ZENIT

El mundo visto desde Roma

Servicio diario - 03 de febrero de 2009



SANTA SEDE
Benedicto XVI propone el ayuno como ayuda para saciar el hambre de Dios
El Papa reconoce y condena con total claridad el Holocausto
El Programa Mundial de Alimentos junto a la Iglesia contra el hambre
El cardenal Bertone propondrá en España el fundamento de los derechos humanos
El Papa pide que los padres puedan elegir la escuelas para sus hijos
Benedicto XVI presenta a los consagrados el ejemplo de san Pablo
México ha dado esperanza al cardenal Bertone

MUNDO
El CELAM propone un diplomado para "webmasters" evangelizadores
Se busca a personas que salvaron judíos en la II Guerra Mundial

FLASH
Se renueva QuieroSerSanto.com, portal de referencia para jóvenes
Veinte años de la visita de Benedicto XVI a Chile

ENTREVISTAS
Momentos decisivos para las relaciones entre la Iglesia y judíos

DOCUMENTACIÓN
Mensaje de Benedicto XVI para la Cuaresma 2009
Los retos de las relaciones Iglesia-Estado en Hungría, según Benedicto XVI
 


Santa Sede


Benedicto XVI propone el ayuno como ayuda para saciar el hambre de Dios

En el mensaje para la cuaresma de 2009 publicado este martes

 

CIUDAD DEL VATICANO, martes, 3 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- El valor y el sentido del ayuno como "un arma espiritual" es la propuesta que presenta Benedicto XVI en su mensaje para esta Cuaresma. El documento fue presentado este martes en una rueda de prensa en la Santa Sede.

"Podemos preguntarnos qué valor y qué sentido tiene para nosotros, los cristianos privarnos de algo que en sí mismo sería bueno y útil para nuestro sustento", se interroga el Santo Padre en su mensaje.

De este modo,en su propuesta para la Cuaresma, que comenzará el 25 de febrero, Miércoles de Ceniza, y se extenderá hasta el 5 de abril, Domingo de Ramos, se detiene a analizar el sentido que ha tenido esta práctica tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.

La visión cristiana 

De este modo el pontífice muestra cómo Jesús habla del verdadero ayuno que consiste "en cumplir la voluntad del Padre Celestial". 

Ejemplo que también da al responder a Satanás, quien durante los 40 días en el desierto dice "no sólo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de al boca de Dios".

El Papa aclara de esta manera que el verdadero ayuno "tiene como finalidad comer el alimento verdadero que es hacer la voluntad del Padre".

"Con el ayuno el creyente desea someterse humildemente a Dios confiando en su bondad y misericordia", subraya.

La devaluación del ayuno

El ayuno hoy "ha perdido un poco su valor espiritual", aclara después el mensaje, pues muchas veces se reduce a una "medida terapéutica para el cuidado del propio cuerpo".

Benedicto XVI señala que la práctica del ayuno contribuye a "dar unidad a la persona, cuerpo y alma ayudándola a evitar el pecado y a acrecer la intimidad con el Señor"

"Privarse del alimento material que nutre el cuerpo facilita una disposición interior a escuchar a Cristo y a nutrirse de su palabra de salvación" y asegura que con esta practica, junto con la de la oración "le permitimos que venga a saciar el hambre mas profunda que experimentamos en lo intimo de nuestro corazón".

El Santo Padre resalta también el significado social del ayuno, diciendo que éste "nos ayuda a tomar conciencia de la situación en la que viven muchos de nuestros hermanos".

Por ello exhorta a las parroquias "a intensificar durante la cuaresma la práctica del ayuno personal y comunitario, cuidando asimismo la escucha de la Palabra de Dios, la oración y la limosna"

El Papa asegura que esta práctica es "un arma espiritual para luchar contra cualquier posible apego desordenado a nosotros mismos" .

Asimismo ayuda "al discípulo de Cristo a controlar los apetitos de la naturaleza debilitada por el pecado original cuyos efectos negativos afectan toda la personalidad humana".

En definitiva, gracias al ayuno, para el pontífice la Cuaresma es el tiempo ideal "para alejar todo lo que distrae el espíritu y para intensificar lo que alimenta el alma y la abre al amor de Dios y del prójimo".


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El Papa reconoce y condena con total claridad el Holocausto

Aclaración vaticana a la canciller alemana Angela Merkel

 

CIUDAD DEL VATICANO, martes, 3 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- Benedicto XVI reconoce y condena con total claridad el Holocausto del pueblo judío en tiempos del nazismo, ha aclarado el portavoz de la Santa Sede en respuesta a declaraciones de la canciller alemana.

El padre Federico Lombardi S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede, ha respondido a las nuevas peticiones de aclaración sobre las posiciones del Papa y de la Iglesia católica, presentadas por Angela Merkel, citando las condenas públicas de la Shoá que en este pontificado ha pronunciado el Papa.

La canciller había pedido "claridad" al Papa y la Santa Sede sobre la controversia surgida al levantarse la excomunión de cuatro obispos tradicionalistas, entre los que se encuentra el obispo negacionista monseñor Richard Williamson.
"Si una decisión del Vaticano da la impresión de que se puede negar el Holocausto --afirmó este martes la jefe del gobierno de Berlín en un encuentro con los periodistas--, ésta debe ser aclarada. Por parte del Vaticano y del Papa hay que afirmar muy claramente que no puede darse ninguna negación".

El padre Lombardi ha explicado que "el pensamiento del Papa sobre el Holocausto lo ha expresado con mucha claridad en la Sinagoga de Colonia, el 19 de agosto de 2005, en el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, el 28 de mayo de 2006, en la sucesiva audiencia general del 31 de agosto de 2006, y más recientemente al final de la audiencia general del 28 de enero pasado con palabras que no dan lugar a equivocación".

En particular, el portavoz repite las palabras pronunciadas en esa última ocasión por el Papa: "Mientras renuevo con afecto la expresión de mi total e indiscutible solidaridad con nuestros hermanos destinatarios de la Primera Alianza, auguro que la memoria de la Shoá induzca a la humanidad a reflexionar sobre el imprevisible poder del mal cuando conquista el corazón del hombre. Que la Shoá sea para todos advertencia contra el olvido, contra la negación o el reduccionismo...". 

Según el padre Lombardi, "la condena de las declaraciones negacionistas del Holocausto no podía ser más clara, y por el contexto resulta evidente que se refería también a las posiciones de monseñor Williamson y a todas las posiciones análogas".

"En esa misma ocasión, el Papa explicó claramente también que la revocación de la excomunión no tiene nada que ver con una legitimación de las posiciones negacionistas del Holocausto, que como puede verse ha condenado claramente", concluye.



