11.05.11

Lo que un ignorante puede llegar a decir

A las 12:15 AM, por Eleuterio
Categorías : General, Sujetos activos contra la fe
 

Alguno puede estar pensando que el que esto escribe está volviendo a faltar a la caridad cristiana y no ha atendido a lo que dijo el beato Juan XXIII en el Discurso de inauguración del Concilio Vaticano II el 11 de octubre de 1962 acerca de que “la Esposa de Cristo prefiere usar de la medicina de la misericordia más que de la severidad. Piensa que hay que remediar a los necesitados mostrándoles la validez de su doctrina sagrada más que condenándolos”.

Pues no, no se trata de eso sino de hacer patente que hay ocasiones en los que una persona manifiesta un desconocimiento total de lo que dice. De ahí lo de la ignorancia de ciertas personas.

Cuando el que esto escribe estudió su carrera de Derecho aprendió a distinguir entre lo que es el “error” y lo que es la “ignorancia”. Así, en el primero incurre quien tiene un desconocimiento, digamos, salvable de una determinada realidad; en la segunda quien manifiesta un total desconocimiento de lo que se esté tratando. Y eso, como es obvio, lo incapacita para, siquiera, plantear algo que pueda parecerse a una idea.

Entonces se cae en el lugar común que es lo mismo que decir que se refrenda la ignorancia con un exceso de labia y de sacar a pasear a la sinhueso, vulgo lengua.

Esto le ha pasado a Cayo Lara.

¿Que no saben quién es? Pues tampoco me extraña.

Esto lo digo para los probables lectores de allende de las fronteras de la aún llamada España que sé que los hay (para eso están los programas informáticos que detectan tales cosas) porque los españoles ya sabrán a qué enano político me refiero: es el coordinador de Izquierda Unida que son, para que nos entendamos, los comunistas revestidos de demócratas o con piel de oveja. Vamos, los lobos come-mata-curas de antaño, de ahora y de siempre, pues ya sabemos cómo es la ideología que sustenta tamaño insulto a la humanidad y a la inteligencia.

Ciertamente, tampoco extraña que diga lo que ha dicho. Es lo suyo: de tal ideología, tal mal sabor de boca.

Resulta que la Iglesia católica recibe del Estado 10.000 millones de euros según un “informe” de un organismo tan de fiar, al revés, como es “Europa Laica”. Pues con esos dineros propone el tal Cayo Lara que se creen 400.000 puestos de trabajo, ¡Ojo!, con un sueldo de 25.000 euros al año.

La verdad no sé de dónde saca tales cuentas el maestro ciruela (que no sabía leer y puso escuela) pero, la verdad, no me dirán que no demuestra ignorancia con lo que dice pero, sobre todo, con lo que olvida.

Es ignorante quien no sabe de dónde viene tal cantidad de dinero ni qué causas son las que determinan que sea la que es.

Es ignorante quien ignora la voluntad de millones de españoles expresada, por ejemplo, en la Declaración de la Renta y de muchas otras formas.

Es ignorante quien no conoce lo que hace la Iglesia católica por lo demás y, aunque haya quien piense que es argumento equivocado utilizar el mismo, lo bien cierto es que la verdad es la que es.

Es ignorante quien dice lo que se plantea al respecto de los puestos de trabajo cuando no se sabe, al parecer, que muchos de tales millones se dedican, precisamente, a mantener miles de puestos de trabajo, por ejemplo, en Educación vía convenios escolares.

Es ignorante quien dice que “Nunca se ha dado tanto dinero a la Iglesia y nunca ha criticado tanto los derechos y libertades que se han aprobado en el Congreso” y desconocer (será por causa de su ideología) que existe el derecho a la libertad de expresión que no puede quedar atado por nada.

Es ignorante, en fin, querer sacar las cosas de quicio cuando el quicio es firme.

Aunque, claro, también es posible que no se trate de ignorancia sino de ocultamiento de la verdad. Entonces lo que es, es simplemente, mentiroso.

Por eso, que me perdone el beato Juan XXIII si no hago lo que dice que hay que hacer pero, de verdad, hay cosas que no pueden ser.

Y así, con tales bueyes (yo diría mulos), tenemos que arar.

Eleuterio Fernández Guzmán