ZENIT

El mundo visto desde Roma

Servicio diario - 21 de agosto de 2009



SANTA SEDE
El nuevo nuncio en España reconoce la dificultad de su misión
Retirado el yeso de la muñeca, el Papa comienza la rehabilitación
Documento intercristiano constata que misión y ecumenismo no se oponen
Hungría: el cardenal Schönborn, enviado del Papa a Pécs

MUNDO
Bolivia: Iglesia y Gobierno firman importante convenio de cooperación
Pobreza: La Iglesia en Argentina pide discutir menos y hacer más
Sellado compromiso con la solidaridad en Chile
Cursillos de Cristiandad de Lima festeja 50 años evangelizando
No hay explicación científica para la tilma de Guadalupe
De Gasperi, el primer ministro que negó a su hija el coche oficial

ENTREVISTAS
Los actuales desafíos de la parroquia (y su párroco)

ESPIRITUALIDAD
Evangelio del domingo: La Eucaristía interpela, hoy como hace dos mil años

 


Santa Sede


El nuevo nuncio en España reconoce la dificultad de su misión

El arzobispo Renzo Fratini constata la crisis

 

CIUDAD DEL VATICANO, viernes 21 de agosto de 2009 (ZENIT.org).- El nuevo nuncio apostólico de Benedicto XVI en España reconoce que su misión no será fácil en una entrevista concedida 24 horas después de su nombramiento.

Monseñor Renzo Fratini, de 65 años, hasta ahora nuncio en Nigeria, ha confesado en declaraciones telefónicas a "Radio Vaticano" desde Abuya que no se esperaba este nombramiento del Papa.

"De todos modos, voy contento a esta nueva misión importante, en un importante país. Pero también con una cierta trepidación, pues no creo que sea fácil en est e momento: por las relaciones con España y también por la situación en general".

"¡Por tanto --asegura--, trataré de hacerlo lo mejor posible!".

Además de Nigeria, el prelado ha sido nuncio apostólico en Timor Oriental, Indonesia y Pakistán, países que cuentan con una importante presencia musulmana.

En la entrevista explica que su sorpresa al recibir el nuevo encargo se ha debido precisamente a este motivo, pues ha dedicado más de quince años a naciones en los que la presencia musulmana era dominante o muy importante.

"Ahora regresamos a Europa", explica al ilustrar el cambio que experimentará su vida.

En Nigeria, explica el prelado italiano, la Iglesia es muy viva: "Les gusta rezar, se da una gran vitalidad. Quizá hace falta una profundización de la fe en la formación, pero en África la fe es muy viva. Las Iglesias están llenas, los seminarios están llenos hasta rebosar. Hay muchas vocaciones".

"Mientras que la Iglesia europea está algo cansada. Trataremos de hacer lo más posible, ayudar para reavivar y tratar de reanimar y alentar a la Iglesia de Europa, dando una pequeña contribución en lo que podemos a España, en este momento de crisis, de dificultades económicas y financieras".

"Por tanto, voy con gran entusiasmo y deseo de trabajar, pero también con una cierta trepidación, pues el momento no es fácil", concluye el arzobispo.



 



 


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Retirado el yeso de la muñeca, el Papa comienza la rehabilitación

Su médico califica como “óptimos” los resultados del último chequeo

 

CASTEL GANDOLFO, viernes 21 de agosto de 2009 (ZENIT.org).- Los servicios médicos del ambulatorio del Palacio Apostólico de Castel Gandolfo han retirado el yeso de la muñeca derecha del Papa, colocado el pasado 17 de julio en el Hospital de Aosta tras una caída accidental, y han comprobado que el hueso ya está consolidado. 

"Ha sido efectuada una radiografía de control que ha mostrado la consolidación de la fractura --indica una declaración del médico personal del Papa, Patricio Polisca, publicada este viernes por la Oficina de Información de la Santa Sede--. El resultado final en su conjunto puede definirse como óptimo". 

Una prime ra radiografía y un chequeo médico realizados el 25 de julio en el Valle de Aosta, donde Benedicto XVI pasaba sus vacaciones, ya mostraron una evolución favorable de la fractura.  

Benedicto XVI se vio obligado a pasar por el quirófano del hospital de Aosta al fracturarse la muñeca derecha a causa de un resbalón sufrido por la noche en su habitación de la casa Les Combes, en el Valle de Aosta. 

La última declaración del médico del Santo Padre concluye explicando que "la recuperación funcional, iniciada inmediatamente, se completará mediante un adecuado programa de rehabilitación".


 


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Documento intercristiano constata que misión y ecumenismo no se oponen

Materiales para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2010

CIUDAD DEL VATICANO, viernes, 21 agosto 2009 (ZENIT.org).- Exponentes cristianos de las diferentes confesiones han publicado un documento en el que superan la dialéctica que en el pasado oponía al anuncio del Evangelio (la misión) con el diálogo ecuménico.

Se trata de los materiales redactados por el Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y la Comisión Fe y Constitución del Consejo Mundial de Iglesias con motivo de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos y para el resto del año 2010.

El documento, recién publicado, está dedicado al tema "misión y unidad" inspirándose en la frase de l Evangelio de san Lucas (24, 48), "Vosotros sois testigos de todas estas cosas".

Como explica la "Introducción", "no todos asocian el planteamiento misionero y la preocupación de la unidad de los cristianos".

De hecho, en algunas regiones del planeta uno de los problemas más serios que ha sufrido el diálogo ecuménico en las últimas décadas se ha debido precisamente a la llegada de misioneros de diferentes confesiones cristianas, vistos en ocasiones como una "competencia".

El documento, sin embargo, pregunta: "¿no van juntos el compromiso misionero de la Iglesia y su compromiso ecuménico?".

"Por nuestro bautismo, ya formamos un único cuerpo y estamos llamados a vivir en comunión. Dios nos ha hecho hermanos y hermanas en Jesucristo. ¿No es éste el testimonio fundamental que debemos presentar?", sigue interrogando el texto.



 

"Sin negar las rivalidades entre misioneros enviados por diferentes Iglesias", el documento reconoce que "los que estuvieron en la avanzadilla de la misión fueron quizá los primeros en tomar conciencia de la tragedia que representaba la división de los cristianos".

Por este motivo, el documento reconoce que con frecuencia los misioneros en el pasado han sido auténticos maestros de ecumenismo.

"Si en Europa eran habituales las separaciones eclesiales, el escándalo de la desunión aparecía de manera obvia a los misioneros encargados de anunciar el Evangelio en poblaciones que no conocían nada de Cristo", aclara.

"Ciertas rupturas eclesiales que habían señalado la historia del cristianismo no estaban sin fundamento teológico --reconoce--. Pero también se caracterizaban por el contexto (histórico, político, intelectual...) que las habían hecho nacer. Por lo tanto, ¿podía permitirse exportar estas divisiones a los pueblos que desconocen a Cristo?".