 


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El Programa Mundial de Alimentos junto a la Iglesia contra el hambre

Josette Sheeran exhorta al compromiso con los más necesitados

 

CIUDAD DEL VATICANO, martes, 3 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- El problema del hambre en el mundo no consiste en la falta de disponibilidad de alimentos. "El problema tiene que ver con la distribución, pero también a la codicia, la discriminación, las guerras y otras tragedias", explicó este martes en una rueda de prensa en la Santa Sede, Josette Sheeran, directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos (PAM) .

La responsable de este organismo de las Naciones Unidas presentó a los periodistas el mensaje de Benedicto XVI para la Cuaresma de 2009, invitando a armonizar ayuno y caridad como instrumento para luchar contra el hambre.

Por un lado aseguró las palabras de Benedicto XVI para esta cuaresma "nos ayudan también a recordar que el hambre está creciendo en todos los lugares".

Aseguró que con 3 mil millones de dólares al año podría eliminarse el hambre en los niños que están en edad escolar. Según explicó, 115 millones de personas en todo el mundo carecen de las necesidades básicas de comida y casi mil millones de personas no tienen suficientes alimentos, lo que representa una sexta parte de la población mundial. También indicó que cada seis segundos muere de hambre un niño en el mundo.

Reiteró que "en el mundo hay suficiente comida para que cada ser humano tenga un acceso adecuado a una dieta nutritiva".

"Es un objetivo alcanzable. Podemos eliminar el hambre entre los niños que van a la escuela si hubiera suficientes personas dispuestas a ayudar", aseguró.

Sheeran señaló que, en este tiempo de tantos desafíos económicos a nivel mundial, "no debemos olvidar que la crisis alimenticia y financiera toca en modo particularmente duro y a los más vulnerables del planeta", dice.

Se refirió también a la crisis económica diciendo que "si para muchas familias esto comporta algunos sacrificios, para los más pobres de los pobres, esto significa no poder comer en un día, en dos o en tres".

La funcionaria de la ONU presentó algunos programas de alimentación escolar que demuestran cómo con un poco de solidaridad se puede hacer una gran diferencia.

En primer lugar se refirió a un programa de alimentación en Afganistán donde los índices de escolaridad han aumentado gracias al programa alimenticio que el PAM ha empleado.

"Sabemos que las familias son más propensas a enviar a los propios hijos a la escuela si allí reciben una comida durante el día", aclaró.

Citó también el ejemplo de Gaza donde el PAM lanzó un llamado pidiendo ayuda al sector privado para encontrar alimentos altamente nutritivos para los niños en Gaza gracias a una cooperación con la Hacienda alimenticia de Egipto y Holanda.

El PAM colabora las instituciones caritativas y ONGs en todo el mundo "Las instituciones católicas son compañeras clave para el PAM", señaló. "Trabajamos también con el Catholic Relief Services --la Cáritas de los Estados Unidos-- colaborando en 15 países", dijo

Josette Sheeran destacó el compromiso y la compasión de Benedicto XVI por quienes pasan hambre en el mundo.  "El Papa ha reclamado a los gobiernos prestar atención a los pobres", dijo. E hizo alusión a las intervención de Su Santidad sobre la actual crisis económica en sus discursos y homilías.

Dijo que la asistencia humanitaria no es posible sin la intervención del buen samaritano, que ayuda a las personas en necesidad. "Ya se trate de generosas donaciones de los gobiernos nacionales o de colectas hechas en iglesias, mezquitas y escuelas, las donaciones a las agencias de socorro como el PAM y la Cáritas son esenciales para seguir socorriendo a los hambrientos en el mundo", dijo.

También aprovechó para dar a conocer la campaña "Fill the Cup", que consiste suministrar un almuerzo nutritivo para los niños en edad escolar con el costo de un euro a la semana. "La tradición del ayuno voluntario durante la Cuaresma, combinado con la beneficencia, pueden de verdad cambiar la vida de un niño", dijo.

"Cada uno de nosotros tiene una decisión: pasar sin detenerse al costado de quien tiene necesidad o actuar para ayudarlo. En esta cuaresma, escojamos un mundo libre de hambre", concluyó.

Por Carmen Elena Villa


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El cardenal Bertone propondrá en España el fundamento de los derechos humanos

Aclaración del secretario de Estado de Benedicto XVI

 

CIUDAD DEL VATICANO, martes, 3 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- Antes de llegar a España, el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado de Benedicto XVI, ha aclarado que el objetivo principal de su viaje consiste en presentar a sus interlocutores el fundamento de los derechos humanos.

El purpurado italiano llegó al anochecer de este martes al aeropuerto de Barajas, donde recibió la bienvenida de los representantes de la Iglesia en el país, en particular, del cardenal Antonio María Rouco Varela.

En declaraciones concedidas al diario italiano "Avvenire", el cardenal explica que "he sido invitado por la Conferencia Episcopal a pronunciar una conferencia sobre los sesenta años de la Declaración de los Derechos del Hombre; al mismo tiempo, tendré un encuentro también con el Rey de España, con el primer ministro, y con otros exponentes políticos. Trataré de explicar que los derechos son algo serio, se basan en la ley natural y no pueden confundirse con los deseos...".

Ante la pregunta del periodista Gianni Cardinale sobre las dificultades en las relaciones entre la Iglesia católica y el gobierno de Madrid, el cardenal responde que "la voluntad para dialogar es un signo positivo".

"Los católicos tradicionalmente respetan al poder político legítimamente constituido. Y la Iglesia siempre está dispuesta a una fecunda colaboración con las autoridades, en el contexto de una sana laicidad. Obviamente no se puede callar si vemos que de alguna manera se socavan los principios de la ley natural o de la libertad de la Iglesia", añade.

Según ha revelado la Oficina de Información de la Conferencia Episcopal Española, el cardenal Bertone, en la mañana de este miércoles, a las 10 horas, se entrevistará con el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos; a las 10, 30 h., con la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega; a las 12 horas, con Su Majestad el Rey, Juan Carlos I, y a las 13 h., con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

A las 14,15 h. compartirá un almuerzo con Su Majestad el Rey, Su Alteza Real el Príncipe de Asturias, el presidente del
Gobierno y el ministro de Asuntos Exteriores.

Por la tarde, a las 18 h. se entrevistará con el presidente del Partido Popular, D. Mariano Rajoy.
 

El jueves día 5, el secretario de Estado de Su Santidad llegará a la Conferencia Episcopal Española (CEE) a las 11,15 horas, donde será recibido por el cardenal Rouco Varela, presidente de la CEE, y por el secretario general, monseñor Martínez Camino.

