
ZENIT
El mundo visto desde Roma
Servicio diario - 04 de febrero de 2009
SANTA SEDE
El Papa desconocía las opiniones del obispo Williamson y exige su retractación
El pontífice presenta a san Pablo como modelo de pensamiento y vida
Benedicto XVI pide respetar el derecho humanitario en Sri Lanka
La Santa Sede busca ayuda par comunidades perseguidas en la India
La diferencia entre el ayuno en el cristianismo y en otras religiones
MUNDO
El Gobierno español asegura al cardenal Bertone que respetará los acuerdos
España: El Supremo sentencia que la enseñanza de la Religión es constitucional
Reino Unido: Enfermera suspendida por ofrecerse a rezar por una paciente
Seis días de ayuno para pedir que termine la ofensiva en Sri Lanka
El nuevo patriarca ruso espera un mayor diálogo con los católicos
ENTREVISTAS
El Vaticano II es una brújula pero la vuelta a casa de los lefebvristas alegra
AUDIENCIA DEL MIÉRCOLES
Benedicto XVI recoge la herencia espiritual de san Pablo
DOCUMENTACIÓN
Santa Sede: Los obispos “lefebvristas” no están aún en “plena comunión”
Santa Sede
El Papa desconocía las opiniones del obispo Williamson y exige su retractación
La Secretaría de Estado emite una Nota aclarando la situación de los obispos lefebvrianos
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 4 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- El Papa Benedicto XVI "desconocía la postura del obispo Richard Williamson sobre la Shoá en el momento de remitir la excomunión", y por tanto éste "deberá tomar de modo absolutamente inequívoco y público distancia" de ellas antes de "ser admitido a las funciones episcopales en la Iglesia".
Así lo expresa una Nota de la Secretaría de Estado vaticana, hecha pública este miércoles, en la que explica que el levantamiento de la excomunión a los cuatro obispos ordenados por monseñor Marcel Lefebvre en 1988 no supone su rehabilitación en el ministerio.
La Secretaría, el órgano que colabora más de cerca con el sumo pontífice, ha considerado oportuno emitir esta nota "a raíz de las reacciones suscitadas" por el levantamiento de la excomunión a los cuatro prelados de la Fraternidad San Pío X, "y en relación a las declaraciones negacionistas o reduccionistas de la Shoá por parte del obispo Williamson".
El documento consta de tres apartados en los que se aclaran los motivos de la remisión de esta grave pena, así como la situación de los cuatro prelados en la Iglesia y la cuestión concreta de las declaraciones del obispo Williamson sobre el Holocausto.
En cuanto a la primera cuestión, la nota explica que el Papa con este gesto de "benignidad" "ha querido quitar un impedimento que perjudicaba la apertura de una puerta al diálogo" tras el cisma.
Ahora el obispo de Roma "espera que la misma disponibilidad sea expresada por los cuatro obispos en total adhesión a la doctrina y a la disciplina de la Iglesia".
Respecto a la segunda cuestión, la situación de los prelados, la Secretaría de Estado aclara que el levantamiento de la excomunión "ha liberado a los cuatro obispos de una pena canónica gravísima, pero no ha cambiado la situación jurídica de la Fraternidad San Pío X".
Ésta, "por el momento. no goza de reconocimiento alguno en la Iglesia católica", aclara.
"Tampoco los cuatro obispos, aunque liberados de la excomunión, tienen una función canónica en la Iglesia y no ejercen lícitamente un ministerio en ella".
Para que este reconocimiento se de, es "condición indispensable", afirma la nota, "el reconocimiento pleno del Concilio Vaticano II y del Magisterio de los Papas Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y del propio Benedicto XVI".
Negación de la Shoá
Respecto a las declaraciones objeto de la polémica, "absolutamente inaceptables y firmemente rechazadas por el Santo Padre", la nota aclara que éstas eran "desconocidas por el Papa en el momento de la remisión de la excomunión".
"El obispo Williamson, para ser admitido a las funciones episcopales en la Iglesia, deberá también tomar de modo absolutamente inequívoco y público distancias a sus posturas sobre la Shoá", añade la Nota.
Por otro lado, aclara, el Papa ya aclaró su postura hacia el Holocausto el pasado 28 de enero, "cuando, refiriéndose a aquel salvaje genocidio, reafirmó Su plena e indiscutible solidaridad con nuestros Hermanos destinatarios de la Primera Alianza".
Por último, el Papa "pide el acompañamiento en la oración de todos los fieles, para que el Señor ilumine el camino de la Iglesia", y pide el apoyo de pastores y fieles para la "delicada y pesada misión del sucesor del apóstol Pedro como guardián de la unidad de la Iglesia".
Por Inma Álvarez
El pontífice presenta a san Pablo como modelo de pensamiento y vida
Concluye el ciclo de catequesis paulinas hablando sobre la herencia espiritual del Apóstol
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 4 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- Después de su muerte, la figura del apóstol de los gentiles se ha ido engrandeciendo con el paso del tiempo, y su doctrina sigue siendo fundamental hoy para la Iglesia, y un ejemplo para los cristianos. Así lo afirmó este miércoles Benedicto XVI, durante la Audiencia General a los 4.500 peregrinos congregados en el Aula Pablo VI.
Con esta catequesis, el Papa concluyó su largo ciclo dedicado a san Pablo que comenzó en el verano con la apertura del año jubilar en conmemoración del bimilenario del nacimiento del apóstol. En ella, explicó cómo su pensamiento ha influido en la teología posterior, y especialmente en los siglos XIX y XX.
La figura del apóstol, afirmó, "se ha ido engrandeciendo a partir de su muerte", evento del cual se tienen noticias a través de los documentos eclesiales de los primeros siglos, que le colocan al lado de san Pedro como fundador de la Iglesia de Roma.
Pablo, según los datos que se tienen, fue mandado decapitar durante la primera persecución decretada por Nerón entre el año 64 y 68. Su tumba, en la Vía Ostiense, donde se erige actualmente la basílica de San Pablo extramuros, fue venerada desde el principio del cristianismo.
Más allá de los datos relativos a su martirio, Pablo "ha dejado de hecho una extraordinaria herencia espiritual", explicó el Papa. Desde el principio, sus cartas entran en la liturgia, "de forma que su pensamiento "se convierte en seguida en nutrición espiritual para los fieles de todos los tiempos".
El Papa explicó cómo desde los primeros Padres de la Iglesia, empezando por Orígenes, hasta los propios san Agustín y santo Tomás de Aquino, han bebido de los escritos y de la espiritualidad de san Pablo.
Sin embargo, se detuvo sobre todo a explicar su influencia en la Reforma y en el pensamiento cristiano, protestante y católico, de los últimos siglos, temas sobre los cuales ha ido hablando a lo largo de sus catequesis de los últimos meses.
Precisamente, explica, fue la interpretación de la doctrina de la justificación de san Pablo por parte de Lutero, y su concepción de la libertad evangélica (momento conocido como Turmerlebnis), la que llevaron a la Reforma.
