25.08.09

Juan José Tamayo desprecia cuanto ignora

Permalink 00:06:59, por Eleuterio, 699 palabras
Categorías : General, Sujetos activos contra la fe
 

Por desgracia no puedo negar que me gustaría que, para bien de Tamayo, ignorara lo que quiere decir o, mejor, que no supiera, en realidad, lo que dice.

Sin embargo no creo yo que eso sea así porque un teólogo del recorrido espiritual del miembro de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XIII no puede ignorar lo que ha dado a entender que ignora.

Sin embargo, aún puede ser peor porque, en realidad, lo que aquí pasa es que, conociendo la realidad de las cosas, las tergiversa de una forma, verdaderamente, triste y francamente mejorable.

Como hace poco ha sido nombrado el nuevo Nuncio del Papa en España, Juan José Tamayo tenía que decir lo que pensaba. Y ha sido algo raro lo que ha querido dar a entender, supongo que con adecuado tacto, quien es parte, digamos, “pensante” de la Iglesia católica.

Las pocas palabras que lo definen a la perfección son las siguientes:

Dice que la Ley del Aborto y la de la Libertad Religiosa no le van a gustar y debe mantenerse ante ellas como personal diplomático neutral, no debe opinar, ni tomar postura“.

No me puedo callar y no decir que Juan José Tamayo demuestra ser, con lo que dice, un dictadorzuelo y un totalitario de tomo y lomo.

¿Pero quién se cree que es para decirle a alguien, aunque sea el Nuncio (mucho menos en su caso) que no opine sobre algo ni tomar postura? Es más ¿Cree Tamayo que él mismo tiene más libertad que el nuevo Nuncio?

Lo digo esto porque Tamayo sí que opina y toma postura con cada norma que el Ejecutivo laicista de Rodríguez Zapatero elabora, aprueba o pergeña.

Pero, claro, siempre es a favor…del malo y del mal.

Además, ¿Es que no sabe que, precisamente, por ser el representante del Papa no puede callar cuando se hagan cosas como las que hace el gobierno socialista?

Y es que, seguramente, se aplicará eso de “cree el ladrón que todos son de su condición” y, por eso mismo, calla lo malo de las leyes socialistas el teólogo sui generis llamado Tamayo. Pero todas las personas no son como él.

Ningún embajador de ningún país debe interferir en el debate de estas leyes, porque sería una injerencia.

¿Qué clase de injerencia es que un católico intervenga en el debate de una ley? En realidad, tiene el mismo derecho que cualquier otra persona.

Además, parece que ignora Tamayo que la doctrina católica es universal y que poco importa en la nación en la que se trate de tergiversar. Si así se pretende hacer, cualquier católico, diplomático o no, tiene la obligación grave de defender su doctrina.

A este señor hay que exigirle neutralidad en todo lo que tiene ve con los tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Administración de Justicia“.

Al Nuncio le llama “este señor” como haría cualquier laicista, ateo o agnóstico cabreado con la Iglesia.

Además, se le ha de “exigir” la susodicha neutralidad que, por cierto, no puede existir cuando se tocan cierto tipo de materias.

Por ejemplo, cuando se habla o hable del aborto; cuando se habla o hable de la libertad religiosa… no puede haber neutralidad porque es la posición que ocupan los tibios. Menos aún puede haber tal comportamiento por parte de un católico. Y menos si tal católico es el directo representante del Santo Padre en España.

Hacer eso sería, precisamente, contravenir lo que dice el mismo Código de Derecho Canónico en el que se dice que una de sus funciones es “defender juntamente con los Obispos ante las autoridades estatales, todo lo que pertenece a la misión de la Iglesia y de la Sede Apostólica” (canon 364.7)

¿Le suena esto a Tamayo?: misión, doctrina, apostolado…fe.

Aunque, claro, a lo mejor, Tamayo no se siente compelido a cumplir lo que dice tal norma de la Iglesia a la que, a duras penas, puede decir que pertenece.