"En la frescura de los comienzos, las nuevas Iglesias locales no podían ser tachadas por el desfase entre el mensaje de amor que querían vivir, y la separación efectiva de los discípulos de Cristo. ¿Cómo hacer comprender la reconciliación ofrecida en Jesucristo si los mismos bautizados podían ignorarse o combatirse?", se preguntan los redactores el documento.

"¿Cómo los grupos cristianos que viven en la hostilidad mutua pueden -de manera creíble- predicar a un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo?", insiste.

Por tanto, la mejor manera de promover la unidad de los cristianos, concluye el texto, consiste en anunciar a Cristo.

"El Ev angelio no es un lujo en nuestra humanidad herida por las divisiones; el Evangelio no puede ser anunciado por voces discordantes", afirma el documento.

En esta ocasión, los promotores de la Semana de Oración por la Unidad Cristiana, la Comisión Fe y Constitución del Consejo Ecuménico de las Iglesias y el Consejo Pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos, han confiado la preparación de estos textos a exponentes de las Iglesias cristianas de Escocia.

La decisión quiere recordar el centenario de la Conferencia misionera de Edimburgo, en 1910, que en el verano de este año reunió a los delegados oficiales de las sociedades misioneras protestantes y del anglicanismo, a las que se unió un invitado ortodoxo.

En junio de 2010 se celebrará en Edimburgo el centenario de la Conferencia misionera (www.edinburgh2010.org) como ocasión para intercambiar prácticas misioneras entre los miembros de distintas tradiciones eclesiales.

El proyecto inicial del documento ha sido preparado por un grupo ecuménico de Escocia constituido por la asociación "Action of Churches Together en Scotland" (ACTS) a invitación de la Conferencia de los Obispos católicos.

El documento puede leerse en la página web de la Santa Sede, en las sección dedicada al Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos.

http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/chrstuni/weeks-prayer-doc/rc_pc_chrstuni_doc_20090630_week-prayer-2010_sp.html


 


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Hungría: el cardenal Schönborn, enviado del Papa a Pécs

Para las celebraciones del milenario de la diócesis 

 

PÉCS, viernes 21 de agosto de 2009 (ZENIT.org) - Benedicto XVI ha nombrado al cardenal Christoph Schönborn, arzobispo de Viena, su enviado especial a las celebraciones del milenario de la diócesis de Pécs, en Hungría, este domingo 23 de agosto. 

La diócesis húngara fue fundada hace mil años, en 1009, por el Papa Sergio IV.  

En una carta escrita en latín y con fecha del 5 de agosto, Benedicto XVI destacó la preocupación pastoral que ha guiado a su predecesor. 

También indicó que espera, de las celebraciones, el "progreso espiritual" de los fieles y de toda persona de buena voluntad de la diócesis y una "escucha diligente& quot; de la "voz del Señor". 

Ésa es una manera de reconocer cómo la "religión" ha marcado "la historia" de esta población, señaló en la carta pontificia dirigida al cardenal Schönborn. 

El Santo Padre también subrayó que las celebraciones implican no sólo a los húngaros, sino también a los alemanes, los croatas, y atraerán a representantes de la Iglesia en otras naciones. 

Invitó al cardenal Schönborn a exhortar a los que participarán en la eucaristía solemne a "la imitación de Cristo". 

Expresó su deseo de que la evocación de la historia de la Iglesia local suscite en los fieles un "nuevo amor de la Iglesia de Cristo y del Evangelio" que sea manifestado en su "vida diaria". 

El 17 de agosto de 1991, tras el retorno de Hungría a la libertad, Juan Pablo II celebró la misa en el aeropuerto de Pecs. 

Allí destacó que María, "Gran Señora de los Húngaros", ha protegido al país a lo largo de su historia, marcada por las persecuciones anticristianas. 

Y dio las gracias a los cristianos "porque durante décadas habéis mantenido firme vuestra fe y vuestros ideales, y habéis permanecido fieles al noble patrimonio espiritual y cultural de vuestra patria; mantened la fe". 

Juan Pablo II también saludó en aquella ocasión a los fieles llegados de otros países vecinos, especialmente de Eslovenia y de Croacia. 

Pécs, ciudad con dos mil años de historia, es sede episcopal católica desde el año 1009, aunque desde la época romana, la villa de Pécs, llamada entonces Sopianae, fue un centro impor tante para los primeros cristianos. 

Fue declarada patrimonio cultural mundial por la UNESCO en el año 2000. 

Los sacerdotes Víctor Nyúl y Gábor Takács, profesores de Sagrada Escritura y de Teología Moral en el Instituto Superior Episcopal de Teología de Pécs, acompañarán al cardenal Schönborn en la celebración del domingo. 
 


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Mundo


Bolivia: Iglesia y Gobierno firman importante convenio de cooperación

Reconoce la aportación eclesial en educación, salud y servicio social

 

SANTA CRUZ, viernes, 21 agosto 2009 (ZENIT.org).- Este 20 de agosto, en la Escuela Superior Diakonia de la Universidad Católica de Santa Cruz de la Sierra, el cardenal Julio Terrazas y el canciller de la República, David Choquehuanca, firmaron el Convenio Marco de Cooperación Interinstitucional entre la Iglesia Católica en Bolivia y el Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia.
 
A este acto asistieron también varios obispos miembros del Consejo Episcopal Permanente, autoridades nacionales, periodistas e invitados especiales.
 
El acto de la firma del convenio se inició con palabr as de bienvenida de monseñor Jesús Juárez, obispo de El Alto y secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana.
 
El prelado resaltó la firma del convenio marco como un signo positivo para el país en un contexto nuevo social y político en un estado laico que reconoce la mutua colaboración que debe existir entre el estado y la iglesia.
 
"Es importante reconocer el aporte de la Iglesia católica en campos sociales como la educación, la salud y servicio social; esta mutua colaboración entre el Estado y la Iglesia repercutirá en beneficia de la población boliviana particularmente en los sectores más pobres", dijo.

Los fundamentos del convenio se encuentran, por un lado, en los principios de inclusión y desarrollo sostenible que establece la nueva Constitución Política del Estado y, por otro, en el vast o contenido de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI). El bienestar, desarrollo, seguridad, protección y dignidad de las personas, particularmente de los sectores más excluidos y vulnerables, resaltan la necesidad y oportunidad de este convenio.

La firma implica un reconocimiento por parte del Estado de la obra social de la Iglesia católica, tanto por la calidad de sus servicios como por el número y alcance de las mismas, de la importancia de la dimensión religiosa en la formación integral de la persona y del derecho de administración que tiene ella de sus obras.

Por parte de la Iglesia católica supone su compromiso de mantener y mejorar su atención a los sectores más deprimidos, de apoyar políticas sociales en el marco de la DSI y de informar periódicamente sobre la cobertura de atención brindada.
 