"El Concilio de Trento, entre 1545 y 1563, interpretó profundamente la cuestión de la justificación y encontró en la línea de toda la tradición católica la síntesis entre ley y Evangelio, conforme al mensaje de la Sagrada Escritura leída en su totalidad y unidad", explicó.
La moderna exégesis
La investigación sobre el apóstol cobró nueva fuerza en el siglo XIX y XX, esta vez desde el punto de vista científico a traés del método histórico-crítico, explicó el Papa.
"Se subraya sobre todo como central en el pensamiento paulino el concepto de libertad: en él se ha visto el corazón del pensamiento de Pablo, como por otra parte ya había intuido Lutero. Ahora sin embargo el concepto de libertad era reinterpretado en el contexto del liberalismo moderno".
Otra de las consecuencias es la disociación que se ha producido entre el anuncio de san Pablo y el anuncio de Jesús, de manera que san Pablo "aparece casi como un nuevo fundador del cristianismo".
Precisamente, el objeto de las catequesis del Papa ha sido mostrar cómo en el pensamiento cristológico paulino, "en la nueva centralidad de la cristología y del misterio pascual se realiza el Reino de Dios, se hace concreto, presente, operante el anuncio auténtico de Jesús".
"Hemos visto en las catequesis precedentes que precisamente esta novedad paulina es la fidelidad más profunda al anuncio de Jesús", aclaró.
Por otro lado, el Papa señaló cómo el progreso de la exégesis moderna, que ha conducido a un mayor conocimiento sobre san Pablo, ha permitido que crezcan "las convergencias entre las exégesis católica y protestante, realizando así un consenso notable precisamente en el punto que estaba en el origen de la mayor disensión histórica".
Esto supone, confirmó, "una gran esperanza para la causa del ecumenismo, tan central para el Concilio Vaticano II".
En resumen, concluyó el Papa, "permanece luminosa ante nosotros la figura de un apóstol y de un pensador cristiano extremadamente fecundo y profundo, de cuya cercanía cada uno de nosotros puede sacar provecho".
"Tender hacia él, tanto a su ejemplo apostólico como a su doctrina, será por tanto un estímulo, si no una garantía, para consolidar la identidad cristiana de cada uno de nosotros y para la renovación de toda la Iglesia", añadió.
Por Inma Álvarez
Benedicto XVI pide respetar el derecho humanitario en Sri Lanka
Centenares de miles de civiles atrapados en la zona del conflicto
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 4 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- Benedicto XVI realizó este miércoles un llamamiento "apremiante" ante la situación de Sri Lanka, durante los saludos a los peregrinos congregados en el Aula Pablo VI para la audiencia general de los miércoles
Antes de concluir la audiencia, el Papa quiso mostrar su "preocupación" ante la situación de Sri Lanka, y especialmente ante las noticias de los últimos días sobre el alto número de víctimas civiles debido al fuego cruzado entre las fuerzas del Gobierno y las del Frente Tamil (LTTE), en la zona de Vanni, al norte del país.
Según los últimos datos, difundidos por las agencias humanitarias y por la diócesis ceilandesa de Jaffna, centenares de miles de civiles se encuentran atrapados en la zona del conflicto, sin posibilidad de huir ni de recibir ayuda humanitaria.
"Las noticias de un recrudecimiento del conflicto y del creciente número de víctimas inocentes me inducen a dirigir un apremiante llamamiento a los combatientes para que respeten le derecho humanitario", conminó el Papa.
Especialmente, pide a ambas partes que garanticen "la libertad de movimiento de la población", y que "hagan lo posible por garantizar la asistencia a los heridos y la seguridad de los civiles y consientan la satisfacción de sus urgentes necesidades alimentarias y médicas".
Por último, el Papa pide la intercesión de la Virgen de Madhu, advocación "muy venerada por los católicos y también por los pertenecientes a otras religiones, apresure en día de la paz y de la reconciliación en ese querido país".
La Santa Sede busca ayuda par comunidades perseguidas en la India
El cardenal prefecto Sandri para las Iglesias Orientales viajó al país
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 4 febrero 2009 (ZENIT.org).- Ha concluido la reunión de las obras de ayuda a las Iglesias Orientales con una intervención del prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, el cardenal Leonardo Sandri.
La asamblea general de la Reunión de Obras de Ayuda a las Iglesias Orientales (ROACO), celebrada en Roma del 26 al 30 de enero, ha dedicado atención especial a estudiar la situación de las comunidades eclesiales en India y en Ucrania.
Refiriéndose a su reciente visita a la India, el purpurado se centró en las urgencias y necesidades pastorales. Se hizo una reflexión sobre las necesidades de ayuda de las Iglesias Católicas Orientales en India: las Iglesias Malabar y Malankar.
Dos realidades en constante crecimiento, se dijo en estos días, hasta el punto de advertir la necesidad de crear nuevas diócesis en diversas partes del país. Por tanto, aumentan las necesidades también financieras. Necesidades de las cuales las agencias de la ROACO se proponen hacerse cargo según las posibilidades. Hay que tener en cuenta también las necesidades de los fieles, en favor de las que se han examinado en estos días proyectos e iniciativas caritativas, a realizar en un territorio por otra parte vastísimo como es el indio.
Tras la presentación del balance de lo que se ha hecho ya en estos territorios, se trató de captar a fondo aquello que más se necesita hoy, para hablar de ello luego con los prelados indios, antes de poner a punto las intervenciones.
El cardenal Sandri llevó a la asamblea el fruto de las reflexiones, maduradas durante lo que no ha dudado en definir "una peregrinación de la paz a la India sobre las huellas de los santos y beatos de las Iglesias Siro-malabar y Siro-malankar".
Una presencia significativa a la luz de los hechos de violencia contra los cristianos que se dieron un poco antes en Orissa. "Trágicos acontecimientos a los que hice constante referencia en mis intervenciones --dijo el cardenal en su intervención, referida este 3 de febrero por "L'Osservatore Romano"--, asegurando siempre la atención, el afecto y la oración del Papa y de toda la Iglesia".
El prefecto dijo también que encontró a una comunidad eclesial, a pesar de todo, viva y "proyectada hacia el futuro, con buenas esperanzas por el considerable desarrollo que están experimentando, aún entre dificultades y problemas nuevos y viejos".
La Iglesia, añadió, sigue ofreciendo su apoyo en muchos sectores sociales, con una obra muy apreciada por la población. Un empeño especial de la Iglesia en India es la asistencia a los fieles indios emigrantes en tantos países, y ofrece una consistente ayuda misionera a la Iglesia universal.
De ahí que "me siento en el deber --añadió el cardenal-- de recomendaros un constante apoyo a la Iglesia que está en India, un verdadero punto de referencia en el territorio".
La atención por la India no disminuyó en la reunión de la ROACO hacia las otras Iglesias católicas orientales. En especial hacia Irak. No cayó en el vacío el grito desesperado de ayuda de los cristianos iraquíes, relanzado en estos días por sus obispos en Roma para la visita "ad limina apostolorum".