A continuación se dirigirán a la capilla para tener unos minutos de oración ante el Santísimo. A las 11,30 h., aproximadamente, el cardenal Bertone se entrevistará con el cardenal Rouco y posteriormente saludará al resto de Cardenales españoles asistentes al acto y al obispo de Bilbao y vicepresidente de la CEE, monseñor Ricardo Blázquez Pérez, así como a algunas autoridades que estarán presentes en el evento.

El acto público comenzará a las 12,00 horas en la Sala de la Plenaria, con un saludo del cardenal Rouco Varela, que dará la bienvenida al secretario de Estado de Su Santidad y pronunciará unas breves palabras sobre el sentido del acto.

A continuación, el Cardenal Bertone disertará sobre los "Derechos Humanos en el magisterio de Benedicto XVI". En el Aula estarán presentes 260 personas.

Les acompañarán en la Sala personalidades civiles, especialmente del ámbito político, jurídico, empresarial, cultural y periodístico, entre quienes se han distribuido las invitaciones.
Al acto, que se retransmitirá en directo por la página web de la CEE (www.conferenciaepiscopal.es), asistirán en la Casa de la Iglesia otras 300 personas que seguirán la conferencia por las pantallas ubicadas en la Sala Multiusos y la Sala de Prensa.

Al finalizar, el cardenal Bertone, junto con los obispos asistentes al acto, se dirigirá a la sede de la Nunciatura, donde el señor nuncio y el oresidente de la CEE les ofrecerán un almuerzo.


Por la tarde, a las 18 h., el Secretario de Estado de la Santa Sede regresará a Roma.


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El Papa pide que los padres puedan elegir la escuelas para sus hijos

En su discurso al nuevo embajador de este país

 

CIUDAD DEL VATICANO, martes, 3 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- Benedicto XVI ha pedido que los gobiernos que permitan a los padres escoger el tipo de escuela en la que quieren educar a sus hijos.

Así lo manifestó este lunes en su discurso al nuevo embajador de Hungría ante la Santa Sede, János Balassa, durante la ceremonia de presentación de la cartas credenciales.

En particular, pidió al gobierno de ese país que "permita a los padres ejercer su derecho fundamental como primeros educadores de sus hijos, lo que incluye la opción de enviar a sus niños a escuelas religiosas si así lo desean".

El obispo de Roma recordó su mensaje en la Jornada Mundial de la Paz del pasado año, en el que resaltó "la primordial importancia de la familia para construir comunidades pacíficas a todos los niveles".

"En gran parte de la moderna Europa --afirmó-- el papel cohesionador vital que la familia debe jugar en los asuntos humanos ha sido cuestionado o incluso peligra como resultado de equivocadas formas de pensamiento, que a veces encuentran su expresión en políticas agresivas de tipo social y político".

En el caso concreto de Hungría, el Santo Padre alertó sobre el riesgo de que la "experiencia de la recién conquistada libertad", tras décadas de comunismo, provoque "la suplantación de los valores humanos y cristianos", por otros " basados en visiones poco sólidas del hombre y su dignidad, y dañosas para el desarrollo de una sociedad realmente próspera".

"Espero seriamente de que se encuentre modos de salvaguardar este elemento esencial de nuestra sociedad, que es el corazón de toda cultura y nación", explicó el Papa, aclarando que "uno de los modos específicos con que un gobierno puede ayudar a la familia" es defendiendo su derecho a elegir la educación de sus hijos.

Por otro lado, el pontífice aludió a los veinte años de democracia de Hungría, y aseguró que este país "ha hecho grandes procesos para establecer las estructuras de una sociedad libre y democrática, capaz y deseosa de jugar su papel en una comunidad mundial cada vez más globalizada".

En este sentido, pidió al país magiar que no olvide "su fuerte herencia cristiana, que se remonta a hace mil años", y que ayude a promover "estos ideales humanos en la comunidad europea y en la más amplia comunidad mundial".

Por otro lado, recordó la importancia que la Iglesia católica ha tenido en la historia reciente de Hungría, y especialmente durante la dictadura comunista.

"Tras décadas de opresión, apoyada por el heroico testimonio de muchos cristianos, ha emergido para ocupar su lugar en una sociedad cambiada, capaz una vez más de proclamar el Evangelio libremente", afirmó.

El Papa recordó que la Iglesia "no busca privilegios para sí misma, sino su oportunidad de jugar su parte en la vida de la nación, fiel a su naturaleza y a su misión".

Se refirió a los acuerdos bilaterales que este país mantiene con la Santa Sede, y que están desarrollándose actualmente en acuerdos sectoriales, y mostró su confianza "en que todas las cuestiones pendientes que afectan a la vida de la Iglesia en su país se resolverán con el espíritu de buena voluntad y diálogo fructífero que ha caracterizado nuestras relaciones diplomáticas, desde que fueron tan felizmente restauradas".

Hungría tiene actualmente casi diez millones de habitantes, de los que algo más de la mitad (el 51,9%) son católicos.

Según los recientes datos publicados al respecto por el Comité Europeo de Enseñanza católica (CEEC), en el país hay cerca de 200 centros educativos desde las primeras edades hasta las escuelas superiores, en las que se atiende a cerca del 5% de los estudiantes húngaros.

Sin embargo a pesar de los acuerdos firmados en 1997 con la Santa Sede al respecto, el Gobierno de este país ha ido progresivamente reduciendo los fondos destinados al sostenimiento de la escuela en general y de la religiosa en particular.

Por Inma Álvarez


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Benedicto XVI presenta a los consagrados el ejemplo de san Pablo

En la vivencia de la pobreza, la castidad y la obediencia

 

CIUDAD DEL VATICANO, martes, 3 febrero 2009 (ZENIT.org).- Benedicto XVI presentó en la noche de este lunes al apóstol Pablo como ejemplo para los consagrados a Dios, en el día en el que se celebraba la jornada que les ha dedicado la Iglesia.

Las palabras del Papa resonaron en la Basílica Vaticana, llena de religiosas, religiosos, y miembros de institutos de vida consagrada y sociedades de vida apostólica, tras la celebración eucarística presidida por el cardenal Franc Rodé, prefecto de la Congregación vaticana dedicada a su seguimiento.

Presentando el ejemplo ofrecido por san Pablo, nacido hace dos mil años, motivo por el cual el Papa ha proclamado el año paulino, subrayó cómo inspiró su vida misionera en los consejos evangélicos de la pobreza, la castidad y la obediencia. 


Se trata de los tres votos que pronuncian los religiosos en el momento en el que consagran públicamente su vida a Dios.

