Critica a los obispos que se opusieron a la concesión del honoris causa a Obama en Notre Dame

El arzobispo de Santa Fe asegura que negar la comunión a los políticos pro-abortistas es una medida histérica

 

Monseñor Michael Sheehan, arzobispo de Santa Fe, ha criticado a las varias decenas de obispos estadounidenses que se opusieron públicamente a la concesión al presidente Obama del doctorado Honoris Causa de la Universidad de Notre Dame. Monseñor Sheehan asegura que la mayoría de los obispos del país están con él aunque dice que no quieren entrar en confrontación pública con los demás. En relación a la negativa a dar la comunión a los políticos pro-abortistas, el arzobispo asegura que es una medida histérica.

Publicado el 2009-08-31 09:22:00


 

(Luis F. Pérez/InfoCatólica) En declaraciones al National Catholic Reporter, el arzobispo de Santa Fe asegura, en relación al asunto de Obama en Notre Dame, que los obispos no quieren pelearse unos con otros en público, pero cree que la mayoría de los prelados en este país están de acuerdo con él y en contra de la forma de abordar la cuestión por parte de los que se opusieron a la decisión de la mayor universidad católica de la nación. Tras asegurar que los críticos tenían buenas intenciones, monseñor Sheehan opina que "no perdemos nuestra dignidad siendo fuertes en nuestras creencias pero debemos hablar también con otros que no tienen nuestro credo... Seríamos como los amish, aislados de la sociedad, si seguimos dando pasos atrás por obsesionarnos con un tema en concreto".

Respeto a la negativa a dar la comunión a los políticos favorables al aborto, el arzobispo aseguró que es una "reacción histérica", a pesar de que el canon 915 del Código de Derecho Canónico dice expresamente que los sacerdotes tienen la obligación de negarse a dar la comunión a "los que obstinadamente persistan en un manifiesto pecado grave".

El arzobispo asegura que la responsabilidad primaria para discernir qué persona ha de recibir la comunión la tiene la propia persona y su conciencia. "El sacerdote no debería ser un perro guardián, buscando y averiguando quién no es digno de comulgar", aseveró, para a continuación añadir que él prefiere "enseñar, enseñar y enseñar antes que imponer sanciones".