Un editorial en un diario de la familia de Berlusconi tensa la relación con el Vaticano

Los obispos italianos se solidarizan con el director del Avvenire

RD/Efe
Sábado, 29 de agosto 2009

 

Los obispos italianos defendieron hoy al director del diario Avvenire (de la Conferencia episcopal italiana, CEI), destinatario de un ataque personal de parte de Il Giornale, propiedad de la familia de Silvio Berlusconi y que dirige Vittorio Feltri, a raíz de sus críticas a la vida privada del premier. "En relación con las acusaciones hechas hoy por un periódico, se confirma la total confianza a Dino Boffo, director de Avvenire, diario por él guiado con indiscutida capacidad profesional, equilibrio y prudencia", afirmó un comunicado de la CEI.

Feltri, en un editorial publicado hoy en primera página en Il Giornale, propiedad de la familia Berlusconi, acusó a Boffo de querer "lanzar anatemas y tirar de las orejas a Berlusconi" por su vida privada. Y lo hace sobre la base de un presunto caso judicial vinculado a cuestiones sexuales en el cual el director de Avvenire estaría implicado.

Boffo también respondió a Feltri afirmando que se trató de un "killeraggio" (tirar a matar, ndr) el artículo y desmintió la existencia de los hechos a él atribuidos.

El director de Il Giornale le replicó de inmediato, negando que su acusación fuese un "killeraggio" y dijo que solo se trata de la transcripción de un "documento judicial, es decir público".

En el frente del partido mayoritario de gobierno Pueblo de la Libertad, se levantaron críticas al diario de la derecha. "'Expreso mi solidaridad humana y profesional a Boffo -dijo el presidente del partido en la Cámara, Maurizio Lupi-, objeto de un ataque brutal e inexplicable. El de Il Giornale es un comportamiento inaceptable".

Anna Finocchiaro, presidente del grupo del Partido Demócrata (el más importante de la oposición) en el Senado, afirmó que "la lectura de los diarios de hoy nos entrega un panorama desolador para la democracia italiana. El premier, en evidente dificultades, cita en juicio al diario La Repubblica". "Pero como si no bastase, Il Giornale, hace un ataque instrumental al director Boffo. Diría que la medida fue colmada, son atacados periódicos que tienen en común una característica, la de expresar el disenso respecto a los comportamientos del jefe del gobierno", indicó.

La relación entre el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, y el Vaticano sufrió un nuevo revés tras la publicación en el periódico "il Giornale", propiedad de la familia del mandatario, de un editorial que atacaba a Dino Boffo director del diario de los obispos "Avvenire".

El artículo provocó la reacción de la Conferencia Episcopal italiana (CEI), propietaria de "Avvenire", que ratificó su confianza en Boffo, y del que Berlusconi se apresuró a desmarcarse ante la polémica suscitada, informaron hoy los medios locales.

El presidente de la CEI, el cardenal Angelo Bagnasco, defendió hoy nuevamente a Boffo y calificó el ataque de "hecho desagradable y muy grave".

El editorial firmado por el director de "il Giornale", Vittorio Feltri, hablaba de un supuesto proceso judicial a Boffo por acoso y se criticaba, además, que desde las páginas de "Avvenire" se juzgara a Berlusconi por los últimos escándalos de carácter sexual en los que se ha visto envuelto.

Berlusconi se distanció de la información publicada en "il Giornale" y manifestó, a través de un comunicado, que "el principio del respeto de la vida privada es sagrado y debe valer siempre y para todos".

Berlusconi que, a través de su abogado Nicoló Ghedini, anunció ayer su intención de demandar a diversos medios de comunicación europeos, señaló: "he reaccionado con determinación a lo que en estos meses se ha hecho en mi contra usando fantasiosos cotilleos relativos a mi vida privada presentada de una forma artificiosa y carente de verdad".

Por esas mismas razones, "no puedo compartir lo que publica" il Giornale"", concluyó.

Feltri insistió hoy en un artículo publicado en el rotativo que dirige que no piensa "dar marcha atrás" y agregó que mientras los moralistas conjeturen sobre lo que sucede en las camas ajenas, "nosotros meteremos nuestra nariz en las suyas".

Los medios italianos apuntaron además que este caso podría estar detrás de la cancelación, ayer, del viaje de Berlusconi a la fiesta religiosa de la "Perdonanza" (Perdón), en la que se otorga a los fieles una indulgencia plenaria especial y que se celebró en la localidad de L"Aquila.

Una cancelación difundida por la sala de prensa vaticana, que en un comunicado anunciaba la suspensión de la cena en la que estaba previsto la asistencia de Berlusconi y del secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone.

La justificación que se dio a la cancelación del viaje desde la sala de prensa del Vaticano fue que Berlusconi quería evitar "instrumentalizaciones".