Leo en Religión en Libertad que “en un estudio realizado
hace unos años, la mayoría de las “sacerdotisas” anglicanas
declararon no creer en que Cristo nació de una madre virgen, casi
la mitad no creían en su resurrección, la cuarta parte tampoco
tenían fe en el Espíritu Santo ni en Dios Padre y un 30 por ciento
negaban la Trinidad“. Si esto sigue así el anglicanismo
se va a liquidar totalmente, al menos como confesión cristiana.
Veo que vuelven a plantear el tema de la ordenación episcopal de
mujeres. Ciertamente, si proceden con ello, nada remediarán y
mucho empeorarán las cosas. Recupero algunas reflexiones que
escribí hace poco al respecto.Tal vez se origine más división en
el seno de la comunión anglicana, tal vez muchos anglicanos se
incorporen a la Iglesia Católica, y, sin dudas,todo esto será un
serio obstáculo al progreso de los esfuerzos que realiza un sano
ecumenismo. Los anglicanos bien formados saben muy bien el
problema de la validez de las ordenaciones anglicanas. Cuando se
da el paso de algún anglicano ordenado hacia el catolicismo, la
cuestión de la validez de una ordenación sacerdotal se estudia
detenidamente. De hecho, ya mucho tiempo antes, algunos obispos
anglicanos se hicieron “reordenar” por los viejos católicos (
cisma surgido después del Vaticano I) pues eran conscientes de la
invalidez de muchas ordenaciones. En el caso de mujeres ordenadas
de presbítero u obispo, la cuestión es más fácil: estas
ordenaciones son sencillamente inválidas y en el caso de que
alguna de estas mujeres se haga católica quedará en su condición
de fiel laica. A mi juicio, esto va a conllevar otros problemas
graves para los anglicanos. Las supuestas ordenaciones
sacerdotales que puedan llegar a realizar estas obispos serán del
todo inválidas. Muchas comunidades no tendrán verdadero sacerdocio
ni Eucaristía con todo lo que esto conlleva para la vida
cristiana.
Hay que dar tiempo al tiempo y ver cómo evolucionan las cosas en
el seno del anglicanismo. Estoy convencido que esto va a generar
un movimiento de disolución en el seno de los anglicanos.
Adecuarse sin mucho criterio a las exigencias de una sociología
ajena a la dinámica de la fe cristiana suele pagarse con un alto
precio. Si las ordenaciones episcopales de mujeres se llegan a
realizar, muchos anglicanos se incorporarán a la Iglesia Católica
y esto será positivo. Y si el anglicanismo continua por los
derroteros que hemos visto, algunos “católicos” que no se
encuentran a gusto en la Iglesia podrían irse a las filas
anglicanas. Me refiero a éstos que niegan dogmas fundamentales de
la fe, que contestan la moral católica, que cuestionan
continuamente al Papa, que propugnan la ordenación sacerdotal
femenina cuando la Iglesia se ha pronunciado definitivamente sobre
el tema… a todos estos que quieren una Iglesia al gusto de la
sociología y de las modas del momento. Probablemente se
encontrarían muy a gusto entre estas “sacerdotisas” que niegan la
virginidad de María, la resurrección de Jesucristo, la divinidad
del Nuestro Señor y la Santísima Trinidad…