"En la vida de pobreza vio la garantía de un anuncio del Evangelio realizado de modo totalmente gratuito, que expresa al mismo tiempo la concreta solidaridad con los hermanos necesitados", afirmó el obispo de Roma.

"Acogiendo la llamada de Dios a la castidad, el Apóstol de las Gentes donó todo su corazón al Señor para poder servir con aún mayor libertad y dedicación a sus hermanos; además, en un mundo en el que los valores de la castidad cristiana tenían escasa ciudadanía, ofrece una referencia de conducta segura".

Por lo que se refiere al tercer consejo evangélico, la obediencia, Benedicto XVI manifestó "que el cumplimiento de la voluntad de Dios y la responsabilidad diaria, el desvelo por todas las Iglesias animaron, plasmaron y consumieron su existencia, ofrecida como sacrificio agradable a Dios".

El Papa también presentó a los consagrados la figura de san Pablo como misionero.

"En él, tan íntimamente unido a la persona de Cristo, reconocemos una profunda capacidad de conjugar vida espiritual y acción misionera; en él las dos dimensiones se reclaman recíprocamente".

Benedicto XVI se despidió de los consagrados dejándoles un consejo: meditar "cada día la Palabra de Dios con la práctica fiel de la lectio divina", la lectura orante de la Biblia.


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México ha dado esperanza al cardenal Bertone

Hace un balance del Encuentro Mundial de las Familias

 

CIUDAD DEL VATICANO, martes, 3 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- El cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado de Benedicto XVI, confiesa que la visita que ha realizado a México para presidir el Encuentro Mundial de las Familias (14 al 18 de enero) ha sido "confortante".

El purpurado hace un balance de su viaje este martes en una entrevista concedida al diario italiano "Avvenire" y reconoce que México y América Latina son motivos de esperanza para la Iglesia.

"No faltan los problemas, desde luego, pero esencialmente la Iglesia en México, al igual que otras realidades latinoamericanas o del Tercer Mundo, tiene una gran riqueza de fe, de devoción popular --basta pensar en el santuario de la Virgen de Guadalupe--; es joven, con muchas vocaciones (en este sentido, a veces haría falta un mayor discernimiento)".

El cardenal italiano reconoce que "para nosotros que procedemos de un Occidente cada vez más envejecido en su edad media, el contacto con estas sociedades jóvenes y ricas de esperanza es verdaderamente reconfortante".

"En este sentido, el fenómeno de los migrantes cristianos que llenan nuestras ciudades es indudablemente un enriquecimiento para la Iglesia y para la sociedad. Y sería bueno que lo tuviéramos adecuadamente en cuenta", asegura.

El cardenal define el Encuentro Mundial de las Familias como una manifestación gozosa, verdaderamente popular. Ha sido, por así decir, una especie de homenaje de la Iglesia al primer núcleo de la comunidad cristiana y a la célula fundamental de la sociedad".

"Cuando la Iglesia defiende a la familia no lo hace sólo para defender un ámbito privilegiado de transmisión de la fe, sino también por el bien común, para promover una vida buena que es válida para creyentes y no creyentes".

Ante la crisis de rupturas familiares que hoy se vive, Bertone considera que la Iglesia tiene la misión de transmitir "un mensaje positivo, una experiencia de belleza de vida".

Recordando una de las consignas que ha repetido Benedicto XVI, aclara que "la Iglesia no es la Iglesia de los noes, sino de los grandes síes. Sobre esto quizá podría hacerse algo de autocrítica".

"En el sentido de que no siempre la belleza de lo positivo se refleja en los rostros de nuestras comunidades o en nuestro lenguaje. Hay miles de familias hermosas y fieles; familias unidas y generosas en la caridad. Ellas garantizan el valor perenne del instituto familiar".

Ahora bien, la Iglesia pronuncia noes, como por ejemplo, al no aceptar una concepción de familia que no sea la unión estable entre un hombre y una mujer, o cuando no admite a la comunión a los divorciados.

En este sentido, el cardenal responde: "La Iglesia no puede ir en contra de la ley natural o de los mandamientos de Jesús. Por tanto, en estos puntos de su actitud no puede cambiar".

"Al mismo tiempo --concluye--, la Iglesia está cerca de todos los hombres pecadores y, con sus ministros, ofrece la misericordia divina. La Iglesia no rechaza a nadie, pero no puede traicionar el orden de la creación o renegar de las palabras de su fundador, por seguir o complacer quizá a las modas del momento".



 


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Mundo


El CELAM propone un diplomado para "webmasters" evangelizadores

Bases teóricas y prácticas en el campo de la comunicación con la informática

 

BOGOTÁ, martes, 3 febrero 2009 (ZENIT.org-El Observador).- El Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), ha lanzado, a través del Departamento de Comunicación, la convocatoria para cursar un diplomado para webmasters cuya celebración será el próximo mes de marzo.

El diplomado tiene como fin estimular los procesos formativos de las organizaciones católicas y de América Latina así como impulsar la formación de agentes de pastoral en el área de las comunicaciones.

Por ello, el Departamento de Comunicación del CELAM, ha implementado un curso que será orientado por docentes de la Universidad Católica del Norte (Colombia), dirigido a los delegados de las comisiones de comunicación y responsables de la Red Informática de la Iglesia en América Latina (RIIAL), de las Conferencias Episcopales de América Latina y el Caribe.

El diplomado, cuyo lanzamiento se realizará en el marco del encuentro de obispos y delegados responsables de las comisiones de comunicación de América Latina, las Antillas y el Caribe, a realizarse en el mes de marzo en Bogotá, pretende brindar bases teóricas y prácticas en el campo de la informática.

De conformidad con el material difundido por CELAM, también se pretende brindar instrucción a los participantes en las competencias comunicativas y habilidades conceptuales, técnicas y narrativas desde el escenario de la comunicación digital, para aprender a optimizar los portales, conocer los principios básicos del diseño y construcción de bases de datos en Internet.



Desde el CELAM, ya se han realizado diversos cursos de capacitación y formación en periodismo digital y nuevas tecnologías y es el deseo, continuar ofreciendo alternativas de formación permanente para los agentes de pastoral. 



El propósito de este diplomado permitirá tomar conciencia sobre la imperiosa la necesidad del uso de las nuevas tecnologías al servicio de la evangelización.

"Las organizaciones católicas no son ajenas a esta realidad, admitieron los organizadores del diplomado, pero se requiere de una formación permanente en este campo que ayude a dar mayor dinamismo y versatilidad a los portales", explican los responsables en una nota.

