Colaboraciones

 

Lo que está en juego

 

 

05 octubre, 2019)| Javier Úbeda Ibáñez


 

 

 

La familia, como principio y fundamento de la sociedad, ha sido consagrada en los textos internacionales, pero lo mismo ha sucedido con los derechos humanos, y no por ello es menor su continua conculcación.

En esta actual crisis de la familia no es tanto por falta de ideales cuanto por un error radical en la base misma desde la que se persiguen esos ideales de mejora. Y este radical yerro de la base conduce a las más diversas alternativas sexuales, matrimoniales y familiares, al empobrecimiento de los lazos humanos y a la conciencia de frustración.

La pérdida de identidad personal del hombre (en su masculinidad y en su feminidad) es la causa de la pérdida de identidad del matrimonio y de la familia.

Lo que está en juego, en el trasfondo de la crisis de la familia, es el rescate de la naturaleza natural del hombre, la salvaguardia de su condición y dignidad de persona humana, única e irrepetible, libre y responsable de sus actos. Cual sea la naturaleza de la persona humana, tal la del matrimonio y tal la de la familia. Cual sea la familia, tal la sociedad, tal el hombre. Reconstruir el matrimonio y la familia —en consecuencia, la entera sociedad— a la luz de las exigencias de la dignidad personal del hombre, esa es la cuestión.