Los conversos al catolicismo en Bangkok se enfrentan al rechazo inicial de sus familiares

«Espera a que yo muera antes de convertirte»

 

Más de doscientos adultos reciben el bautismo católico cada año en la archidiócesis de Bangkok. Para la mayoría de ellos supone enfrentarse al rechazo absoluto de sus seres queridos, en su mayor parte budistas, aunque según cuentan, al cabo de un tiempo acaban por aceptar la nueva situación. En el siguiente reportaje se recogen el testimonio de algunos de los conversos.

Publicado el 2009-08-31 08:29:00


 

(UCAN/Luis F. Pérez/InfoCatólica) "Espera a que yo muera antes de convertirte". Esa fue la petición que a  Ravipun Jaruthawee le hizo su madre. Sin embargo, la estudiante de post-grado, de 25 años de edad, se bautizó en secreto el pasado 11 de abril, en Sábado Santo, en la Catedral de la Asunción en Bangkok.

Después de su bautismo procuró leer la Biblia y rezar el rosario en la privacidad de su habitación hasta que un día su madre llamó a la puerta para preguntarle qué hacía. ""Le enseñé el rosario y la dije que me había bautizado". Poco a poco la madre aceptó su decisión se convertirse en católica.

Ravipun, hija única, explica que se acercó a la fe católica a través de sus amigos y de una web en internet. Entonces decidió convertirse en catecúmena. Durante el año que se formó en la fe católica, lo que más lamentaba era no ser capaz de compartir su camino de fe con su familia más cercana, aunque asegura que el tener que sortear ese obstáculo ha fortalecido su fe. Entre lo que más le atrae del catolicismo está la "visita al Sagrado Sacramento. Siento que me encuentro con Dios en silencio".

Como muchos otros adultos conversos, Ravipun recibe clases de Biblia cada domingo para recibir una formación continua para su fe. Monseñor Francis Xavier Vira Arpondratana, obispo de Chiang Mai, fue quien enseñó la enseñó el catecismo. El prelado asegura que la población local todavía sostiene una serie de malentendidos y prejuicios sobre la fe católica. Como Rapuvin, monseñor Vira Arpondratana cree que todo ello ayuda a los católicos a ser más fuertes en su fe.

Otra de las nuevas católicas que recibió la formación catequética de monseñor Vira es Vachirawalai Nakvirot, arquitecta de 42 años de edad. Aunque fue bautizada en el 2006, no fue hasta el año pasado que su hermana mayor supo de su conversión a la fe católica. "Ese día, mi hermana y yo nos lo pasamos entero discutiendo".

Vahirawalai explica que se interesó en la fe cristiana después de que un amigo católico la ayudara en un momento de dificultar para su vida. "Cuando leí la Biblia, sentí paz y seguridad", asegura.

Desde aquel primer día de enfrentamiento abierto con su hermana, las cosas han mejorado bastante. "Cuando ahora la digo `Dios te bendiga´ por teléfono, ella me responde con un `gracias´. El año pasado ella colgaba el teléfono nada más escuchar la palabra Dios".

Dechatorn Puangkaew, de 42, casado con una católica, decidió bautizarse en el 2007. Explica que al principio de su matrimonio se dedicaba sólo a llevar a su esposa a misa cada domingo. Pero poco a poco se impresionó con la enseñanza católica sobre el amor y el perdón, de forma que su materialismo saltó hecho pedazos.

Cuando decidió bautizarse, recibió muchas críticas de familiares y amigos, pero él les invitaba a acudir a su parroquia para que pudieran comprobar por sí mismos las enseñanzas y las actividades de la Iglesia.

Los cristianos son menos de un uno por ciento en Tailandia, país de 64 millones de habitantes, de los cuales el 95% son budistas. Los católicos suman un total de 300.000, mientras que los protestantes llegan a los 60.000.