En la inauguración de este encuentro, intervino el arzobispo Fernando Filoni, sustituto de la Secretaría de Estado, antiguo nuncio en Irak, quien quiso manifestar la preocupación del Papa por la situación en la que se ven obligados a vivir los cristianos en Oriente Medio.
Preocupaciones sobre todo por quienes sufren, y por las perspectivas de futuro que no son de color rosa. Muchos tratan de dejar el país dada la situación, tanto desde el punto de vista social como religioso. La influencia del Islam, la falta de puestos de trabajo, y del reconocimiento a los cristianos de una libertad plena y de un absoluto respeto, empujan a muchas familias cristianas a dejar el país. Y esta es una gran fuente de preocupación para todos, principalmente para el Papa, concluye el diario vaticano.
La ROACO es un comité vinculado a la Congregación vaticana para las Iglesias Orientales. Su misión es la de canalizar la distribución de las ayudas materiales procedentes de otras partes del mundo.
Forman parte de la ROACO la Catholic Near East Welfare Association y la Pontificia Misión para Palestina (ambas de Estados Unidos), así como agencias de Alemania, Francia, Suiza, Países Bajos y Austria.
Traducido del italiano por Nieves San Martín
La diferencia entre el ayuno en el cristianismo y en otras religiones
El cardenal Cordes presenta el mensaje del Papa para esta Cuaresma
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 4 febrero 2009 (ZENIT.org).- El ayuno en el cristianismo se distingue de esta práctica en otras religiones, pues tiene por objetivo descubrir a Dios y no descubrirse a sí mismo.
Cuando los cristianos ayunan "no se encierran en sí mismos", más bien "se unen a su Señor que ayuna por cuarenta días y cuarenta noches en el desierto".
Así lo manifestó el cardenal Paul Josef Cordes, presidente del Pontificio Consejo "Cor Unum", durante la rueda de prensa que concedió este miércoles en la Santa Sede, en la que fue presentado el mensaje de Benedicto XVI para la Cuaresma de 2009.
El sentido del ayuno en el budismo y el islam
Según aclaró el purpurado alemán, que dirige el organismo vaticano encargado de promover y coordinar la acción caritativa en la Iglesia, el objetivo del ayuno tanto en el budismo como en el islam consiste en favorecer el cuidado del cuerpo, oponiéndose a su idolatría.
El cardenal señaló cómo el sentido del ayuno en el budismo consiste en el desapego los bienes terrenos porque el cuerpo en sí mismo se convierte en origen de sufrimientos: "debe desacostumbrarse a la 'sed' de cosas creadas, abandonar el deseo y las inquietudes que de él se derivan, matarlas dentro de sí mismo", de esta manera se llega al Nirvana, que consiste la extinción completa de los deseos.
Para el islam, el ayuno es la cuarta columna que sostiene esta religión y una práctica obligatoria durante el mes de Ramadán.
Para el los musulmanes existe otra razón para olvidarse de todo lo terreno: "Dios tiene su trono en una distancia infinita. No se le puede encontrar en el mundo. Sólo comunica con la creación y con el hombre mediante su ley, la sharia"; por ello, "sería una herejía escandalosa afirmar que Alá tuviera como hijo un miembro del género humano".
El purpurado señaló que el ayuno en ambas religiones tiene algo en común: "trasciende la dimensión terrena y persigue un objetivo más allá de este mundo: el ingreso en el Nirvana o la obediencia a Alá, Señor del cielo y de la tierra".
En ambas religiones, "se trata de liberarnos del peso de las cosas creadas", aclaró.
El sentido del ayuno cristiano
Por el contrario, para el cristiano "el deseo místico no es nunca el descenso en sí mismo sino el descenso en la profundidad de la fe, donde encuentra a Dios".
Si bien es importante aprender de las demás religiones, los cristianos deben profundizar en "la herencia recibida y conocerla cada vez mejor. La revelación divina dice algo nuevo en cada época histórica; es inagotable", constató.
El cardenal dejó clara la diferencia entre el rechazo del mundo por parte del budismo o las leyes del Ramadán islámico y la Cuaresma cristiana, que "ofrece al cristiano un camino espiritual y práctico para ejercitar sin recortes ni reservas nuestra entrega a Dios".
Señaló que, en su mensaje cuaresmal, el Papa no muestra el ayuno con un tinte negativo: "¡cómo podremos nosotros despreciar nuestra carne, si el Hijo de Dios la ha asumido, convirtiéndose verdaderamente en nuestro hermano!".
Cuando los hombres ayunan con una actitud interior de deseo de conversión, "en Cristo buscan la comunión con el Tú divino. En Él buscan nuevamente el don del amor que renueva el ser cristiano", y se comprometen "en la lucha contra la miseria, convirtiéndose en mensajeros del amor de Dios".
Por Carmen Elena Villa
Mundo
El Gobierno español asegura al cardenal Bertone que respetará los acuerdos
El purpurado es recibido por los más altos representantes de la nación
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 4 febrero 2009 (ZENIT.org).- Los representantes del Gobierno español aseguraron este miércoles al recibir al cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, que respetarán los acuerdos que rigen las relaciones Iglesia-Estado.
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, recibió en el Palacio de la Moncloa al purpurado italiano en un encuentro que, como explica el mismo Ejecutivo en un comunicado "se enmarca en una etapa de colaboración entre España y el Vaticano, y ha estado presidido por el respeto mutuo y el diálogo constructivo entre los dos Estados".
"El presidente ha pedido al cardenal Bertone que traslade al Papa Benedicto XVI una invitación para que visite España durante la celebración del Año Santo Compostelano, en 2010", indica la nota.
Además, sigue diciendo el Palacio de la Moncloa, sede central de la presidencia del Gobierno y la residencia oficial del presidente del Gobierno, "ambos han hablado sobre el viaje previsto por el pontífice a Madrid, en 2011, para participar en la Jornada Mundial de la Juventud. Al respecto se han comprometido a constituir un comité organizador del evento junto a todas las administraciones implicadas".
"Rodríguez Zapatero también ha informado al secretario de Estado del Vaticano del contenido del II Foro de la Alianza de Civilizaciones, que tendrá lugar en Turquía a primeros de abril, y le ha invitado a participar en él".
Antes de reunirse con el jefe del Ejecutivo, el cardenal Bertone se había entrevistado en la mañana con el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y con la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega. Posteriormente fue recibido por el Rey Don Juan Carlos en el Palacio de la Zarzuela.
En su entrevista "muy cordial" con el colaborador más cercano del Papa, la vicepresidenta primera del Gobierno confirmó la voluntad de su Gobierno de apoyar la reforma de la ley del aborto en la que trabaja el Parlamento y defendió la polémica asignatura de Educación para la Ciudadanía.
Según fuentes cercanas al Gobierno, De la Vega ilustró al cardenal la modificación de la Ley de Libertad Religiosa que prepara el Gobierno para "adaptarla a la diversidad de la sociedad española" y garantizó que "en ningún momento se van a tocar los acuerdos con la Santa Sede".
