían inventado una figura de super-hombre, que desde una perspectiva puramente imanentista de la historia, iba a ser el Salvador del mundo”. A este propósito, recordó que “se había definido el hombre como “un ser para la muerte”.

Por todo ello, el arzobispo de Madrid destacó que “en esa circunstancia histórica, marcada por las dos guerras mundiales, se hiciese una propuesta viva y sentida como de santidad de que todo cristiano tenía que vivir su vida cristiana como una sentida vocación era una propuesta histórica y que los seglares en la Iglesia debían de asumir un papel ejemplar par constituir una sociedad que Europa y el mundo necesitaba, igualmente”.

Contribución de los católicos en la Iglesia

Destacó, además, que una vez caído el muro de Berlín, “es la hora de llamar la atención sobre la contribución de católicos en la Iglesia para superar los grandes problemas de aquella sociedad macada por la lucha de clases, nuevos estados sociales democráticos de derecho”. “Es ahora –dijo- hora de hacerlo”. “Benedicto XVI lo hace”, apostilló. En ese contexto, expresó que es bueno recordar con gratitud al Señor la forma y el modo como se traduce la vocación y el carisma recibido, “como un servicio a la Iglesia y a la sociedad en el siglo XX”.

También, quiso agradecer al cardenal Herranz su ponencia.”Lo que si es claro manifestó- es que una Prelatura Personal es una formula feliz, buena y adecuada para recoger servicio Opus Dei la iglesia”.

Recordó, asimismo, cuando siendo ya obispo se le preguntó en una reunión de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española sobre esa propuesta de creación de una Prelatura. Comentando que su percepción fue “positiva”, afirmó que tras 25 años, y a la luz de la experiencia recogida, se puede decir que de los aspectos más significativos y característicos de la labor apostólica del Opus Dei en la Iglesia son el servicio de los sacerdotes de la Prelatura en el campo de la espiritualidad seglar, en la educación de los seglares para realizar su vocación apostólicamente vivida en un contexto de vida espiritual cuidadosa con una invitación al compromiso en el empeño de la dedicación a las vocaciones temporales, el fomento de las vocaciones sacerdotales y vida consagrada, el compromiso con los jóvenes y el mundo de educación, “que ofrece un panorama rico de servicio a la iglesia que tenemos que agradecer”.

Finalmente, subrayó que “ser arzobispo de Madrid supone una relación más estrecha con el Opus Dei a seguir por el camino señalado” y consideró que “se logra la renovación cuando uno se convierte al mundo, no cuando es aceptado por el mundo”. En este contexto, se refirió a que cuando dicen que las encuestas “dan muy bajo”, no recogen la participación de la Iglesia en los cambios de vida, en los jóvenes, las familias o la sociedad. “La encuesta que da San Pedro es la que vale”, bromeó. A su juicio, “las fuerzas espirituales ayudaron a recomponer Europa y mundo después de 1945. Esa es la ley que sigue vigente y esperamos que siga inspirando la vida del Opus Dei”.