Por esta razón, agregan en su comunicado de prensa, "un diplomado en esta área se justifica por cuanto como proyecto educativo, formando en competencias y habilidades en lo que se refiere a la web, puede posibilitar una gestión eficaz a favor de cualquier organización y darle mayor impulso a la identidad corporativa de la Institución".

"Esto significa que nuestros portales tienen que ser bien pensados, diseñados con gusto y creatividad y administrados por profesionales, que apliquen sus conocimientos y  den mayor impulso, promoción y difusión a las organizaciones católicas", termina diciendo el boletín de CELAM.

Para mayores informes, visitar la página www.celam.org


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Se busca a personas que salvaron judíos en la II Guerra Mundial

Por iniciativa de la Fundación Internacional Raoul Wallenberg

 

ROMA, martes, 3 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- La Fundación Internacional Raoul Wallenberg (IRWF), una organización no gubernamental con base en Nueva York que se dedica a honrar, preservar y difundir la herencia de aquellos que prestaron auxilio a las víctimas del Holocausto, está recogiendo información sobre los ciudadanos italianos que contribuyeron a poner a salvo a los judíos perseguidos durante la Segunda Guerra Mundial y a sus parientes.

Entre los muchos héroes italianos se pueden mencionar Giovanni Palatucci, un policía que salvó la vida a cerca de 5.000 judíos; Giorgio Perlasca, que se presentó como embajador español en Budapest y logró poner bajo custodia a miles de refugiados condenados a muerte en los campos de exterminio; Beniamino Schivo, un sacerdote católico que proporcionó alojamiento, vestidos y comida a una familia entera; Angelo Giuseppe Roncalli, futuro Papa Juan XXIIII, quien durante su cargo como Delegado Apostólico en Estambul en 1944 contribuyó al salvamento de miles de judíos y no judíos perseguidos.

El 4 de noviembre pasado Baruj Tenembaum, fundador de la IRWF, propuso que se otorgara a Roncalli el título de "Justo entre las naciones" por parte del Yad Vashem, la autoridad para el recuerdo de los mártires y los héroes del Holocausto.

La Fundación Wallenberg ha lanzado una campaña entre los líderes de las comunidades seglares y religiosas para que propongan a los padres jóvenes que llamen a sus hijos de aquellos italianos que cuidaron a judíos perseguidos, a menudo a costa de su vida.

Se ruega a quien tenga noticia o testimonios al respecto, que contacte con las oficinas de la Fundación:

--en Nueva York: Svetlana c/o 34 E 67 Street, New York, NY 10065, USA; teléfono: +1 212 7373275;

--en Jerusalén: Danny c/o 3 Antebi Street, Jerusalem, Israel; teléfono + 972 2 6257996

[Para ulteriores informaciones: www.raoulwallenberg.net]


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Flash


Se renueva QuieroSerSanto.com, portal de referencia para jóvenes

Presentado en la fiesta de San Juan Bosco

 

MADRID, martes, 3 febrero 2009 (ZENIT.org).- Con un diseño más atractivo y nuevo contenido se ha relanzado la web www.quierosersanto.com, impulsada por el salesiano Sergio Codera.

Precisamente se presentó el 31 de enero, festividad de san Juan Bosco, y lo hizo cargado de novedades ya como un portal de referencia para los jóvenes católicos.

Dice Francisco Ruiz, inspector salesiano de la provincia de María Auxiliadora (España), en la presentación de este sitio que "si Don Bosco hubiera conocido internet, seguramente hubiera puesto en marcha una página dedicada a la santidad".

"El sitio ha recorrido un interesante camino durante tres años. Son muchos los que han clicado en su ratón para navegar por sus interesantes contenidos", añade el inspector salesiano.

Entrando en la web, se pueden encontrar noticias de interés para jóvenes, blogs que les ayudan a seguir profundizando en el camino para la santidad, diferentes recursos pastorales, una red social interna, televisión católica que estará hermanada con este blog, radio, videos, magia, fotografías de las actividades, y enlaces interesantes.

"Cada día será un buen momento para bucear en ella si tenemos el deseo de ser santos y de transmitir esa alegría al resto de nuestros jóvenes", afirma Fidel Mateos que ha enviado a ZENIT esta información.

Más información en www.quierosersanto.com


 


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Veinte años de la visita de Benedicto XVI a Chile

SANTIAGO, martes, 3 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- Acaba de aparecer el Cuaderno Humanitas Nº 20 --que circula con el número de enero de Revista Humanitas--, cuyas 66 páginas recogen los más importantes discursos y declaraciones que el entonces cardenal Joseph Ratzinger pronunciara en Santiago de Chile hace 20 años. 

Estos textos --que pueden ser leídos y bajados íntegramente del sitio web de Revista Humanitas--  son presentados en un prólogo introductorio del director de la Revista como un homenaje de la Pontificia Universidad Católica de Chile y de esta publicación a la cátedra de Pedro en la persona de su sucesor Benedicto XVI.



 


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Entrevistas


Momentos decisivos para las relaciones entre la Iglesia y judíos

Análisis del secretario general del Vicariato Católico en Israel

 

 

JERUSALÉN, martes, 3 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- Los motivos de tensión en las relaciones entre la comunidad judía y la Santa Sede son muchos, y el padre David Neuhaus S. I., declara que es tiempo de "paciencia, sabiduría y oración".

El padre Neuhaus, secretario general del Vicariato Católico en Israel, conocida también como la Asociación de Santiago, dijo a Zenit que estaba "siguiendo con gran tristeza y ansiedad el deterioro de las relaciones entre la Santa Sede y el Rabinato de Israel".

Las relaciones entre ambas instituciones llegaron a un punto de ruptura la semana pasada, tras el anuncio vaticano del 24 de enero sobre el levantamiento de la excomunión al obispo negacionista del holocausto Richard Williamson de la Sociedad de San Pío X.

El obispo afirmó, en una entrevista grabada en noviembre por una televisión sueca, que la evidencia histórica niega que se gaseara a judíos en los campos de concentración nazis. También dijo que durante la Segunda Guerra Mundial sólo se asesinó a 300.000 judíos.

El obispo Williamson fue uno de los cuatro prelados de la Sociedad de San Pío X que fueron ilícitamente consagrados obispos por el arzobispo Marcel Lefebvre en 1988. La excomunión fue también levantada a otros tres obispos lefebvristas, como gesto del Papa para abrir un proceso de reconciliación.

El padre Neuhaus comenta con agrado la declaración del miércoles pasado de Benedicto XVI en la que reiteró la postura de la Iglesia sobre el Holocausto, expresando solidaridad con los judíos y condenando con firmeza el uso de los campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial que, como dijo, "llevaron a cabo la brutal masacre de millones de judíos, víctimas inocentes de un ciego odio racial y religioso".