En la tarde de este miércoles, el purpurado tenía previsto una entrevista con el presidente del Partido Popular, D. Mariano Rajoy.
Este jueves, el secretario de Estado pronunciará a mediodía en la sede de la Conferencia Episcopal Española (CEE) una conferencia sobre "Los Derechos Humanos en el magisterio de Benedicto XVI".
Al acto, que se retransmitirá en directo por la página web de la CEE (www.conferenciaepiscopal.es).
El colaborador del Papa dejará el aeropuerto de Madrid para regresar a Roma a las 18.00 horas de este jueves.
España: El Supremo sentencia que la enseñanza de la Religión es constitucional
Los acuerdos Iglesia-Estado no son incompatibles con la Carta Magna y la LOE
MADRID, miércoles, 4 febrero 2009 (ZENIT.org).- La enseñanza de la religión en el sistema educativo español es compatible con el principio de aconfesionalidad del Estado, reconocido en la Constitución, según una sentencia del Tribunal Supremo (TS) conocida este martes.
El tribunal considera "plenamente constitucionales" el Acuerdo entre España y la Santa Sede sobre Enseñanza y Asuntos Culturales, y las disposiciones adicionales de la Ley Orgánica de Educación (LOE) que regulan la enseñanza de la Religión y su profesorado, según informaba este martes el diario madrileño "Público" en su edición digital.
La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo rechazó un recurso del minoritario partido Izquierda Republicana (IR) que pretendía la nulidad de la regulación de la enseñanza de la Religión, contemplada en el Real Decreto de 2006 que fija los contenidos mínimos del segundo ciclo de educación infantil. Según IR, tal disposición vulnera el precepto constitucional de que "ninguna confesión tendrá carácter estatal".
El TS asegura que el real decreto "respeta la Ley", ya que la determinación del currículo debe ajustarse al Acuerdo con el Vaticano, de acuerdo con la LOE, y rechaza que quebrante los preceptos citados ya que el objeto de la educación, fijado por la Constitución en el artículo 27.2, no contradice el derecho de los padres a que los hijos reciban la formación religiosa y moral acorde con sus convicciones.
"Es igualmente obligado el respeto por todos, incluido el Estado, de que la educación que se imparta salvaguarde" tal derecho de los padres, subraya el alto tribunal. Indica así mismo que la aconfesionalidad del Estado "no impide, sino que implica" que los poderes públicos cuenten con las creencias religiosas de la sociedad y mantengan las relaciones de cooperación con las confesiones.
El Supremo, que cita jurisprudencia del Tribunal Constitucional (TC), afirma que la inclusión de la Religión en los niveles educativos es "un cauce posible para la realización de la libertad religiosa en concurrencia con el ejercicio del derecho a una educación conforme con las propias convicciones religiosas y morales".
Recuerda que el TC acepta la enseñanza de la Religión, no sólo de la católica, como "plenamente constitucional", sin que se cuestione su equiparación a las demás disciplinas fundamentales, dado que el legislador adoptó "medidas correctoras" para que su valoración académica no produjera efectos discriminatorios entre el alumnado.
Por otra parte, ante la visita en curso a España del número dos del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, los partidos a su izquierda acusaron al partido socialista gobernante (PSOE) de retroceder ante la Iglesia católica. El cardenal Bertone llegó este martes a España y hoy se entrevistó con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
Este martes, en la Comisión de Justicia del Congreso, los socialistas rechazaron varias iniciativas contra la Iglesia, procedentes del grupo parlamentario formado por Izquierda Republicana de Cataluña (ERC), Izquierda Unida (IU) e Iniciativa por Cataluña (IC), partidos minoritarios, dos de ellos nacionalistas catalanes, que se sitúan a la izquierda del PSOE.
Dos de las proposiciones de ley pedían facilitar la apostasía, otra revisar los acuerdos con la Santa Sede, y la tercera crear una subcomisión para estudiar la muerte digna y la eutanasia.
Hubo otra proposición no de ley que proponía la retirada de símbolos religiosos en tomas de posesión de altos cargos. El PSOE también iba a rechazarla pero, en el último momento, Gaspar Llamazares, de IU, la retiró en protesta por la acumulación de asuntos en el orden del día. Según dijo, el PSOE y el principal partido de la oposición (PP) imponen el "rodillo".
Estaba prevista también la presentación de las conclusiones de la subcomisión parlamentaria que se ocupa de estudiar el cambio legal que llevaría de una simple despenalización del aborto en tres supuestos a una ley de plazos que reconocería el aborto como un derecho de las mujeres.
Los partidarios del cambio legal acusan al PSOE de aplazar la cuestión por coincidir con la visita del cardenal Bertone a La Moncloa, aunque lo que adujo el partido del Gobierno fue falta de tiempo para concluir los textos, cuya redacción se demorará al menos una semana.
Por Nieves San Martín
Reino Unido: Enfermera suspendida por ofrecerse a rezar por una paciente
Numerosas compañeros del hospital donde trabaja la apoyan
LONDRES, miércoles, 4 febrero 2009 (ZENIT.org).- Una enfermera cristiana baptista, suspendida por ofrecerse a rezar por una paciente, recibió este lunes una ola de apoyos por parte de organizaciones médicas y religiosas, así como los pacientes del hospital y los capellanes de hospitales, según informaba este martes el diario británico "Daily Mail".
Mientras los capellanes pedían nuevas orientaciones para el sistema nacional de salud, en relación a la atención espiritual a los pacientes, el "Christian Medical Fellowship" dijo que la destitución de Caroline Petrie llegaba a ser "discriminación religiosa".
La señora Petrie, cristiana comprometida, de 45 años, afronta una acción disciplinaria tras ser acusada de no cumplir un compromiso de igualdad y diversidad. Podría ser despedida después de preguntar a una paciente anciana si quería que rezara por ella.
La paciente, May Phippen, de 79 años, no se sintió ofendida, sino que comentó de pasada a otra enfermera que lo encontraba raro, y que podía ser ofensivo para otros pacientes.
La señora Petrie, con dos hijos, dijo que su oferta de oración era su modo de decir "que se mejore". Dijo: "No pienso que hice nada equivocado. Sólo trataba de hacer saber a la paciente que pensaba en ella. Es mi modo de decir 'que se mejore'".
Por Nieves San Martín
Seis días de ayuno para pedir que termine la ofensiva en Sri Lanka
Organizado por el obispo de Jaffna, en él han participado cristianos e hindúes
COLOMBO, miércoles 4 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- El obispo de Jaffna, monseñor Thomas Savundaranayagam, ha dado por concluido el ayuno general que su diócesis estaba realizando en los últimos días para pedir al Gobierno que detenga la ofensiva contra el Frente Tamil para permitir poner a salvo a la población civil afectada, según informa hoy la organización Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN).
El prelado había convocado vigilias de oración y ayuno general en la diócesis, desde el pasado 28 de enero, para pedir al Gobierno que frenara las incursiones aéreas y los bombardeos en la zona de Vanni, territorio de la diócesis de Jaffna, donde habían quedado atrapados cientos de miles de civiles sin posibilidad de huir.
