Colaboraciones

 

Sobre la supuesta conversión de A. Gramsci

 

 

01 febrero, 2020 | Javier Úbeda Ibáñez


 

Antonio Gramsci (1891-1937), teórico marxista y político italiano.

 

Información Internet:

-         Wikiwand

-         Público

-         ABC

-         El País

-         La Nación

-         Lne

-         Hispanidad

-         Aceprensa

-         Aciprensa

-         ReligiónenLibertad

-         ReligiónenLibertad

 

 

 

 

Gramsci, fundador del PC italiano, abrazó el catolicismo antes de morir

 

Un escrito del P. Antonio Orozco-Delclós

(publicado en Arvo, hace unos años)

 

 

Como Albert Camus, como en cierto modo Jean Paul Sartre y tantos otros conocidos ateos o agnósticos, Antonio Gramsci se convirtió al catolicismo sin que sus correligionarios se hicieran eco del evento. Ahora un prelado afirma que tenía una imagen de Santa Teresa del Niño Jesús en su lecho de muerte.

La noticia, según EFE (Roma):

El fundador del Partido Comunista italiano, Antonio Gramsci (1891-1937), abrazó la fe católica justo antes de morir, según aseguró el arzobispo Luigi de Magistris, penitenciario emérito del Vaticano.

Sin embargo, Beppe Vacca, presidente de la Fundación Gramsci y antiguo parlamentario comunista, dijo que en los documentos que se tienen de las últimas horas del líder político no consta tal conversión al catolicismo.

“Gramsci murió con los sacramentos, volvió a la fe de su infancia”, insistió De Magistris, de 82 años y paisano del fundador del Partido Comunista italiano, durante una rueda de prensa tras la presentación de un catálogo del Vaticano sobre imágenes sagradas.

Hace años que ya se había apuntado la posibilidad de que el líder de los comunistas italianos y perseguido por el fascismo, se hubiera convertido a última hora a la religión católica.

“Mi paisano Gramsci tenía en su habitación la imagen de Santa Teresa del Niño Jesús. Durante su última enfermedad, las monjas de la clínica donde se estaba recuperando llevaban a los enfermos la imagen del Niño Jesús para que lo besaran”, afirmó De Magistris.

Luigi De Magistris, un antiguo responsable de la Penitenciaria Apostólica encargada de asuntos de relacionados con las indulgencias, los perdones y los problemas de conciencia, explicó que Gramsci pidió expresamente a las monjas que le llevaran la imagen para besarla, cuando vio que a él no se la pasaban.

“El mundo de la hoz y el martillo prefirió silenciar los hechos”, afirmó De Magistris.

Gramsci permaneció encarcelado durante 11 años por un tribunal fascista en 1927 y pasó los dos últimos años de su vida en una clínica romana, aquejado de arteriosclerosis, hipertensión y gota.

El ex presidente de la República italiana, Francesco Cossiga afirmó que, si hay alguien que pueda saber de la conversión de Gramsci, ese es De Magistris.