El jesuita explica que la "Shoá y su memoria es uno de los puntos más centrales de la conciencia judía. Junto con un sentido de solidaridad con el estado de Israel, la Shoá define quiénes son muchos de los judíos del mundo, cómo se definen a sí mismos".

"Estos dos elementos, como marca de identidad, pueden ser incluso más importantes para muchos judíos que temas relacionados con elementos religiosos o espirituales de la religión judía. Ambos tocan la cuestión de la supervivencia judía, en un mundo percibido muy a menudo como hostil".

El padre Neuhaus considera que la decisión de levantar la excomunión a los obispos lefebvristas "fue percibida en Israel casi únicamente a través del prisma de la persona del obispo Williamson".

A pesar de que órganos de información afirmaron que el Rabinato de Israel cortó indefinidamente las relaciones con el Vaticano, establecidas en el año 2000, cuando Juan Pablo II visitó Israel, las palabras del Papa fueron recibidas favorablemente, tanto por Oded Wiener, director general del Rabinato de Israel, como por el embajador israelí ante la Santa Sede, Mordechay Lewy.

Weiner, denominó la declaración como "un gran paso adelante" y Lewy dijo que estaba "muy feliz por una declaración de tan alto nivel por parte de la Santa Sede, que clarifica y ayuda a superar estos malentendidos".

Los estados del Vaticano e Israel mantienen relaciones diplomáticas desde 1993, y la actual situación no afecta a las relaciones de Estado.

El padre Neuhaus indicó también otros hechos que han llevado a la actuales tensiones, como "los gestos del Santo Padre hacia los tradicionalistas permitiéndoles el uso de formas litúrgicas que los judíos han visto como promotoras de 'la enseñanza del desprecio' hacia los judíos y el Judaísmo, que la Iglesia ha repudiado".

Los líderes judíos protestan por el uso de la oración del Viernes Santo por los judíos en el "rito extraordinario". La misma dice: "Oremos por los judíos. Que Dios nuestro Señor ilumine sus corazones para que reconozcan a Jesucristo, Salvador de todos los hombres".

Esta versión de la oración es de febrero último, tras el documento de julio de 2007 "Summorum Pontificum", que permitía un uso ampliado del Misal de 1962. La oración del Viernes Santo por los judíos, usada en el rito ordinario, es decir, para casi todos los católicos, no ha cambiado.

El padre Neuhaus dijo también que "las odiosas declaraciones" del obispo Williamson coincidía con críticas a Israel por la ofensiva en Gaza: "Algunos críticos de Israel, incluyendo a algunos católicos, han hecho comparaciones entre Gaza y la persecución nazi de los judíos, que los judíos encuentran no sólo inaceptables, sino especialmente ofensivas".

Además, el jesuita menciona la preocupación de Israel de que el Santo Padre pudiera no viajar a ese país en mayo, tal como estaba planeado, debido a la ofensiva en Gaza, o que sólo viaje con la condición de firmar los acuerdos entre la Santa Sede y el Estado de Israel.

"Las fuentes de tensión son muchas --añade el padre Neuhaus--, el espacio de mal entendimiento es mayor que el habitual. Pero hay que indicar que la Santa Sede tiene algunos aliados muy importantes en la comunidad judía que están tratando de servir como mediadores en esta crisis".

El jesuita subrayó que el rabino David Rosen, director de Asuntos Interreligiosos del Comité Judío Estadounidense, "uno de los rabinos ortodoxos más empeñado en el diálogo entre católicos y judíos, ha pedido paciencia. Ha explicado al público israelí que está seguro de que el Papa Benedicto está tan empeñado en la reconciliación con el pueblo judío como su predecesor Juan Pablo II".

"La esperanza de [Rosen] era que el Santo Padre aclarara que el punto de vista de Williamson es completamente incompatible con la enseñanza de la Iglesia católica", dijo el padre Neuhaus.

"Este es un momento en el que necesitamos paciencia, sabiduría y oración --añade--. El interés del Santo Padre por la unidad es percibido como motivo de tensión con los intereses del pueblo judío, pues serán admitidas personas que nunca aceptaron el progreso hecho en los últimos cincuenta años".

"Esperemos y oremos que llegue el momento en que el pueblo judío y la Iglesia católica puedan dialogar sobre sus diferencias, en un clima de amistad profunda y confianza, y no bajo la amenaza de cortar las relaciones --concluye el jesuita--. Seguimos orando para que esta crisis también se supere".

Por Karna Swanson, traducido del inglés por Nieves San Martín

 


 


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Documentación


Mensaje de Benedicto XVI para la Cuaresma 2009

"Jesús, después de hacer un ayuno durante cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre"

 

CIUDAD DEL VATICANO, martes, 3 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos el mensaje que ha escrito Benedicto XVI para la Cuaresma 2009 que lleva por título "Jesús, después de hacer un ayuno durante cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre" (Mateo 4, 2).

* * *

 



 

¡Queridos hermanos y hermanas!

Al comenzar la Cuaresma, un tiempo que constituye un camino de preparación espiritual más intenso, la Liturgia nos vuelve a proponer tres prácticas penitenciales a las que la tradición bíblica cristiana confiere un gran valor ! la oración, el ayuno y la limosna ! para disponernos a celebrar mejor la Pascua y, de este modo, hacer experiencia del poder de Dios que, como escucharemos en la Vigilia pascual, "ahuyenta los pecados, lava las culpas, devuelve la inocencia a los caídos, la alegría a los tristes, expulsa el odio, trae la concordia, doblega a los poderosos" (Pregón pascual). En mi acostumbrado Mensaje cuaresmal, este año deseo detenerme a reflexionar especialmente sobre el valor y el sentido del ayuno. En efecto, la Cuaresma nos recuerda los cuarenta días de ayuno que el Señor vivió en el desierto antes de emprender su misión pública. Leemos en el Evangelio: "Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. Y después de hacer un ayuno durante cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre" (Mt 4,1-2). Al igual que Moisés antes de recibir las Tablas de la Ley (cfr. Ex 34, 8), o que Elías antes de encontrar al Señor en el monte Horeb (cfr. 1R 19,8), Jesús orando y ayunando se preparó a su misión, cuyo inicio fue un duro enfrentamiento con el tentador.