Desde entonces, los fieles católicos, entre ellos sacerdotes y monjas, se turnaban para ayunar ante las puertas de la catedral de St. Mary en grupos de unas 600 personas, para pedir al Gobierno que acabara "con esta insoportable tragedia humana".
En estas concentraciones participaban también desde el primer momento, según revela la agencia Asianews, representantes de otras confesiones cristianas e hindúes, así como miembros de asociaciones civiles del país.
Monseñor Savundaranayagam ha dado por concluido el ayuno al recibir este lunes el presidente de Sri Lanka, Mahinda Rajapaksa, al nuncio apostólico, el arzobispo Mario Zenari, quien portaba un mensaje del obispo de Jaffna pidiendo el alto el fuego.
El prelado cree que esta vez el presidente Rajapaksa "ha escuchado nuestras preocupaciones y está dispuesto a actuar". "Hasta ahora, nadie quería escucharnos. Decidimos empezar a rezar y a ayunar con la esperanza de que se ablandaran los corazones de estos responsables", explica a AIN.
También Cáritas Internationalis se hace eco del llamamiento por el cese de las hostilidades. Según Cáritas Sri Lanka, cerca de 250.000 personas han quedado atrapadas en la zona de Vanni, en medio del fuego cruzado entre las fuerzas gubernamentales y el Frente Tamil (LTTE), sin poder escapar ni recibir ayuda humanitaria.
Precisamente en los últimos días, según datos locales recogidos por Asianews, 400 civiles habrían muerto y más de 1.400 habrían resultado heridos en los enfrentamientos armados.
Uno de los ataques habría destruido el hospital de Puthukkudiyiruppu, matando a más de una docena de personas. También Cáritas Sri Lanka ha informado sobre la destrucción de una de sus sedes en Vanni.
El propio obispo de Jaffna, monseñor Savundaranayagam, había visitado de incógnito la zona el pasado mes de diciembre, y había alertado contra la "tragedia humanitaria" que sobrevendría si no se creaba una zona de seguridad para los civiles.
Además de los ayunos de los últimos días, los obispos católicos y anglicanos de todo el país habían realizado continuos llamamientos al alto el fuego. La comisión "Justicia y Paz" de Jaffna (HUDOC) había enviado al secretario de la ONU, Ban Ki-Moon, y a las embajadas con sede en Colombo, un memorándum sobre la situación con el título Stop the Human Tragedy in the Vanni!, el pasado 28 de enero.
Esta comisión envió el 31 de enero una carta tanto al Gobierno como al líder de los Tamiles, Vellupillai Prabhakaran, con copia a Naciones Unidas, para que establecieran un corredor humanitario que permitiera desalojar a los civiles atrapados.
Por Inma Álvarez
El nuevo patriarca ruso espera un mayor diálogo con los católicos
No se prevé a corto plazo un encuentro con el Papa
MOSCÚ, miércoles 4 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- El nuevo patriarca de Moscú y de Todas las Rusias, Su Santidad Kiril, sucesor de Alejo II, espera que se dé un mayor diálogo entre la Iglesia ortodoxa rusa y la católica romana durante su patriarcado.
El pasado lunes, el nuevo Patriarca recibió a la delegación católica oficial que había participado en la ceremonia de entronización, el pasado 1 de febrero.
En el encuentro, el Patriarca expresó su esperanza "de que las relaciones entre ambas Iglesias se desarrollen ulteriormente en una atmósfera de confianza y cooperación recíproca, en primer lugar para defender y afirmar los valores cristianos tradicionales y en el mundo", señala la página web del Patriarcado de Moscú, según informa la agencia rusa Interfax.
Según el Patriarca, el hecho de que las posturas de católicos y ortodoxos concuerden en muchos aspectos de la vida de la sociedad actual, podría representar una óptima base para esta interacción.
La delegación católica estaba compuesta por el cardenal Walter Kasper, presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, el secretario el obispo Brian Farrell, L.C., por el arzobispo Antonio Mennini, representante de la Santa Sede ante la Federación Rusa, por monseñor Paolo Pezzi, arzobispo de la Madre de Dios de Moscú, y por el sacerdote jesuita Milan Zust.
El cardenal Kasper entregó al nuevo Patriarca un mensaje de Benedicto XVI en el cual el Papa subrayaba el papel de Kiril --durante muchos años presidente del Departamento para las Relaciones Eclesiales Externas del Patriarcado-- a la hora de "forjar una nueva relación entre nuestras Iglesias".
"Una relación basada en la amistad, en la mutua aceptación y el diálogo sincero", añadía el Papa, confesando que nutre "grandes esperanzas" en que ambas Iglesias continuarán "cooperando para encontrar modos de fomentar y reforzar la comunión en el Cuerpo de Cristo".
El purpurado ofreció al patriarca también un regalo del Papa, un cáliz como símbolo del deseo de llegar a la plena comunión.
No habrá encuentro en 2009
Según el Patriarcado de Moscú es improbable que el esperado encuentro entre Benedicto XVI y Kiril tenga lugar en el año 2009.
"Es posible llegar a un acuerdo [entre la Iglesia ortodoxa rusa y la Iglesia católica romana], pero hace falta tiempo", afirmó al respecto el arcipreste Vsevolod Chaplin, vicerresponsable del Departamento para las Relaciones Externas, a la emisora de radio rusa Finam.
El arcipreste afirmó que "nunca se ha excluido este encuentro" ya que no hay "obstáculos de principio", pero confesó que los fieles ortodoxos sienten "dolor y preocupación" por la actividad misionera de la Iglesia católica.
"El patriarca, como el Papa, pone en primer lugar, no los sentimientos humanos, sino la preservación del credo, de la unidad y de la paz en su Iglesia", añadió.
Por esto, precisó, el poder de Kiril, "a pesar de su proyección externa, está restringido por una serie de factores, en primer lugar la opinión de los fieles, del clero y de los obispos"..
Tres encuentros anteriores
Kiril y el Papa Benedicto XVI se han encontrado en tres ocasiones, cuando el primero era Metropolita de Smolensko y Kaliningrado. La primera, el 25 de abril de 2005, el día después de la Misa de entronización del Pontífice, En aquella ocasión, Kiril subrayó la necesidad de cooperación por parte de ambas Iglesias para defender los valores cristianos en la Europa actual.
El 18 de mayo de 2006, Kiril viajó a Roma para bendecir la nueva iglesia del Patriarcado de Moscú, que está situada cerca de la Basílica de San Pedro. Tras su encuentro con Benedicto XVI, afirmó haber tenido con él "una conversación muy importante sobre las perspectivas de desarrollo de nuestras relaciones", y que ha llegado "el momento de que nuestras Iglesias trabajen juntas para preservar el cristianismo en Europa".
El último encuentro tuvo lugar el 7 de diciembre de 2007, cuando Kiril visitó nuevamente el Vaticano.