Tras la firma, el cardenal Terrazas, presidente de la Conferencia Episcopal, dirigió unas palabras a los presentes agradeciendo que este convenio haya sido posible en nombre de todas aquellas personas que se benefician con las diferentes obras sociales. El purpurado recordó también que la firma del convenio no pretende ser un privilegio para la Iglesia sino que permite continuar siendo una respuesta a las necesidades de la población.
 
Recordó que la Iglesia tiene la misión de anunciar el evangelio también a través de acciones concretas que se traducen en el servicio al prójimo: "Agradezco al Señor canciller y el gobierno que representa por el esfuerzo largo y minucioso para adaptar nuestros convenios y servicios dentro del marco de la nueva constitución,  eso hemos procurado y creo que estamos llegando a buen termino".
 
El cardenal agradeció en nombre de toda la Iglesia en Bolivia, en especial de todos quienes se benefician en temas de educación, salud, hogares y otras obras, ya que todos estos -dijo- "son compromisos para procurar a nuestro pueblo un bienestar íntegro que lo lleve a pensar bien y aquello que lleva al espíritu a que no se conforme únicamente con cosas sino que busca su relación con los valores del Señor".
 
"Qué bien que llegue en este momento --subrayó-- en que se piensa en hacer las cosas nuevas que necesita nuestra gente. Tiene que ir siempre, al menos para nosotros los creyentes en su inmensa mayoría, acompañado de unas ganas de vivir los valores, de la presencia de Dios que quiere que construyamos la paz, que quiere que seamos sembradores de justicia, que desea realmente que lleguemos a la libertad de los hijos de Dios y eso es posible cuando se va cimentando en la familia, en la escuela y en todos los espacios, estos valores que humanizan y no nos dej amos arrastrar por otros antivalores deshumanizantes que nos ofrecen los mercados; que nos ofrecen otros espacios que necesitan ver cual es el papel nuestro".
 
"Acabamos de hacer una firma --señaló-- para probar a todos y decirle una vez más a nuestro país, en este momento, que estamos al servicio, que estamos queriendo que nuestro mensaje no sea teórico sino que vaya concretándose también en compromisos reales, idealistas si se quiere, pero compromisos verdaderos y que vayan forjándose también la nueva humanidad que el Señor desea".
 
"Sabemos que no estamos en todos los campos --dijo--, no es nuestra pretensión pensar que nosotros vamos a hacerlo todo, gracias a Dios en el convenio se pide que hayan otras modalidades de educación, otras modalidades de prestar servicios, también puedan adherirse a esta luz de esperanza y que vamos hacie ndo una Bolivia que represente a todos".
 
Por último, al cardenal, que tuvo recientes problemas de salud, agradeció al ministro que haya viajado a Santa Cruz para la firma del convenio: "Ha dejado la altura para venir hasta estos llanos. Ha comprendido que yo no puedo subir tan alto como él. Yo le agradezco por esta deferencia a mi persona que por salud no puedo estar en las alturas. Tengo que caminar por estos llanos, pero también sembrando paz, justicia y verdad entre todos".

 


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Pobreza: La Iglesia en Argentina pide discutir menos y hacer más

Conclusión de la reunión de la Comisión Permanente del Episcopado

 

BUENOS AIRES, viernes, 21 de agosto de 2009 (ZENIT.org).- Este jueves culminó la 153ª reunión de la Comisión Permanente del Episcopado, que preside el cardenal Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, recordando que es necesario desarrollar políticas públicas para combatir la pobreza en el país, aunque no hubo un pronunciamiento por escrito como especuló la prensa.

     Sin declaración, fue el portavoz episcopal, el sacerdote Jorge Oesterheld, quien dio detalles de lo actuado a lo largo de tres jornadas de deliberaciones, matizadas por el estudio de cuestiones "intraeclesiales" y un diagnóstico de la realidad social del pa&iacut e;s.

     En declaraciones a la prensa, reportadas por la agencia católica argentina AICA, en la puerta de la sede del Episcopado, el portavoz rechazó las críticas al modo de medir la pobreza que realiza la Universidad Católica Argentina, a través del Observatorio de la Deuda Social.

    "Es un trabajo científico de la UCA que está disponible y publicable. No creo que pueda llamárselo subjetivo", dijo el presbítero Oesterheld, al negar las insinuaciones en este sentido del jefe de Gabinete nacional.

     El vocero episcopal insistió en que "el tema no es discutir cifras sino preocuparse por hacer algo".

    Tras recordar que la Iglesia viene trabajando sobre esta problemática desde hace tiempo, precisó que durante la reunión se "profundizó la cuestión" y se buscaron acciones concretas para contribuir a la lucha contra la pobreza.

Despenalización del consumo de droga

     Consultado sobre la posible despenalización de la tenencia de drogas para uso personal, el presbítero Oesterheld respondió que el tema no fue tratado por los obispos, pero recordó que "es conocida la posición de la Iglesia: Hay que evitar todo lo que facilite el acercamiento de la droga a los jóvenes".

    "Hay que dificultar el acceso y no facilitarlo. En un principio estamos en contra de la despenalización, aunque no significa criminalizar", precisó.


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Sellado compromiso con la solidaridad en Chile

Autoridades civiles, religiosas y representantes de la sociedad civil

 

SANTIAGO DE CHILE, viernes, 21 agosto 2009 (ZENIT.org).- Autoridades civiles, religiosas y representantes de la sociedad civil fueron los primeros en suscribir su compromiso solidario y plasmarlo en un gesto público realizado este jueves 20 de agosto en la Plaza de la Constitución de la capital chilena.

Entre las autoridades se contaban la ministra secretaria general de Gobierno, Carolina Tohá, el padre Rodrigo Tupper, vicario de la Pastoral Social y de los Trabajadores de Santiago, y el Capellán del Hogar de Cristo, Padre Agustín Moreira , S.J..

La actividad se enmarcó en el Mes de la Solidaridad 2009 y fue organizada por diversas instituciones de Iglesia con la finalidad de re cordar la obra y figura de san Alberto Hurtado, según informa la Conferencia Episcopal de Chile.

El secretario adjunto de la Conferencia Episcopal, diácono Enrique Palet, dio lectura al mensaje de Monseñor Alejandro Goic, presidente de la Conferencia Episcopal,quien afirmó que "la solidaridad no se agota en aportes ocasionales, automáticos o de moda, porque la cultura solidaria se construye entre todos apuntando hacia la transformación de la realidad política, social, cultural y económica".

"No se trata de limosnas ni de asistencias esporádicas; se trata de un 'compromiso', la hermosa palabra que hoy proponemos a la sociedad las distintas instituciones de la Iglesia que celebramos el Mes de la Solidaridad", añadió el que es también obispo de Rancagua.