Podemos preguntarnos qué valor y qué sentido tiene para nosotros, los cristianos, privarnos de algo que en sí mismo sería bueno y útil para nuestro sustento. Las Sagradas Escrituras y toda la tradición cristiana enseñan que el ayuno es una gran ayuda para evitar el pecado y todo lo que induce a él. Por esto, en la historia de la salvación encontramos en más de una ocasión la invitación a ayunar. Ya en las primeras páginas de la Sagrada Escritura el Señor impone al hombre que se abstenga de consumir el fruto prohibido: "De cualquier árbol del jardín puedes comer, mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que comieres de él, morirás sin remedio" (Gn 2, 16-17). Comentando la orden divina, San Basilio observa que "el ayuno ya existía en el paraíso", y "la primera orden en este sentido fue dada a Adán". Por lo tanto, concluye: "El ‘no debes comer' es, pues, la ley del ayuno y de la abstinencia" (cfr. Sermo de jejunio: PG 31, 163, 98). Puesto que el pecado y sus consecuencias nos oprimen a todos, el ayuno se nos ofrece como un medio para recuperar la amistad con el Señor. Es lo que hizo Esdras antes de su viaje de vuelta desde el exilio a la Tierra Prometida, invitando al pueblo reunido a ayunar "para humillarnos ! dijo ! delante de nuestro Dios" (8,21). El Todopoderoso escuchó su oración y aseguró su favor y su protección. Lo mismo hicieron los habitantes de Nínive que, sensibles al llamamiento de Jonás a que se arrepintieran, proclamaron, como testimonio de su sinceridad, un ayuno diciendo: "A ver si Dios se arrepiente y se compadece, se aplaca el ardor de su ira y no perecemos" (3,9). También en esa ocasión Dios vio sus obras y les perdonó.

En el Nuevo Testamento, Jesús indica la razón profunda del ayuno, estigmatizando la actitud de los fariseos, que observaban escrupulosamente las prescripciones que imponía la ley, pero su corazón estaba lejos de Dios. El verdadero ayuno, repite en otra ocasión el divino Maestro, consiste más bien en cumplir la voluntad del Padre celestial, que "ve en lo secreto y te recompensará" (Mt 6,18). Él mismo nos da ejemplo al responder a Satanás, al término de los 40 días pasados en el desierto, que "no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios" (Mt 4,4). El verdadero ayuno, por consiguiente, tiene como finalidad comer el "alimento verdadero", que es hacer la voluntad del Padre (cfr. Jn 4,34). Si, por lo tanto, Adán desobedeció la orden del Señor de "no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal", con el ayuno el creyente desea someterse humildemente a Dios, confiando en su bondad y misericordia.

La práctica del ayuno está muy presente en la primera comunidad cristiana (cfr. Hch 13,3; 14,22; 27,21; 2Co 6,5). También los Padres de la Iglesia hablan de la fuerza del ayuno, capaz de frenar el pecado, reprimir los deseos del "viejo Adán" y abrir en el corazón del creyente el camino hacia Dios. El ayuno es, además, una práctica recurrente y recomendada por los santos de todas las épocas. Escribe San Pedro Crisólogo: "El ayuno es el alma de la oración, y la misericordia es la vida del ayuno. Por tanto, quien ora, que ayune; quien ayuna, que se compadezca; que preste oídos a quien le suplica aquel que, al suplicar, desea que se le oiga, pues Dios presta oído a quien no cierra los suyos al que le súplica" (Sermo 43: PL 52, 320, 332).

En nuestros días, parece que la práctica del ayuno ha perdido un poco su valor espiritual y ha adquirido más bien, en una cultura marcada por la búsqueda del bienestar material, el valor de una medida terapéutica para el cuidado del propio cuerpo. Está claro que ayunar es bueno para el bienestar físico, pero para los creyentes es, en primer lugar, una "terapia" para curar todo lo que les impide conformarse a la voluntad de Dios. En la Constitución apostólica Pænitemini de 1966, el Siervo de Dios Pablo VI identificaba la necesidad de colocar el ayuno en el contexto de la llamada a todo cristiano a no "vivir para sí mismo, sino para aquél que lo amó y se entregó por él y a vivir también para los hermanos" (cfr. Cap. I). La Cuaresma podría ser una buena ocasión para retomar las normas contenidas en la citada Constitución apostólica, valorizando el significado auténtico y perenne de esta antigua práctica penitencial, que puede ayudarnos a mortificar nuestro egoísmo y a abrir el corazón al amor de Dios y del prójimo, primer y sumo mandamiento de la nueva ley y compendio de todo el Evangelio (cfr. Mt 22,34-40).

La práctica fiel del ayuno contribuye, además, a dar unidad a la persona, cuerpo y alma, ayudándola a evitar el pecado y a acrecer la intimidad con el Señor. San Agustín, que conocía bien sus propias inclinaciones negativas y las definía "retorcidísima y enredadísima complicación de nudos" (Confesiones, II, 10.18), en su tratado La utilidad del ayuno, escribía: "Yo sufro, es verdad, para que Él me perdone; yo me castigo para que Él me socorra, para que yo sea agradable a sus ojos, para gustar su dulzura" (Sermo 400, 3, 3: PL 40, 708). Privarse del alimento material que nutre el cuerpo facilita una disposición interior a escuchar a Cristo y a nutrirse de su palabra de salvación. Con el ayuno y la oración Le permitimos que venga a saciar el hambre más profunda que experimentamos en lo íntimo de nuestro corazón: el hambre y la sed de Dios.

Al mismo tiempo, el ayuno nos ayuda a tomar conciencia de la situación en la que viven muchos de nuestros hermanos. En su Primera carta San Juan nos pone en guardia: "Si alguno que posee bienes del mundo, ve a su hermano que está necesitado y le cierra sus entrañas, ¿cómo puede permanecer en él el amor de Dios?" (3,17). Ayunar por voluntad propia nos ayuda a cultivar el estilo del Buen Samaritano, que se inclina y socorre al hermano que sufre (cfr. encíclica Deus caritas est, 15). Al escoger libremente privarnos de algo para ayudar a los demás, demostramos concretamente que el prójimo que pasa dificultades no nos es extraño. Precisamente para mantener viva esta actitud de acogida y atención hacia los hermanos, animo a las parroquias y demás comunidades a intensificar durante la Cuaresma la práctica del ayuno personal y comunitario, cuidando asimismo la escucha de la Palabra de Dios, la oración y la limosna. Este fue, desde el principio, el estilo de la comunidad cristiana, en la que se hacían colectas especiales (cfr. 2Co 8-9; Rm 15, 25-27), y se invitaba a los fieles a dar a los pobres lo que, gracias al ayuno, se había recogido (cfr. Didascalia Ap., V, 20,18). También hoy hay que redescubrir esta práctica y promoverla, especialmente durante el tiempo litúrgico cuaresmal.

