Compromiso solidario en Santiago de Chile
22.08.09 | 07:17. Archivado en América

Santiago de Chile (RD, Patricio Downes).- El compromiso de "trabajar por seguir construyendo una sociedad más equitativa, un Chile con menos desigualdades", fue anunciado en la capital chilena por el obispo de Rancagua y presidente de la Comisión Episcopal de Chile (CECh), Alejandro Goic, en un mensaje enviado al acto de la firma de promesas solidarias, realizado en la Plaza de la República de Santiago. Entre las autoridades prsentes se contaban la ministra secretaria general de Gobierno, Carolina Tohá, el padre Rodrigo Tupper, vicario de la Pastoral Social y de los Trabajadores de Santiago, y el Capellán del Hogar de Cristo, Padre Agustín Moreira.
La gente se aproximó a grandes paneles en blanco sobre los que escribió sus compromisos de solidaridad, debajo de los cuales cada uno estampó su firma. El compromiso que escribió la ministra Tohá fue: "Trabajar cada día para que la política sirva a tener un país más justo y solidario". El del padre Rodrigo Tupper escribió: "Me comprometo con una solidaridad firme y perseverante", en tanto que el compromiso del Padre Agustín Moreira fue: "Cercanía y acogida a los más pobres y excluidos".
La actividad -sobre la que informó la CECh- se enmarcó en el Mes de la Solidaridad 2009 y fue organizada por diversas instituciones de Iglesia con la finalidad de recordar la obra y figura de San Alberto Hurtado. En su saludo de bienvenida el Padre Tupper dijo que "en esta hora de la historia todos tenemos una responsabilidad y una tarea que cumplir en la construcción de la patria. Anhelamos y soñamos la patria grande y generosa para todos. Anhelamos y soñamos que Chile sea más fraterno, más justo y equitativo, más alegre y misericordioso, más sencillo y acogedor".
Luego, el secretario adjunto de la Conferencia Episcopal, diácono Enrique Palet, dio lectura al mensaje de Monseñor Alejandro Goic, quien afirmó que "la solidaridad no se agota en aportes ocasionales, automáticos o de moda, porque la cultura solidaria se construye entre todos apuntando hacia la transformación de la realidad política, social, cultural y económica. No se trata de limosnas ni de asistencias esporádicas; se trata de un COMPROMISO, la hermosa palabra que hoy proponemos a la sociedad las distintas instituciones de la Iglesia que celebramos el Mes de la Solidaridad".
El obispo de Rancagua, en su saludo, invitó "a todos a trabajar por seguir construyendo una sociedad más equitativa, un Chile con menos desigualdades. Este sería el mejor y más contundente compromiso que podemos asumir en este día: un compromiso hacia un gran Acuerdo Nacional en el que, como dije ante los senadores de la República, debería procurar empleo digno, salarios suficientes y mayor justicia social; una educación de calidad y con iguales oportunidades para todos; seguir mejorando barrios y viviendas que permitan a la familia vivir con dignidad y una salud digna y accesible para todos".
En este período previo a las elecciones presidenciales y parlamentarias, Monseñor Goic expresó su deseo de que "el alivio del sufrimiento de los más pobres y su derecho a un desarrollo integral, pueda estar en el centro de proyectos responsables en un debate honesto, respetuoso y con altura de miras. Desde la Iglesia, invitamos a convertir este sueño en un compromiso".
Después de este saludo, se escuchó la voz del padre Alberto Hurtado, santo chileno, pidiendo "no cerréis vuestro corazón a los que sufren y que están al lado afuera de vuestra casa. No forméis un hogar tan cerrado que os olvidéis que más allá de vuestro nido de amor hay otros seres que lloran, hay otros seres que tienen hambre".
La ministra Tohá, por su parte, entregó el saludo y mensaje del gobierno para este día, y dijo que no es verdad que "lo que mueve a las personas es exclusivamente el interés personal", y afirmó que "los seres humanos, nuestra naturaleza, la sociedad, siempre han requerido de parte de las personas esa necesidad de vivir con otros y de hacernos cargo unos de otros. Sin eso la sociedad no es posible, sin eso la familia no es posible, sin eso no hay progreso posible".
Tohá agregó que "la solidaridad no es una cosa blanda, no es fácil” y llamó a levantar la voz y “hacer de la solidaridad una palabra fuerte, una cosa que nos desafíe, no que nos relaje".