En su saludo, invitó "a todos a trabajar por seguir construyendo una sociedad más equitativa, un Chile con menos desigualdades. Éste sería el mejor y más contundente compromiso que podemos asumir en este día: un compromiso hacia un gran Acuerdo Nacional en el que, como dije ante los senadores de la República, debería procurar empleo digno, salarios suficientes y mayor justicia social; una educación de calidad y con iguales oportunidades para todos; seguir mejorando barrios y viviendas que permitan a la familia vivir con dignidad y una salud digna y accesible para todos".

En este período previo a las elecciones presidenciales y parlamentarias, monseñor Goic expresó su deseo de que "el alivio del sufrimiento de los más pobre s y su derecho a un desarrollo integral, pueda estar en el centro de proyectos responsables en un debate honesto, respetuoso y con altura de miras. Desde la Iglesia, invitamos a convertir este sueño en un compromiso".

Después de este saludo, se escuchó la voz del padre Alberto Hurtado pidiendo: "no cerréis vuestro corazón a los que sufren y que están al lado afuera de vuestra casa. No forméis un hogar tan cerrado que os olvidéis que más allá de vuestro nido de amor hay otros seres que lloran, hay otros seres que tienen hambre".

La solidaridad no es algo blando ni fácil

La Ministra Tohá, por su parte, entregó el saludo y mensaje del gobierno para este día, y dijo que no es verdad que "lo que mueve a las personas es exclusivamente el interés personal", y afirmó que "los seres humanos, nuestra naturaleza, l a sociedad, siempre han requerido de parte de las personas esa necesidad de vivir con otros y de hacernos cargo unos de otros. Sin eso la sociedad no es posible, sin eso la familia no es posible, sin eso no hay progreso posible". Agregó que "la solidaridad no es una cosa blanda, no es fácil" y llamó a levantar la vos y "hacer de la solidaridad una palabra fuerte, una cosa que nos desafíe, no que nos relaje".

También intervino la estudiante Romina Peña, de cuarto medio de la Fundación Domingo Matte Mesías, de Puente Alto, quien señaló que "lograr que el 2010 Chile renueve su compromiso solidario con la patria nos anima a mejorar el país en el cual vivimos hoy".

Los compromisos
Enseguida, las autoridades presentes y dirigentes de organizaciones sociales, gremiales y sindicales escribieron sus propios compromisos con la solidaridad sob re una gigantografía especialmente preparada para la ocasión por estudiantes del DUOC, que representaba en grandes letras la palabra "Compromiso".

El compromiso que escribió la Ministra Tohá fue: "Trabajar cada día para que la política sirva a tener un país más justo y solidario". Por otra parte, el Padre Rodrigo Tupper escribió: "Me comprometo con una solidaridad firme y perseverante", en tanto que el compromiso del Padre Agustín Moreira fue: "Cercanía y acogida a los más pobres y excluidos".

Otros compromisos indican: "Anunciar a Jesucristo para que todos los niños y jóvenes, sobre todo en las escuelas, tengan vida en Él"; "Me comprometo a decir la verdad"; "Me comprometo a dar alegría"; "por una sociedad más justa y solidaria".


 


 


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Cursillos de Cristiandad de Lima festeja 50 años evangelizando

Ha renovado la fe de más de quince mil personas

 

LIMA, viernes, 21 agosto 2009 (ZENIT.org).- Con diversas actividades el Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Lima, Perú, ha dado inicio a los festejos de sus Bodas de Oro que tienen su punto culminante los días 20, 21 y 22 de agosto.
 
Con este motivo -informa a ZENIT este Movimiento--, "se viene convocando a todos los cursillistas a contagiarse de la alegría de este acontecimiento, para reencontrarse, para congregarse en su casa y para encender de colores ese corazón cursillista como al inicio de su cuarto día".
 
La convocatoria se ha hecho extensiva a toda la comunidad católica de Lima y de Perú.
 
Entre los años 1940 y 1949, naci&oacut e; el Movimiento de Cursillos (MCC) en el mundo "como una respuesta a la sed de Dios evidente en esos momentos".
 
La Iglesia requería de la invalorable participación de sus preciados componentes: los laicos, para llevar la fe cristiana a los diferentes ambientes de la vida.
 
Hoy el Movimiento de Cursillos de Cristiandad tiene presencia viva en los cinco continentes.
 
En 1959, llegó a Lima y desde esa fecha el Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Lima (MCCL) ha transitado 50 años dando frutos de conversión a muchas personas (más de quince mil) que han vivido un Cursillo.
 
El Movimiento ha actuado, indican sus directivos, "en muchos casos transformado su vida y la de las personas que los rodean, respondiendo así a esa sed de Dios, aún presente y con el mismo entusiasmo e ilusión de los días iniciales".
 
Mediante un método propio, este movimiento de Iglesia, añaden, "participa activamente en la gran misión de la evangelización, llevando la fe cristiana a los diferentes ambientes de la vida".
 
"Se caracteriza, principalmente --subrayan--, por compartir una fe vivida para difundirla potenciando la cooperación armónica entre laicos y sacerdotes". 
 


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No hay explicación científica para la tilma de Guadalupe

Intervención del doctor Adolfo Orozco en el el congreso internacional de Phoenix

 

PHOENIX, viernes, 21 de agosto de 2009 (ZENIT.org).-El doctor Adolfo Orozco, experto investigador de la Tilma en la que está grabada la imagen de la Virgen de Guadalupe que se le apareció a San Juan Diego hace 478 años, señaló que el estado extraordinario de conservación de esta reliquia sagrada "está completamente fuera de todo tipo de explicación científica".

En su conferencia durante el Primer Congreso Internacional Mariano sobre la Virgen de Guadalupe que se celebró en Phoenix del 6 al 8 de agosto, organizado por los Caballeros de Colón, el experto explicó que "todas las telas similares a la de la Tilma que fueron colocadas e n ambientes húmedos y salinos como el que rodea a la basílica no duraron más de diez años".

     Una pintura que copia la imagen de Guadalupe hecha en 1789 confirma este hecho. "Esta imagen fue pintada con las mejores técnicas de su tiempo, la copia era hermosa y estaba hecha con una tela bastante similar a la de la Tilma original. Además, también estaba protegida con un vidrio desde que fue colocada allí", dijo.

     Sin embargo, "ocho años después, esta copia tuvo que ser desechada porque estaba perdiendo los colores y las fibras se iban rompiendo. En contraste -precisa Orozco- la Tilma original ya había estado siendo expuesta por 116 años sin ningún tipo de protección, recibiendo todos los rayos infrarrojos y ultravioletas de decenas de miles de velas que estaban cerca de ella; y estaba e xpuesta a la humedad y el aire salino que rodea al templo".

     Una de las características más interesantes de la Tilma, prosigue, "es que la parte de atrás de esta tela es rugoso y poco lisa; mientras que la parte de adelante (donde está la imagen de Guadalupe) es ‘tan suave como la seda' como señalaban los pintores y científicos en 1666; y confirmó luego casi cien años después, en 1751, el pintor mexicano Miguel Cabrera".