Lo que he dicho muestra con gran claridad que el ayuno representa una práctica ascética importante, un arma espiritual para luchar contra cualquier posible apego desordenado a nosotros mismos. Privarnos por voluntad propia del placer del alimento y de otros bienes materiales, ayuda al discípulo de Cristo a controlar los apetitos de la naturaleza debilitada por el pecado original, cuyos efectos negativos afectan a toda la personalidad humana. Oportunamente, un antiguo himno litúrgico cuaresmal exhorta: "Utamur ergo parcius, / verbis, cibis et potibus, / somno, iocis et arctius / perstemus in custodia - Usemos de manera más sobria las palabras, los alimentos y bebidas, el sueño y los juegos, y permanezcamos vigilantes, con mayor atención".

Queridos hermanos y hermanas, bien mirado el ayuno tiene como último fin ayudarnos a cada uno de nosotros, como escribía el Siervo de Dios el Papa Juan Pablo II, a hacer don total de uno mismo a Dios (cfr. encíclica Veritatis Splendor, 21). Por lo tanto, que en cada familia y comunidad cristiana se valore la Cuaresma para alejar todo lo que distrae el espíritu y para intensificar lo que alimenta el alma y la abre al amor de Dios y del prójimo. Pienso, especialmente, en un mayor empeño en la oración, en la lectio divina, en el Sacramento de la Reconciliación y en la activa participación en la Eucaristía, sobre todo en la Santa Misa dominical. Con esta disposición interior entremos en el clima penitencial de la Cuaresma. Que nos acompañe la Beata Virgen María, Causa nostræ laetitiæ, y nos sostenga en el esfuerzo por liberar nuestro corazón de la esclavitud del pecado para que se convierta cada vez más en "tabernáculo viviente de Dios". Con este deseo, asegurando mis oraciones para que cada creyente y cada comunidad eclesial recorra un provechoso itinerario cuaresmal, os imparto de corazón a todos la Bendición Apostólica.

Vaticano, 11 de diciembre de 2008

BENEDICTUS PP. XVI

[Traducción del original italiano distribuida por la Santa Sede

© Copyright 2009 - Libreria Editrice Vaticana]



 


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Los retos de las relaciones Iglesia-Estado en Hungría, según Benedicto XVI

Audiencia al nuevo embajador húngaro ante la Santa Sede

 

CIUDAD DEL VATICANO, martes, 3 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación el discurso dirigido este lunes el Papa Benedicto XVI al nuevo embajador de Hungría ante la Santa Sede, János Balassa, al recibir sus cartas credenciales.

* * *



 

Excelencia:

Estoy contento de darle la bienvenida al comienzo de su misión y de aceptar las cartas que le acreditan como embajador extraordinario y plenipotenciario de la República de Hungría ante la Santa Sede. Le agradezco sus amables palabras y las felicitaciones que me trae del presidente László Sólyom. Por favor, diríjale mis respetuosos buenos deseos y la seguridad de mis oraciones por toda la gente de su nación.

El restablecimiento de las plenas relaciones diplomáticas de la Santa Sede con los países del antiguo bloque del Este, después de los trascendentales acontecimientos de 1989, abrió nuevos horizontes de esperanza para el futuro. En los veinte años que han pasado desde entonces, Hungría ha promovido grandes procesos para establecer las estructuras de una sociedad libre y democrática, capaz y deseosa de desempeñar su papel en una comunidad mundial cada vez más globalizada. Como usted ha observado, las fuerzas que gobiernan los asuntos económicos y políticos en el mundo actual necesitan ser apropiadamente dirigidas; necesitan, en otras palabras, ser construidas sobre un fundamento ético, dando siempre prioridad a la dignidad y los derechos de la persona humana y el bien común de la humanidad. En vista de su fuerte herencia cristiana, que se remonta a hace mil años, Hungría está bien situada para ayudar a la promoción de estos ideales humanos en la comunidad europea y en la más amplia comunidad mundial, y tengo la esperanza de que sus relaciones diplomáticas sirvan para apoyar esta dimensión vital de la contribución de su nación a los asuntos internacionales.

La experiencia de la recién conquistada libertad ha comportado a veces el riesgo de que estos mismos valores humanos y cristianos, tan profundamente enraizados en la historia y en la cultura de cada pueblo, y también en el entero continente europeo, pueda ser suplantado por otros, basados en visiones poco sólidas del hombre y su dignidad, y dañosas para el desarrollo de una sociedad realmente próspera. En mi mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2008, puse énfasis en la primordial importancia de la familia para construir comunidades pacíficas a todos los niveles. En gran parte de la moderna Europa el papel cohesionador vital que la familia debe jugar en los asuntos humanos ha sido cuestionado o incluso peligra como resultado de equivocadas formas de pensamiento, que a veces encuentran su expresión en políticas agresivas de tipo social y político. Espero seriamente de que se encuentren formas de salvaguardar este elemento esencial de nuestra sociedad, que forma parte del corazón de toda cultura y nación. Uno de los modos específicos con que un gobierno puede ayudar a la familia es asegurando que a los padres se les permita ejercer su derecho fundamental como primeros educadores de sus hijos, lo que incluye la opción de enviar a sus niños a escuelas religiosas si así lo desean.

La Iglesia católica en Hungría ha vivido con particular intensidad la transición entre el periodo de gobierno totalitario y la libertad que su país disfruta actualmente, Tras décadas de opresión, apoyada por el heroico testimonio de muchos cristianos, ha emergido para ocupar su lugar en una sociedad cambiada, capaz una vez más de proclamar el Evangelio libremente. Ella no busca privilegios para sí misma, sino su oportunidad de desempeñar su parte en la vida de la nación, fiel a su naturaleza y a su misión. Mientras que continúa el proceso de implementación de los acuerdos entre Hungría y la Santa Sede --pienso en el memorándum sobre asistencia religiosa a las fuerzas armadas y policía fronteriza recientemente firmado-- confío en que todas las cuestiones pendientes que afectan a la vida de la Iglesia en su país se resolverán con el espíritu de buena voluntad y diálogo fructífero que ha caracterizado nuestras relaciones diplomáticas, desde que fueron tan felizmente restauradas.

Excelencia, rezo para que la misión diplomática que usted comienza hoy estreche aún más los lazos de amistad que existen entre la Santa Sede y la República de Hungría. Le aseguro que los diversos departamentos de la Curia Romana están siempre dispuestos para ofrecer su ayuda y apoyo para el cumplimiento de sus deberes. Con mis sinceros buenos deseos, invoco sobre usted, su familia y sobre todos sus conciudadanos las abundantes bendiciones de paz y prosperidad. ¡Que Dios bendiga a Hungría!

[Traducción del original inglés por Inma Álvarez

© Copyright 2009 - Libreria Editrice Vaticana]


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