4.07.13

Esperar una Encíclica

A las 12:35 AM, por Eleuterio
Categorías : Benedicto XVI, Papa Francisco

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

El tiempo que nos ha tocado vivir se ha hecho casi ateo. El caso es que tiene un Padre que no se ha hecho antihumano

Y, ahora, el artículo de hoy.

Francisco I

Al parecer, y según todas las noticias habidas y por haber, mañana viernes, 5 de julio, el Papa Francisco dará a luz su primera Encíclica. El título es sintomático de la importancia que tiene el tema para la Iglesia católica y para sus fieles: “Lumen fidei” o, para los que no sabemos latín, la luz de la fe.

En una parte de la noticia publicada en esta casa se dice esto:
 

“La encíclica es una carta solemne sobre asuntos de la Iglesia o determinados puntos de la doctrina católica dirigida por el papa a los obispos y fieles católicos de todo el mundo y está considerada como uno de los documentos más importantes en el magisterio pontificio”

Como sabemos, este documento papal tiene mucho que ver con lo escrito por Benedicto XVI. Es más, al parecer, el Papa Francisco debe haber hecho poco más que completar alguna parte y decir, como parece que va a decir que el texto es, en gran parte, del Papa emérito. Y eso es lógico porque es, además, de justicia pues una cosa es que se sepa que, en algunos casos, hay personas que ayudan al Vicario de Cristo a elaborar determinados documentos (eso pasa en todos los campos donde una persona ejerza determinada autoridad) y otra, muy distinta, es que se sepa que ha sido un Papa quien había escrito, ya, parte de la Encíclica.

Eso, además, dice mucho del Papa Francisco.

Pero, bueno, estamos a la espera de un documento que, como han sido todas las cartas encíclicas, dirá mucho e importante. Tendremos que tener en cuenta lo que allí se diga porque, independientemente del poder, digamos, obligatorio que puedan tener determinados textos eclesiásticos hay algo que es más importante para los creyentes y es que se dirija a nosotros el sucesor de Pedro. Es, digamos, como recibir una carta de san Pablo o del mismo san Pedro. Esperamos que se nos ilumine y, también, que se nos dirija cual ovejas llevadas por el pastor. Y no nos avergüenza, por cierto, que así sea porque eso no supone, para nosotros, ningún sometimiento vergonzante sino, muy al contrario, la manifestación exacta y precisa de nuestra fe.

Y, por cierto, esperemos que con lo que se diga en la encíclica acerca de los puntos de la doctrina católica de los que trate, más de uno se lleve las manos a la cabeza porque no esté de acuerdo con esto o con lo otro. Y me refiero, claro, a la progresía eclesial que tanto daño hace a los pequeños en la fe.

Para ellos se espera que vaya dedicada tal encíclica. Dios quiera.

Por cierto, estos días he leído y escuchado que se tratará de una Encíclica escrita “a cuatro manos”. Que yo sepa, lo que se puede hacer con cuatro manos es tocar un piano pero escribir, lo que se dice escribir, como mucho… a dos, a dos manos, una de cada persona. Es que por exagerar, lo que sea.

Eleuterio Fernández Guzmán