     Tras comentar que la Tilma está hecha de las fibras del Agave, Orozco relató dos hechos que tienen que ver directamente con su conservación. El primero ocurrió en 1785 cuando un trabajador accidentalmente derramó un líquido compuesto por 50% de ácido nítrico en la parte derecha de la tela. "Está fuera de una explicación natural el hecho que el ácido no destruyera el tejido; y que no dañara las partes coloridas de la imagen", precisó.

     El segundo, dijo luego, se relaciona con la explosión de una bomba cerca de la Tilma en 1921, que ocurrió a 150 metros de ella y que destruyó todos los vidrios en ese radio. Sin embargo, dijo el experto, "inesperadamente, ni la Tilma ni el vidrio común que la protege fueron dañados o se rompieron". Lo único afectado fue un Cristo de hierro que terminó doblado.

     "No hay explicación para el hecho que las ondas expansivas que rompieron los vidrios de 150 metros a la redonda no hayan destruido el que cubría la Tilma. Algunos dicen que el Hijo, con el crucifijo que sí fue afectado, protegió la imagen de Su Madre. Lo cierto es que no tenemos una explicación natural para este hecho", concluyó.

     El doctor Adolfo Orozco es físico e investigador del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autonómica de México desde 1970. Publicó 13 trabajos en revistas internacionales de su área de investigación: rayos cósmicos, geomagnetismo e historia de la ciencia; y presentó 42 trabajos en Congresos Nacionales e Internacionales sobre su especialidad. Fue socio fundador y secretario general del Centro Mexicano de Sindonología de 1983 a 1998, que dirige desde 1999. Es miembro del Instituto Superior de Estudios Guadalupanos, desde septiembre 2004.


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De Gasperi, el primer ministro que negó a su hija el coche oficial

El cardenal Re preside una misa en el 55 aniversario de la muerte de De Gasperi 

 

PESARO, viernes 21 de agosto de 2009 (ZENIT.org).- El prefecto de la Congregación vaticana de los Obispos, el cardenal Giovanni Battista Re, preside, este viernes por la tarde en la catedral de Pesaro, una solemne concelebración eucarística con motivo del 55 aniversario del fallecimiento de Alcide De Gasperi, uno de los fundadores de la Unión Europea, en vías de beatificación.

El cardenal Re es un gran conocedor de la espiritualidad de este eminente cristiano y ha revelado numerosos detalles y anécdotas que muestran la talla y la profunda fe cristiana de este estadista, explica un artículo de la edición diaria en italiano de L'Osservatore Romano de este viernes. 

Como una, relacionada con su hija Maria Romana, quien un día se encontró en la necesidad de pedir a su padre el coche para realizar un encargo. 

La respuesta de De Gasperi a esta petición fue: "No es posible; ese coche no es de tu padre, sino del presidente del Consejo de Ministros". 

Otra actitud de este político italiano que merece la admiración del cardenal Re es la fe con la que afrontó la persecución por razones políticas, durante el fascismo de Benito Mussolini, y la cárcel. 

De Gasperi fue llevado a prisión con las manos encadenadas, "pero las cadenas en sus muñecas no le entristecían aquella mañana porque tenía en el corazón la esperanza, de hecho la seguridad, de que sería absuelto ya que no había hecho nada en su trabajo que reprochar", opina el purpurado. 

En una carta dirigida a su esposa desde la cárcel, el estadista manifestaba su dolor por aquella injusticia, aunque sin perder el ánimo. 

Pensando y orando tras considerar la dificultad de encontrar "la razón ontológica del dolor", se remitía a la voluntad de Dios, "que tiene un diseño inescrutable y ante la que me inclino adorando". 

"Dios no puede ser injusto ni cruel --escribía--. Él nos ama y hace de nosotros algo que hoy no comprendemos". 

En 2004, en el 50 aniversario del fallecimiento del estadista, el cardenal Re también presidió una eucaristía, en la catedral de Trento. 

En aquella ocasión recordó que la última palabra pronunciada en vida por De Gasperi fue "Jesús". 

Alcide De Gasperi (1881-1954) fue el artífice de la reconstrucción de Italia tras la segunda guerra mundial. Fundador en 1942 del Partido de la Democracia Cristiana, es considerado, junto al alemán Konrad Adenauer y al francés Robert Schuman, uno de los padres del proceso de integración europeo.  


 


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Entrevistas


Los actuales desafíos de la parroquia (y su párroco)

Habla el promotor de Justicia sustituto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica

 

CIUDAD DEL VATICANO, viernes 21 de agosto de 2009 (ZENIT.org).- La nueva evangelización se quedará en un simple eslogan sin sacerdotes, en particular, párrocos que estén a la altura de las exigencias del mundo en que les toca vivir.

Esta convicción, expuesta el pasado miércoles por Benedicto XVI en la audiencia general, es decisiva también para la parroquia, que sigue estando llamada a desempeñar un papel misionero decisivo en el futuro.

El argumento es afrontado en esta entrevista por el promotor de Justicia sustituto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica en la Santa Sede, Fray Nikolaus Schöch, O.F.M., quien llegará la semana entrante a Lima para participar en las Jornadas de Formación permanente para el clero de la arquidiócesis.

Estos encuentros abordarán diversas "Cuestiones de administración parroquial", a partir del lunes 24 de agosto en la sede del Seminario "Santo Toribio de Mogrovejo" en Lima.

--Hoy, ¿cuál debe ser el principal servicio que un párroco debe ofrecer a sus fieles?

--Fray Nikolaus Schöch: Los sacerdotes que están ya en el ejercicio de su ministerio, parece que hoy sufren una excesiva dispersión en las crecientes actividades pastorales y, frente a la problemática de la sociedad y de la cultura contemporánea, se sienten impulsados a replantearse su estilo de vida y las prioridades de los trabajos pastorales, a la v ez que notan, cada vez más, la necesidad de una formación permanente.

     A este respecto, ha de tenerse presente que la misma parroquia -y a veces también la diócesis-, aun teniendo autonomía propia, no puede ser una isla, especialmente en nuestro tiempo, en el que abundan los medios de trasporte y de comunicación. Las parroquias son órganos vivos del único Cuerpo de Cristo, la única Iglesia, en la que se acoge y se sirve tanto a los miembros de las comunidades locales, como a todos los que, por cualquier razón, afluyen a ella en un momento, que puede significar la actuación de la gracia de Dios en una conciencia y en una vida. Naturalmente, esto no debe transformarse en motivo de desorden o de irregularidades con respecto a las leyes canónicas, que también están al servicio de la pastoral.

     Tambié ;n la función de guiar a la comunidad como pastor, función propia del párroco, deriva de su relación peculiar con Cristo, cabeza y pastor. Es una función que reviste carácter sacramental.

     No es la comunidad quien la confía al sacerdote, sino que, por medio del obispo, le viene del Señor.

--¿Qué ejes de desarrollo deben existir en una parroquia para que se pueda organizar de manera adecuada y atienda a los fieles convenientemente?