Entrevistas
El Vaticano II es una brújula pero la vuelta a casa de los lefebvristas alegra
Habla el obispo Pier Giacomo Grampa de Lugano
LUGANO, miércoles, 4 febrero 2009 (ZENIT.org).- El Concilio Vaticano II es una brújula imprescindible pero hay que alegrarse de que los lefebvristas vuelvan a casa, explica en esta entrevista concedida a ZENIT el obispo Pier Giacomo Grampa de Lugano, Suiza.
--El decreto de revocación de la excomunión de los obispos lefebvristas levantó una gran polvareda. En su opinión, ¿cómo hay que entender el gesto del Papa?
--Monseñor Grampa: He invitado a los fieles a leer el decreto de revocación de la excomunión con espíritu positivo, a comprenderlo en su justo significado, a vivirlo con el trasfondo de la parábola del Padre Misericordioso. Este gesto de benevolencia del Santo Padre no significa aún --como ya ha sido aclarado-- la completa reconciliación y la plena comunión con quienes no reconocen la doctrina del Concilio Vaticano II, sino que es una etapa importante del camino, en el que se debe avanzar por etapas, y nos auguramos que sea incluso en tiempos razonables, hacia la completa reconciliación y la plena comunión de toda la Fraternidad de San Pío X.
El Papa espera que no se ahorre ningún esfuerzo en profundizar, mediante los necesarios coloquios con las autoridades de la Santa Sede, sobre las cuestiones todavía abiertas, de manera que se pueda llegar a una plena y satisfactoria solución del problema.
--El mayor obstáculo parece ser precisamente la aceptación del Concilio Vaticano II. ¿Qué posibilidades o alternativas ve en este sentido?
--Monseñor Grampa: La doctrina del Concilio no es ciertamente algo optativo, sino una "brújula" para orientarnos en el camino del siglo XXI que acaba de empezar. Si queremos evitar peligrosos integrismos, dañinos fundamentalismos, o anacrónicos retornos al pasado, para realizar el necesario discernimiento de los tiempos que cambian, no podemos desoír la orientación profética que el Concilio Vaticano II, bajo la guía del Espíritu Santo, con la aprobación del Papa, supo señalar para la difusión del Evangelio hoy, según la voluntad del Señor.
--¿Qué diría a aquellos católicos que parecen no ver con buenos ojos esta magnanimidad del Papa?
--Monseñor Grampa: Invitaría a quien siempre ha permanecido fiel a la Casa paterna común, a compartir la benevolencia del Padre misericordioso de la parábola evangélica del Hijo Pródigo, y no la actitud del hermano mayor que recrimina, critica, no quiere perdonar y no se alegra del regreso de su hermano, se enfada y no quiere participar en la fiesta.
Se nos dirigen a nosotros las palabras que la parábola dedica al hermano mayor: "Hijo, tú estás siempre conmigo y lo que es mío es tuyo; pero había que hacer fiesta y alegrarse porque este hermano tuyo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido hallado" (Lucas 15,31-32).
Traducido del italiano por Nieves San Martín
Audiencia del miércoles
Benedicto XVI recoge la herencia espiritual de san Pablo
Intervención durante la audiencia general
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 4 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación el texto de la catequesis que Benedicto XVI pronunció el miércoles, con motivo de la Audiencia General, en el Aula Pablo VI, y con la que ha concluido su ciclo sobre san Pablo.
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Queridos hermanos y hermanas:
La serie de nuestras catequesis sobre la figura de san Pablo ha llegado a su conclusión: queremos hablar hoy del final de su vida terrena. La antigua tradición cristiana testifica unánimemente que la muerte de Pablo vino como consecuencia del martirio sufrido aquí en Roma. Los escritos del Nuevo Testamento no recogen el hecho. Los Hechos de los Apóstoles terminan su relato señalando la condición de prisionero del Apóstol, que sin embargo podía recibir a todos aquellos que le visitaban (cfr Hch 28,30-31). Sólo en la segunda Carta a Timoteo encontramos estas palabras premonitorias suyas: "Porque yo estoy a punto de ser derramado en libación, y el momento de mi partida [de desplegar las velas en el original, n.d.t.] es inminente" (2 Tm 4,6; cfr Fil 2,17). Se usan aquí dos imágenes, la cultual del sacrificio, que ya había usado en la Carta a los Filipenses interpretando el martirio como parte del sacrificio de Cristo, y la marinera de soltar las amarras: dos imágenes que juntas aluden discretamente al acontecimiento de la muerte, y de una muerte cruenta.
El primer testimonio explícito sobre el final de san Pablo nos viene de la mitad de los años 90 del siglo I, y por tanto poco más de treinta años después de su muerte efectiva. Se trata precisamente de la Carta que la Iglesia de Roma, con su obispo Clemente I, escribió a la Iglesia de Corinto. En aquel texto epistolar se invita a tener ante los ojos el ejemplo de los Apóstoles, e, inmediatamente después de mencionar el martirio de Pedro, se lee así: "Por los celos y la discordia Pablo fue obligado a mostrarnos como se consigue el premio de la paciencia. Arrestado siete veces, exiliado, lapidado, fue el heraldo de Cristo en Oriente y en Occidente, y por su fe consiguió una gloria pura. Tras haber predicado la justicia en todo el mundo, y tras haber llegado hasta el extremo de Occidente, aceptó el martirio ante los gobernantes; así partió de este mundo y llegó al lugar santo, convertido así en el más grande modelo de paciencia" (1 Clem 5,2). La paciencia de la que habla es la expresión de su comunión con la pasión de Cristo, de la generosidad y constancia con la que aceptó un largo camino de sufrimiento, hasta poder decir: "llevo sobre mi cuerpo las señales de Jesús" (Gal 6,17). Hemos escuchado en el texto de san Clemente que Pablo habría llegado "hasta el extremo de Occidente". Se discute si esto se refiere a un viaje a España que san Pablo habría realizado. No existe certeza sobre esto, pero es verdad que san Pablo en su carta a los Romanos expresa su intención de ir a España (cfr Rm 15,24).
Es muy interesante, en la carta de Clemente, la sucesión de los dos nombres de Pedro y de Pablo, aunque éstos serán invertidos en el testimonio de Eusebio de Cesarea en el siglo IV, cuando hablando del emperador Nerón escribió: "Durante su reinado Pablo fue decapitado precisamente en Roma, y Pedro fue allí crucificado. El relato está confirmado por el nombre de Pedro y de Pablo, que aun hoy se conserva en sus sepulcros en esta ciudad" (Hist. eccl. 2,25,5). Eusebio después continúa relatando la declaración anterior de un presbítero romano de nombre Gayo, que se remonta a los inicios del siglo II: "Yo te puedo mostrar el trofeo de los apóstoles: si vas al Vaticano o a la Vía Ostiense, allí encontrarás los trofeos de los fundadores de la Iglesia" (ibid. 2,25,6-7). Los "trofeos" son los monumentos sepulcrales, y se trata de las mismas sepulturas de Pedro y de Pablo que aún hoy veneramos, tras dos milenios en los mismos lugares: sea aquí en el Vaticano respecto a san Pedro, sea en la Basílica de San Pablo Extramuros en la Vía Ostiense, respecto al Apóstol de los Gentiles.
