Rouco autoriza el culto público a la Obra de la Virgen de El Escorial

Por José Manuel Vidal
RD
Domingo, 1 de febrero 2009

 

Es un claro espaldarado a los frutos, que viene dando desde hace años, Prado Nuevo. El cardenal de Madrid, Antonio María Rouco Varela, ha concedido a la Obra de la Virgen de El Escorial, la autorización para que sus sacerdotes puedan celebrar la eucaristía "todos los primeros sábados de mes en la nave «Ave María», junto a Prado Nuevo de El Escorial (Madrid)".

En una escueta nota, publicada en su página web, esta asociación privada de fieles anuncia ya que la primera misa autorizada se celebrará "el día 7 de febrero de 2009, primer sábado de mes, será —D. m.— a las 16 h. (4 de la tarde) y,  continuación, se llevará a cabo la procesión con la imagen de la Virgen de los Dolores y el rezo del Santo Rosario".

La nota oficial de la asociación añade que "esta importante concesión pone de relieve la sensibilidad pastoral del Cardenal Arzobispo de Madrid, respecto de los miles de fieles que acuden a Prado Nuevo, quienes podrán participar así en la Misa cada primer sábado de mes".

De ahí que sus dirigentes se muestren sumamente agradecidos al cardenal de Madrid: "Expresamos nuestra alegría y nuestro más sincero agradecimiento a D. Antonio María Rouco Varela. Pedimos al Señor que continúe bendiciéndole en las diferentes encomiendas que la Iglesia ha puesto en sus manos. Confiamos que este don que se nos ha concedido sirva para gloria de Dios, de su Madre la Virgen María y bien de la Iglesia".

 Y es que, como dice el director de comunicación de la Obra de El escorial, Pedro Besari, "nos sentimos felices y orgullosos de esta excelente noticia que, para nosotros, es un reconocimiento que nos satisface profundamente".

Hasta ahora, los numerosos seguidores de la Obra de la vidente de las apariciones de El Escorial, Luz Amparo, sólo podían rezar el rosario en el lugar de las apariciones y alguna eucaristía puntual, como la del día de la Virgen de los Dolores. Ahora ya podrán celebrar la eucaristía y precisamente los primeros sábados de mes, que es cuando el flujo de peregrinos al lugar de las apariciones es mayor.

Un paso más, pues, en el camino del reconocimiento público de esta asociación eclesial, que cuenta ya con varios sacerdotes y seminaristas, numerosas monjas y una encomiable obra social, que se plasma sobre todo en la atención, sin ánimo de lucro, a personas necesitadas, particularmente ancianos, en las residencias que la Fundación tiene abiertas en diversos lugares de la geografía española.