--Fray Nikolaus Schöch: La parroquia con sus celebraciones litúrgicas y en sus servicios debería tener en cuenta la movilidad de la gente, la confluencia de muchas personas a algunos lugares y la nueva asimilación general de tendencias, costumbres, modas y horarios.

     El párroco, al establecer en la parroquia los horarios de las misas y de las confesiones, debe considerar cuáles son los momentos más adecuados para la mayor parte de los fieles, permitiendo también a los que tienen especiales dificultades de horario puedan acercarse fácilmente a los sacramentos. Hay que tener en cuenta no tanto la comodidad del horario para los sacerdotes, sino las necesidades de la gente con los horarios laborales y escolares. No tiene mucho sentido ofrecer el sacramento de la penitencia solamente durante el horario laboral de la gente. De esta manera vendrán solamente ancianos.

--Hoy por hoy, los párrocos, ¿qué criterios vale la pena que tengan en cuenta para administrar una parroquia eficientemente y procurando al mismo tiempo la salvación de las almas?

--Fray Nikolaus Schöch: En cuanto partícipe de la acción directiva de Cristo Cabeza y Pastor sobre su Cuerpo, el sacerdote está específicamente capacitado para ser, en el plano pastoral, el "hombre de la comunión": "Hacer de la Iglesia la casa y la escuela de la comunión: éste es el gran desafío que tenemos ante nosotros en el milenio que comienza, si queremos ser fieles al designio de Dios y responder también a las profundas esperanzas del mundo" (Novo millenio ineunte, n. 43).

     En un tiempo que abundan los consejos, hay que recordar la responsabilidad personal del párroco en la moderación de la parroquia. De otro lado, esa función de gobierno exige que sea un hombre de la comunión, es decir un hombre que una toda la parroquia y no sea --aisladamente-- amigo de algunos fieles o grupos. Tiene que ser un hombre que una a ricos y pobres, intelectuales y gente sencilla, j&oacut e;venes y ancianos, madres de familia y solteras, religiosos y seglares, conservadores y progresistas, etc.

     Ningún párroco puede cumplir cabalmente su misión aislada o individualmente, sino tan sólo uniendo sus fuerzas con otros presbíteros, bajo la dirección de quienes están al frente de la Iglesia. En el futuro será siempre más importante la colaboración:

--entre los párrocos de varias parroquias;

--entre los párrocos y sus vicarios;

--entre el clero diocesano y los miembros de los Institutos de vida consagrada;

--entre los clérigos y los laicos.

     Es de desear y se debe favorecer un especial esfuerzo de comprensión mutua y de ayuda recíproca, incluso las relaciones entre los presbíteros de más edad y los más jóvenes: unos y otros son igualmente necesar ios para la comunidad cristiana y son apreciados por los obispos y el Papa.

     El Concilio Vaticano II recomienda a los de más edad que tengan comprensión y simpatía con respecto a las iniciativas de los jóvenes; y a los jóvenes, que respeten la experiencia de los mayores y confíen en ellos; a unos y a otros recomienda que se traten con afecto sincero, según el ejemplo que han dado tantos sacerdotes de ayer y de hoy; el párroco y los demás sacerdotes, incluso los religiosos son llamados a testificar en la vida cotidiana la comunión.

--En una parroquia, los laicos, ¿cómo pueden ayudar a contribuir al desarrollo pastoral de una parroquia?

--Fray Nikolaus Schöch: El párroco no está obligado a realizar personalmente todas actividades en la parroquia, sino a procurar que se realicen de manera oportuna, conforme a la recta do ctrina y a la disciplina eclesial, en el seno de la parroquia, según las circunstancias y siempre bajo su propia responsabilidad.

     El ideal no es la parroquia donde el sacerdote hace todo. El sacerdote debe ayudar a los laicos a descubrir y a realizar su vocación específica en comunión con los demás fieles. El realizador de esta comunión y de esta pertenencia de comunión del presbítero al pueblo de Dios es el Espíritu Santo. Dado que él impregna y motiva todas las áreas de la existencia, entonces también penetra y configura la vocación específica de cada uno. Así se forma y desarrolla la espiritualidad propia de presbíteros, de religiosos y religiosas, de padres de familia, de empresarios, de catequistas, etc. Cada una de las vocaciones tiene un modo concreto y distintivo de vivir la espiritualidad, que da profundidad y entusiasmo al eje rcicio de sus tareas.

     El apostolado de los laicos se desarrolla en buena parte en las asociaciones y movimientos que actúan en plena sintonía eclesial y en obediencia a las directrices de los pastores. Hay que promover y sostener las asociaciones de fieles.

     Sin embargo, debe evitarse en el tejido parroquial cualquier género de exclusivismo o de aislamiento por parte de grupos individuales. Sin embargo, no faltan, también desde dentro de la parroquia y de las asociaciones, peligros como la burocratización, el funcionalismo, el democratismo, la planificación que atiende más a la gestión que a la pastoral.

--¿Cuál es el principal desafío de un párroco en la sociedad contemporánea?

--Fray Nikolaus Schöch: Falta considerar a cada parroquia desde la perspectiva global de la diócesis y no al revés; y falta tener en cuenta en su justa medida al fiel laico, al religioso y otros consagrados en la vida de la Iglesia, tanto en el interior de la misma comunidad cristiana, como en lo que atañe a su presencia en el mundo.

     Crece la conciencia de que, además de los problemas de la cultura post-moderna, se presentan, ya sea el problema del alto porcentaje de católicos que viven lejanos de la práctica religiosa, el problema de la disminución drástica, por distintas causas, del número de quienes se declaran católicos; existe, mientras tanto, el problema del crecimiento extraordinario de las llamadas "sectas evangélicas pentecostales" y de otras sectas.

     Frente a esta realidad, apremia acoger con generosidad la invitación hecha por el Santo Padre Benedicto XVI en Brasil a una verdadera "misión", dirigid a a los que, incluso habiendo sido bautizados, por distintas circunstancias históricas, no han sido suficientemente evangelizados por nosotros.

     En esta tarea hay que aprovechar de los medios de comunicación para evitar la expansión de una cultura que trata de rechazar a Dios y está profundamente marcada por el secularismo, el relativismo, el cientificismo, el indiferentismo religioso, el agnosticismo y por un laicismo, a menudo militante y anti-religioso.

--La pastoral que se lleva a cabo en una parroquia --no pocas veces-- es muy amplia y diversa, de acuerdo a la realidad concreta de cada una, como por ejemplo la pastoral familiar, de la salud, entre otras. ¿A qué aspectos de la pastoral hay que darle prioridad en el mundo de hoy y de cara al futuro de la Iglesia?

--Fray Nikolaus Schöch: Pienso que las siete prioridades pastorales que el Siervo de Dios Juan Pablo II ha individu ado en la Novo millenio ineunte son todavía actuales:

--la santidad

--la oración

--la santísima Eucaristía dominical

--el sacramento de la Reconciliación

--el primado de la gracia

--la escucha de la Palabra y el anuncio de la Palabra.