Es interesante señalar que los dos grandes Apóstoles son mencionados juntos. Aunque ninguna fuente antigua habla de un ministerio contemporáneo suyo en Roma, la sucesiva conciencia cristiana, sobre la base de su común sepultura en la capital del imperio, los asociará también como fundadores de la Iglesia de Roma. Así se lee de hecho en Ireneo de Lyón, a finales del siglo II, a propósito de la sucesión apostólica en las distintas iglesias: "Ya que sería largo enumerar las sucesiones de todas las Iglesias, tomaremos la Iglesia grandísima y antiquísima y de todos conocida, la Iglesia fundada y establecida en Roma por los dos gloriosísimos apóstoles Pedro y Pablo" (Adv. haer. 3,3,2).
Dejemos aparte la figura de Pedro y concentrémonos en la de Pablo. Su martirio viene relatado por primera vez en los Hechos de Pablo, escritos hacia finales del siglo II. Éstos refieren que Nerón lo condenó a muerte por decapitación, ejecutada inmediatamente después (cfr 9,5). La fecha de la muerte varía según las fuentes antiguas, que la colocan entre la persecución desencadenada por Nerón mismo tras el incendio de Roma en julio del 64 y el último año de su reinado, el 68 (cfr Jerónimo, De viris ill. 5,8). El cálculo depende mucho de la cronología de la llegada de Pablo a Roma, una discusión en la que no podemos entrar aquí. Tradiciones sucesivas precisarán otros dos elementos. Uno, el más legendario, es que el martirio tuvo lugar en las Acquae Salviae, en la Vía Laurentina, con un triple rebote de la cabeza, cada uno de los cuales causó la salida de una corriente de agua, por lo que el lugar se ha llamado hasta ahora "Tre Fontane" (Hechos de Pedro y Pablo del Pseudo Marcelo, del siglo V). El otro, en consonancia con el antiguo testimonio ya mencionado, del presbítero Gayo, es que su sepultura tuvo lugar "no sólo fuera de la ciudad, en la segunda milla de la Vía Ostiense", sino más precisamente "en la granja de Lucina", que era una matrona cristiana (Pasión de Pablo del Pseudo Abdías, del siglo VI). Aquí, en el siglo IV, el emperador Constantino erigió una primera iglesia, después enormemente ampliada tras el siglo IV y V por los emperadores Valentiniano II, Teodosio y Arcadio. Tras el incendio de 1800, se erigió aquí la actual basílica de San Pablo Extramuros.
En todo caso, la figura de san Pablo se engrandece más allá de su vida terrena y de su muerte; él ha dejado de hecho una extraordinaria herencia espiritual. También él, como discípulo verdadero de Jesús, se convirtió en signo de contradicción. Mientras que entre los llamados "ebionitas" --una corriente judeocristiana-- era considerado como apóstata de la ley mosaica, ya en el libro de los Hechos de los Apóstolesaparece una gran veneración hacia el Apóstol Pablo. Quisiera ahora prescindir de la literatura apócrifa, como los Hechos de Pablo y Tecla y un epistolario apócrifo entre el Apóstol Pablo y el filósofo Séneca. Es importante constatar sobre todo que bien pronto las Cartas de san Pablo entran en la liturgia, donde la estructura profeta-apóstol-Evangelio es determinante para la forma de la liturgia de la Palabra. Así, gracias a esta "presencia" en la liturgia de la Iglesia, el pensamiento del Apóstol se convierte en seguida en nutrición espiritual para los fieles de todos los tiempos.
Es obvio que los Padres de la Iglesia y después todos los teólogos se han nutrido de las Cartas de san Pablo y de su espiritualidad. Él ha permanecido en los siglos, hasta hoy, como verdadero maestro y apóstol de los gentiles. El primer comentario patrístico llegado hasta nosotros sobre un escrito del Nuevo testamento es el del gran teólogo alejandrino Orígenes, que comenta la Carta de san Pablo a los Romanos. Este comentario por desgracia se conserva sólo en parte. San Juan Crisóstomo, además de comentar sus Cartas, ha escrito de él sus siete Panegíricos memorables. San Agustín le deberá el paso decisivo de su propia conversión, y volverá a Pablo durante toda su vida. De este diálogo permanente con el Apóstol deriva su gran teología católica y también para la protestante de todos los tiempos. Santo Tomás de Aquino nos ha dejado un bello comentario a las Cartas Paulinas, que representa el fruto más maduro de la exegesis medieval. Un verdadero punto de inflexión se verificó en el siglo XVI con la Reforma protestante. El momento decisivo en la vida de Lutero fue el llamado "Turmerlebnis", (1517) en el que en un momento encontró una nueva interpretación de la doctrina paulina de la justificación. Una interpretación que lo liberó de los escrúpulos y de las ansias de su vida precedente y que le dio una nueva, radical confianza en la bondad de Dios, que perdona todo sin condición. Desde aquel momento, Lutero identificó el legalismo judeo-cristiano, condenado por el Apóstol, con el orden de vida de la Iglesia católica. Y la Iglesia le pareció como expresión de la esclavitud de la ley a la que opuso la libertad del Evangelio. El Concilio de Trento, entre 1545 y 1563, interpretó profundamente la cuestión de la justificación y encontró en la línea de toda la tradición católica la síntesis entre ley y Evangelio, conforme al mensaje de la Sagrada Escritura leída en su totalidad y unidad.
El siglo XIX, recogiendo la mejor herencia de la Ilustración, conoció una nueva reviviscencia del paulinismo, ahora sobre todo en el plano del trabajo científico desarrollado por la interpretación histórico-crítica de la Sagrada Escritura. Prescindamos aquí del hecho de que también en aquel siglo, como en el XX, emergió una verdadera y propia denigración de san Pablo. Pienso sobre todo en Nietzsche, que se burlaba de la teología de la humildad en san Pablo, oponiendo a ella su teología del hombre fuerte y poderoso. Pero prescindamos de esto y veamos la corriente esencial de la nueva interpretación científica de la Sagrada Escritura y del nuevo paulinismo de este siglo. Aquí se subraya sobre todo como central en el pensamiento paulino el concepto de libertad: en él se ha visto el corazón del pensamiento de Pablo, como por otra parte ya había intuido Lutero. Ahora sin embargo el concepto de libertad era reinterpretado en el contexto del liberalismo moderno. Y después se subraya fuertemente la diferenciación entre el anuncio de san Pablo y el anuncio de Jesús. Y san Pablo aparece casi como un nuevo fundador del cristianismo. Es cierto que en san Pablo la centralidad del Reino de Dios, determinante para el anuncio de Jesús, se transforma en la centralidad de la cristología, cuyo punto determinante es el misterio pascual. Y del misterio pascual resultan los Sacramentos del Bautismo y de la Eucaristía, como presencia permanente de este misterio, del que crece el Cuerpo de Cristo, se construye la Iglesia. Pero diría, sin entrar ahora en detalles, que precisamente en la nueva centralidad de la cristología y del misterio pascual se realiza el Reino de Dios, se hace concreto, presente, operante el anuncio auténtico de Jesús. Hemos visto en las catequesis precedentes que precisamente esta novedad paulina es la fidelidad más profunda al anuncio de Jesús. En el progreso de la exégesis, sobre todo en los últimos doscientos años, crecen también las convergencias entre las exégesis católica y protestante, realizando así un consenso notable precisamente en el punto que estaba en el origen de la mayor disensión histórica. Por tanto una gran esperanza para la causa del ecumenismo, tan central para el Concilio Vaticano II.
