27.08.09
El Islam y la mujer-EpC: ¿Alianza de civilizaciones?
Tengo por cierto que la igualdad supone que todas las personas tienen los mismos derechos y obligaciones y que la justicia, según una antigua definición recogida en el Digesto de Justiniano (533 DC) es dar a cada uno según lo suyo.
Lo que esto quiere decir es que el trato, por parte de los poderes públicos, ha de ser el mismo a todas las personas que, de una manera o de otra, se relacionan con ellos.
Lo justo es, entonces, reconocer lo que a cada cual le corresponde de acuerdo a la norma vigente y según las características de quien demanda o hace algo.
Algo así pasa, por ejemplo, con Educación para la Ciudadanía y con el contenido que han de tener los libros de texto que deben decir algo sobre determinados temas y cuyo contenido tiene que ser, sobre todo, constitucional.
La Sura 4 de El Corán, dedica a “Las Mujeres” dice, entre otras cosas, lo siguiente:
“(11) Con relación a [la herencia de] vuestros hijos, Dios os prescribe [lo siguiente]: al varón le corresponde el equivalente a la porción de dos hembras; pero si hay más de dos mujeres, les corresponden dos tercios de lo que [sus padres] dejen; y si sólo hay una, recibirá la mitad”.
“(34.2)
Pero a aquellas cuya animadversión temáis, amonestadlas [primero]; luego dejadlas solas en el lecho; luego pegad¬les; pero si entonces os obedecen, no tratéis de ha¬cerles daño. ¡Ciertamente, Dios es en verdad excelso, gran¬de!”A mí me resultarían extrañas tres cosas:
1.-Que alguien, en el Islam, rechace estos “principios”.
2.-Que el contenido de estos “principios” no se refleje, de una manera o de otra, en los libros de texto de religión islámica.
3.-Que sea posible cohonestar los tales “principios” con el contenido de Educación para la Ciudadanía, los Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Constitución de 1978.
Lo primero cae por su propio peso porque es más que conocido que la discrepancia con el libro sagrado para los musulmanes no es algo que se aconseje si es que se quiere tener una vida mínimamente pasable.
Lo segundo deriva de lo primero porque no es creíble que, en aplicación de unos principios constitucionales españoles, los encargados de entender de la religión islámica renuncien a los suyos. Eso es, simplemente, imposible.
Lo tercero es consecuencia de lo primero y de lo segundo pues si Educación para la Ciudadanía supone la base de lo que Zapatero llama (con idea robada, claro) llama “Alianza de Civilizaciones” no se entendería que una civilización (la islámica) imponga sus “principios” a otra.
Aunque, claro, de esto último, tendríamos que matizar bastante porque resulta, exactamente, lo contrario.
Un día dijo Zapatero que a nadie le debería extrañar si dijera que era feminista.
¿Hasta dónde será capaz de llevar su feminismo?
Veámoslo.
En el Currículo de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos del Ministerio de Educación se recoge, en el apartado de “Objetivos” lo siguiente:
“La Educación para la ciudadanía y los derechos humanos en esta etapa tendrá como objetivo el desarrollo de las siguientes capacidades:
1. Desarrollar la autoestima, la afectividad y la autonomía personal en sus relaciones con los demás, así como una actitud contraria a la violencia, los estereotipos y prejuicios”¿Qué se dirá acerca de la violencia que se establece para la mujer según el mismo Corán?
“7. Identificar y rechazar situaciones de injusticia y de discriminación, mostrar sensibilidad por las necesidades de las personas y grupos más desfavorecidos y desarrollar comportamientos solidarios y contrarios a la violencia”.
¿Qué se dirá acerca de la discriminación que supone considerar, en materia hereditaria, por ejemplo, al hombre como el que tiene derecho a recibir el doble que la mujer?
Sin embargo, parece que, según algunos, hay solución a tal situación.
Sostiene Juan José Tamayo (¡Sí, ya sé que dos veces en la misma semana es algo excesivo que aparezca por aquí!), en un artículo publicado en “El País que existen movimientos feministas en el seno del Islam contrarios a la interpretación del Corán según la cual la mujer está sometida al hombre.
Pues eso será hasta que las encarcelen por decir algo así.
Es lo que tienen algunas civilizaciones.
Y… como se suele decir habitualmente, seguiremos informando porque la cosa seguramente no se acaba aquí