     Según el ejemplo ofrecido por el santo párroco de Ars y otros sacerdotes ejemplares que ejercitaron su ministerio pastoral está al centro de la actividad de la cura pastoral del párroco la administración de los sacramentos, en particular modo, de la eucaristía y de la penitencia.

     Entre las numerosas actividades que desarrolla una parroquia ninguna es tan vital o formativa para la comunida d como la celebración dominical del día del Señor y de su Eucaristía. Cada parroquia, en definitiva, está fundada sobre una realidad teológica, porque ella es una comunidad eucarística.

     Por esta razón, el Concilio Vaticano II recomienda que "los párrocos han de procurar que la celebración de la Eucaristía sea el centro y la cumbre de toda la vida de la comunidad cristiana" (Christus Dominus, n. 30). Esto significa que la parroquia es una comunidad idónea para celebrar la Eucaristía, en la que se encuentran la raíz viva de su edificación y el vínculo sacramental de su existir en plena comunión con toda la Iglesia.

     Una atenci&oa cute;n particular deberán reservar los párrocos a las confesiones individuales, en el espíritu y en la forma establecida por la Iglesia y a la dirección espiritual a quienes la piden. No se puede evangelizar a largo plazo sin dar el primado a Dios y sin vida interior. Se podría decir que la crisis moral y social de nuestro tiempo, con los problemas que plantea tanto a las personas como a las familias, hace sentir con más fuerza esta necesidad de ayuda sacerdotal en la vida espiritual. Hay que recomendar vivamente a los presbíteros un nuevo reconocimiento y una nueva entrega al ministerio del confesionario y de la dirección espiritual, también a causa de las nuevas exigencias de los laicos, que tienen más deseos de seguir el camino de la perfección cristiana que presenta el Evangelio.

     En el contexto del Año sacerdotal, recién iniciado, la atención a las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada constituye una de las prioridades pastorales.

--¿Cómo ayudar a prevenir los matrimonios nulos en una parroquia?

--Fray Nikolaus Schöch: Aconseja la experiencia que las investigaciones y expediente se hagan -siempre que sea posible- con la suficiente antelación y holgura de tiempo, porque, en su desarrollo, pueden surgir algunos elementos que requieran más amplia y profunda investigación. Así se evitarán precipitaciones y premuras de última hora, que originan nerviosismo y angustia en los contrayentes y sus familias; y, sobre todo, en el mismo párroco a quien corresponde asistir al matrimonio.

     Esta holgura de tiempo (varios meses) resulta especialmente aconsejable cuando los contrayentes son de diócesis dist intas, para permitir a las curias respectivas la tramitación necesaria.

     En la atención pastoral, en la catequesis y en la celebración se han de ver reflejadas las situaciones especiales, como son los matrimonios precipitados para salvaguardar la buena fama y los realizados para legalizar una situación. En situaciones de previo embarazo ha de quedar claro que la legitimación de la futura prole no es causa que justifique un matrimonio que, por otros aspectos, sea desaconsejable.

     Estos puntos son de singular importancia en el examen de contrayentes y testigos, dada la "mentalidad divorcista" que se va contagiando en los jóvenes y la creciente actitud antinatalista. La indisolubilidad y la ordenación a la prole deben quedar claramente no excluidas en la voluntad consensual. Ahí tiene el párroco una gran tarea de discernimiento y de investigación.

     No siempre se puede dar por supuesta la madurez psicológica de los contrayentes. La percepción de un defecto en este sentido debe conducir a un examen por parte de un experto.

--En una sociedad global, ¿cómo pueden los sacerdotes imitar al santo cura de Ars, san Juan María Vianney en su ministerio sacerdotal?

--Fray Nikolaus Schöch: En un mundo en el que la visión común de la vida comprende cada vez menos lo sagrado, en cuyo lugar lo "funcional" se convierte en la única categoría decisiva, la concepción católica del sacerdocio podría correr el riesgo de perder su consideración natural, a veces incluso dentro de la conciencia eclesial.

     La parroquia de Ars era una parroquia de campesinos y muy pequeña con solamente 230 fieles. Sin embargo, se recuerda que san Juan María Vianney no solo ayudaba los sacerdotes enfermos en las parroquias vecinas sino ofreció su constante servicio de confesor y de director de almas a miles de fieles que llegaban en siempre mayor número de todas las partes de Francia.

     Con frecuencia, tanto en los ambientes teológicos como también en la práctica pastoral concreta y de formación del clero, se confrontan, y a veces se oponen, dos concepciones distintas del sacerdocio descritas recientemente por el Papa Benedicto XVI:

     a) La concepción social-funcional que define la esencia del sacerdocio con el concepto de "servicio": el servicio a la comunidad, en la realización de una función. La concepción de servicio corresponde al primado de la Palabra y del servicio del anuncio.

     b) La concepción sacramental-ontológica, que naturalmente no niega el carácter de servicio del sacerdocio, pero ".. lo ve anclado en el ser del ministro y considera que este ser está determinado por un don concedido por el Señor a través de la mediación de la Iglesia, cuyo nombre es sacramento" (J. Ratzinger, Ministerio y vida del sacerdote, en Elementi di Teologia fondamentale. Saggio su fede e ministero, Brescia 2005, p. 165).

     La concepción ontológico-sacramental está vinculada al primado de la Eucaristía, en el binomio "sacerdocio-sacrificio".

--Sobre la parroquia, ¿Qué papel está llamada a desempeñar en el mundo actual o ya es una institución superada en la actualidad?

--Fray Nikolaus Schöch: La parroquia es una concreta communitas christifidelium, constituida establemente en el ámbito de una Iglesia particular, y cuya cura pastoral es confiada a un párroco como pastor propio, bajo la autoridad del Obispo diocesano. La parroquia, por eso, será siempre actual, tendrá siempre un futuro. La parroquia no está destinada a desaparecer.

     Eso no quiere decir que no haya necesidad de cambios. En varias partes de Europa hay parroquias con más de mil años de historia, con las mismas fronteras desde hace siglos. Es de no causar asombro que serán uniones de parroquias porqué algunas de esas parroquias son despobladas por las migraciones o habitadas hoy en mayor parte por no católicos. En otras partes, falta el número suficiente de clero para proveer a todos los oficios vacantes de párroco.

     En muchas diócesis de África y América Latina todavía está pendiente dividir parroquia s muy pobladas para permitir un servicio pastoral más cercano a los fieles.

     Las parroquias ciudadanas son demasiado pobladas. Es imposible que el párroco de una parroquia con 100 mil habitantes conozca todavía a sus fieles. Habrá que dividirlas en unidades más pequeñas y más accesibles. Un sacerdote de mi país trabajó como párroco de una parroquia rural de Bolivia que es más extensa de una diócesis en Europa y cuenta con 50 comunidades. Allí también habrá que proveer a una nueva configuración de los límites entre las parroquias para facilitar un ejercicio de la pastoral que sea más cercano a los fieles.