Brevemente quisiera al final señalar aún a los diversos movimientos religiosos, surgidos en la edad moderna en el seno de la Iglesia católica, que se remiten a san Pablo. Así ha sucedido en el siglo XVI con la "Congregación de san Pablo", llamada de los Barnabitas, en el siglo XIX con los "Misioneros de San Pablo" o Paulistas, y en el siglo XX con la poliédrica Familia paulina" fundada por el beato Santiago Alberione , por no hablar del Instituto secular de la "Compañía de san Pablo". Sustancialmente, permanece luminosa ante nosotros la figura de un apóstol y de un pensador cristiano extremadamente fecundo y profundo, de cuya cercanía cada uno de nosotros puede sacar provecho. En uno de sus panegíricos, san Juan Crisóstomo instauró una original comparación entre Pablo y Noé, expresándola así: Pablo "no colocó juntos los ejes para fabricar un arca; más bien, en lugar de unir las tablas de madera, compuso cartas y así extrajo de las aguas no a dos, o tres, o cinco miembros de su porpia familia, sino a la entera ecumene que estaba a punto de perecer" (Paneg. 1,5). Precisamente puede hacer aún y siempre el apóstol Pablo. Tender hacia él, tanto a su ejemplo apostólico como a su doctrina, será por tanto un estímulo, si no una garantía, para consolidar la identidad cristiana de cada uno de nosotros y para la renovación de toda la Iglesia.
[Durante los saludos, añadió:]
Sigue suscitando preocupación la situación de Sri Lanka.
Las noticias de un recrudecimiento del conflicto y del creciente número de víctimas inocentes me inducen a dirigir un apremiante llamamiento a los combatientes para que respeten le derecho humanitario y la libertad de movimiento de la población, hagan lo posible por garantizar la asistencia a los heridos y la seguridad de los civiles y consientan la satisfacción de sus urgentes necesidades alimentarias y médicas.
La Virgen santa de Madhu, muy venerada por los católicos y también por los pertenecientes a otras religiones, apresure en día de la paz y de la reconciliación en ese querido país.
[Traducción del original italiano por Inma Álvarez
© Copyright 2009 - Libreria Editrice Vaticana]
Documentación
Santa Sede: Los obispos “lefebvristas” no están aún en “plena comunión”
La Secretaría de Estado publica una Nota sobre el levantamiento de la excomunión
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 4 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación el texto del comunicado hecho público este miércoles por la Secretaría de Estado vaticana a propósito de la polémica generada por el levantamiento de la excomunión a los cuatro obispos seguidores de monseñor Marcel Lefevre, que tuvo lugar el pasado 24 de enero.
* * *
Nota de la Secretaría de Estado
A raíz de las reacciones suscitadas por el reciente Decreto de la Congregación para los Obispos, con el que se levanta la excomunión a los cuatro prelados de la Fraternidad San Pío X, y en relación a las declaraciones negacionistas o reduccionistas de la Shoá por parte del obispo Williamson de dicha Fraternidad, se considera oportuno aclarar algunos aspectos de la cuestión.
1. Remisión de la excomunión.
Como ya ha sido publicado con precedencia, el Decreto de la Congregación para los Obispos, dado el 21 de enero de 2009, ha sido un acto con el que el Santo Padre salía benignamente al encuentro de las reiteradas peticiones por parte del Superior General de la Fraternidad San Pío X.
Su Santidad ha querido quitar un impedimento que perjudicaba la apertura de una puerta al diálogo. Ahora espera que la misma disponibilidad sea expresada por los cuatro obispos en total adhesión a la doctrina y a la disciplina de la Iglesia.
La gravísima pena de la excomunión latae sententiae, en la que dichos obispos habían incurrido el 30 de junio de 1988, declarada después formalmente el 1 de julio del mismo año, era una consecuencia de su ordenación ilegítima por parte de monseñor Marcel Lefebvre.
El levantamiento de la excomunión ha liberado a los cuatro obispos de una pena canónica gravísima, pero no ha cambiado la situación jurídica de la Fraternidad San Pío X, que por el momento no goza de reconocimiento alguno en la Iglesia católica. Tampoco los cuatro obispos, aunque liberados de la excomunión, tienen una función canónica en la Iglesia y no ejercen lícitamente un ministerio en ella.
2. Tradición, doctrina y Concilio Vaticano II.
Para un futuro reconocimiento de la Fraternidad San Pío X es condición indispensable el reconocimiento pleno del Concilio Vaticano II y del Magisterio de los Papas Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y del propio Benedicto XVI.
Como ya se ha afirmado en el Decreto del 21 de enero de 2009, la Santa Sede no dejará, en los modos que juzgue oportunos, de profundizar con los interesados en las cuestiones aún abiertas, de modo que se pueda llegar a una plena y satisfactoria solución de los problemas que han dado origen a esta dolorosa fractura.
3. Declaraciones sobre la Shoá.
Las posturas de monseñor Williamson sobre la Shoá son absolutamente inaceptables y firmemente rechazadas por el Santo Padre, como él mismo ha recordado el 28 de enero pasado, cuando, refiriéndose a aquel salvaje genocidio, reafirmó su plena e indiscutible solidaridad con nuestros hermanos destinatarios de la Primera Alianza, y afirmó que la memoria de aquel terrible genocidio debe inducir a "la humanidad a reflexionar sobre el poder imprevisible del mal cuando conquista el corazón del hombre", añadiendo que la Shoá permanece "para todos como advertencia contra el olvido, contra la negación o el reduccionismo, porque la violencia hecha contra un solo ser humano es violencia contra todos".
El obispo Williamson, para ser admitido a las funciones episcopales en la Iglesia, deberá también tomar de modo absolutamente inequívoco y público distancias a sus posturas sobre la Shoá, desconocidas por el Santo Padre en el momento de la remisión de la excomunión.
El Santo Padre pide el acompañamiento en la oración de todos los fieles, para que el Señor ilumine el camino de la Iglesia. Que crezca el empeño de los pastores y de todos los fieles en apoyo de la delicada y pesada misión del sucesor del apóstol Pedro como "guardián de la unidad" de la Iglesia.
En el Vaticano, a 4 de febrero de 2009
[Traducción del original italiano por Inma Álvarez]
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