Anulada la "cena del perdón" entre Berlusconi y la Iglesia

RD/Agencias
Viernes, 28 de agosto 2009

 

El Vaticano anunció este viernes que fue anulada la cena del Perdón de esta noche en L'Aquila, en la que debía asistir Silvio Berlusconi, en medio de una polémica entre la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) y el diario Il Giornale, cuyo editor es Paolo Berlusconi, hermano del premier, a raíz de fuertes críticas al periódico de los obispos Avvenire.

Berlusconi debía trasladarse este viernes a L'Aquila, para supervisar los trabajos de reconstrucción de la ciudad devastada por el terremoto del pasado 6 de abril. Su presencia coincidía con la llamada fiesta de la Perdonanza Celestiniana, creada por el papa Celestino V en 1294 –día de su coronación pontificia– con una bula en la que concedía la indulgencia plenaria a todo fiel que, tras haberse confesado y comulgado, visitara la Basílica de Santa Maria de Collemaggio entre el 28 y el 29 de agosto.

Se esperaba entonces la presencia del "Cavalire" ante los restos del papa Celestino V para obtener el perdón de sus pecados, en tiempo es los que se lo crítica por sus fiestas escandalosas y su relación con mujeres de compañía. Y para participar de la ceremonia religiosa y cena presidida por el cardenal secretario de Estado vaticano, Tarcisio Bertone, invitado por el arzobispo de L'Aquila. Era una oportunidad para restablecer las buenas relaciones entre Berlusconi y la Iglesia católica italiana.

En la cena debían participar, entre otros, el secretario de Estado vaticano, cardenal Tarcisio Bertone y el premier italiano.

El jefe del gobierno habría decidido delegar, como representante del gobierno a las celebraciones celestinianas, al subsecretario de la presidencia del consejo de ministros, Gianni Letta, "para evitar -agregó la nota de la sala de prensa- instrumentalizaciones".

El costo de la cena en L'Aquila que fue anulada será devuelto a los damnificados del terremoto de abril, refirió el número dos de la sala de prensa vaticana, el sacerdote Ciro Benedittini.

"Por invitación del arzobispo de L'Aquila, monseñor Giuseppe Molinari, y del Comité del Perdón celestiniano, el cardenal Bertone, se trasladó este viernes a la capital de Abruzzo para renovar los sentimientos de cercanía y de afecto del Papa a las poblaciones de esa región damnificadas por el terremoto" que provocó unos 300 muertos, dijo Benedittini.

Añadió que "el arzobispo había pensado, en un primer momento, organizar una cena como señal de agradecimiento al secretario de Estado, a los obispos y a las autoridades", entre las cuales debía estar el premier, por su presencia y por su obra en favor de las víctimas del terremoto. En un segundo momento, anunció, se prefirió cancelar la cena y devolver el costo a beneficio de los damnificados".

"Para evitar instrumentalizaciones, concluyó, el jefe del gobierno Berlusconi delegó como representante del ejecutivo al honorable Letta".

Una polémica entre medios que pudo haber sido el causante de la anulación

La decisión de anular el encuentro entre Berlusconi y Bertone tiene lugar tras la polémica entre la Conferencia episcopal italiana (CEI) y el director de Il Giornale, Vittorio Feltri (cuyo editor es Paolo Berlusconi, hermano de Silvio, ndr) a raíz de un ataque al director de Avvenire (diario de la CEI), Dino Boffo.

Las críticas de Il Giornale se suscitaron frente a los cuestionamientos continuos del periódico Avvenire –fuertemente ligado a la Iglesia italiana– a la vida privada de Berlusconi.

Los obispos italianos defendieron este viernes al director del diario Avvenire.
"En relación con las acusaciones hechas hoy por un periódico, se confirma la total confianza a Dino Boffo, director de Avvenire, diario por él guiado con indiscutida capacidad profesional, equilibrio y prudencia", afirmó un comunicado de la CEI.

Feltri, en un editorial publicado este viernes en primera página en Il Giornale, propiedad de la familia Berlusconi, acusó a Boffo de querer "lanzar anatemas y tirar de las orejas a Berlusconi" por su vida privada. Y lo hace sobre la base de un presunto caso judicial vinculado a cuestiones sexuales en el cual el director de Avvenire estaría implicado.

Boffo también respondió a Feltri afirmando que se trató de un "killeraggio" (tirar a matar, ndr) el artículo y desmintió la existencia de los hechos a él atribuidos.

El director de Il Giornale le replicó de inmediato, negando que su acusación fuese un "killeraggio" y dijo que solo se trata de la transcripción de un "documento judicial, es decir público".