     La parroquia tiene seguramente futuro. La cuestión es solamente cuantas reestructuraciones serán necesarias en algunas regiones para que pueda cumplir con sus funciones. G racias a los medios de transporte y de comunicación será muy importante en el futuro, mejorar la colaboración entre las parroquias.

     En varios países de Europa están naciendo las "unidades pastorales" reguladas por el derecho particular diocesano. Están formadas (las unidades pastorales), por varias parroquias, están llamadas por el obispo a constituir juntas una "comunidad misionera" eficaz, que trabaja en un determinado territorio, en armonía con el plan pastoral diocesano. Se trata, en resumen, de una forma de colaboración y de coordinación interparroquial (entre dos o más parroquias limítrofes). No se suprimen las parroquias, pero se organiza una colaboración mutua.


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Espiritualidad


Evangelio del domingo: La Eucaristía interpela, hoy como hace dos mil años

Meditación del padre Pedro García, misionero claretiano

 

ROMA, viernes 21 de agosto de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos la meditación que ha escrito el padre Pedro García, misionero claretiano, conocido evangelizador en América Central, sobre el Evangelio de este domingo (Juan 6, 60-69), vigésimoprimero del Tiempo Ordinario.

 

* * *

 

Llevamos cuatro domingos -y cinco con el de hoy- pensando en la Eucaristía, preanunciada con la multiplicación de los panes y prometida por Jesús en la sinagoga de Cafarnaúm. La Liturgia de la Iglesia no hace nada semejante con ninguna otra página del Evangelio. ¿Por qué esta insistencia?...

Pues, sencillamente: porque la Iglesia sabe que en la Eucaristía tiene la fuente de donde dimana toda su vida, y sabe también que toda la vida de sus hijos -la de todos nosotros- debe desembocar siempre en la Eucaristía. O comulgamos y tenemos la vida de Dios, o no comulgamos y la vida de Dios está en nosotros casi agónica, si no muerta del todo...

El Evangelio de hoy nos hace ver el desenlace de aquella dramática discusión de Jesús con sus rivales en la sinagoga, cuando les aseguró: "Yo soy el pan bajado del cielo. Y si no coméis mi carne y no bebéis mi sangre no tendréis vida en vosotros".

Esta página nos declara la actitud de todos ante la Eucaristía, hoy como entonces. A los escribas y fariseos, que llevaban la voz cantante en la sinagoga, les oímos decir: "Pero, ¿cómo puede éste darnos a comer su carne y a beber su sangre? ¡Esto es un imposible!...".

Otros -y esto es lo peor, porque éstos son discípulos-, que dicen lo que leemos hoy: "¡Qué duro y repugnante es este lenguaje! ¿Quién lo va a entender y aceptar?...".

Finalmente, a los incondicionales que no dudan, como Pedro, el cual nos pondrá en los labios la última palabra de este drama.

Jesús está triste, vamos a hablar así. Se esperaba la reacción negativa de los jefes judíos. Pero no podía pensar que los suyos le iban a negar su adhesión y la fe. Por eso se queja ahora: "¿Esto que os he dicho os escandaliza? Pues, ¿qué diríais si me vieseis subir al cielo, donde estaba antes?".

Jesús les tiende una mano, para que no les falle la fe y no se consuma la ruptura, porque entonces están perdidos, y les dice y aconseja: "No hagáis caso de las apariencias. El Espíritu es quien da la vida, y os pido que juzguéis no según la carne, sino según el Espíritu. Mis palabras son espíritu y vida".

Judas, el que dentro de un año lo va a traicionar y entregar, es el primero en meter cizaña entre el grupo. Jesús se da cuenta, lo mira escrutador, y dice a todos disimulando con delicadeza: "¿Cómo es que hay algunos entre vosotros que no creen?..."

¡A ver si Judas y otros se dan por aludidos!... Jesús pasea entre ellos su mirada dolorida, y continúa: "Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí y creer en mí, si mi Padre no lo atrae".

Todo es obra de la gracia de Dios, que exige respuesta nuestra, que exige fe.

Aquellos discípulos disidentes no quieren dar esta respuesta a la palabra de Jesús, y se marchan despectivos, aunque Judas sigue en el grupo, pero cada vez más receloso y alejado espiritualmente.

Al ver Jesús cómo se le marchan, se dirige a los Doce, que están pensativos: "¿También vosotros os queréis ir y dejarme solo?".

Menos mal que Pedro toma la palabra decidido, y responde en nombre de los compañeros fieles con unas palabras que expresarán la fe de la Iglesia en todos los siglos por venir: "¡Señor! ¿Y a quién vamos a ir? A nadie fuera de ti. Pues solo Tú tienes palabras de vida eterna, y nosotros hemos creído que tú eres el santo y el enviado de Dios".

Cualquiera que sabe leer el Evangelio se da cuenta de que la popularidad de Jesús cae vertiginosamente en Galilea. Si le llegan hasta tomar por un alucinado y un loco. ¡Mira que ya es algo demasiado eso de decir que va a dar de comer su carne y beber su sangre!...

Éste es el doloroso Evangelio de hoy. Y somos nosotros los que podemos decir a

Jesús como Pedro y con la primera Iglesia: "¡Señor, creo!"..., igual que podemos decirle con mucho retintín, como los incrédulos de la sinagoga: "¡Eso, eso...!".

Ante el misterio de la Eucaristía no hay más razones que valgan sino la fe ciega en la

palabra de Jesús: "¡Creo, y basta!... ¡Lo dice Jesucristo, y tengo bastante!... No veo nada, ¡pues, mucho mejor! Mayor gloria le doy a Cristo y mayor mérito teng o yo... Si los otros dicen que esto no es más que un recuerdo de Jesús, yo me atengo a su Palabra, que me dice categóricamente y sin más explicaciones : 'Esto es mi Cuerpo, ésta es mi Sangre...'".

Sin embargo, el mejor acto fe será siempre la asiduidad en participar del sacrificio del Altar, en recibir la Comunión, y en adorar al Señor en el Sacramento, donde permanece por nosotros con presencia continua.

La Santa Misa, la Sagrada Comunión, la Visita y la Hora Santa son el apogeo de la fe. No hay miedo de que falle nunca el que hace de la Eucaristía el centro de toda vida espiritual...

 

¡Señor Jesucristo!

¡Gracias porque te nos diste de modo tan admirable, y porque te quedaste entre nosotros de manera tan amorosa!

Danos a todos un a fe viva en el Sacramento del amor. Que la Misa dominical sea el centro de nuestra semana cristiana, la Comunión nos sacie el hambre que tenemos de ti, y el Sagrario se convierta en el remanso tranquilo donde nuestras almas encuentren la paz...


 


 


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