Colaboraciones

 

Lealtad

 

 

02 febrero, 2020 | Javier Úbeda Ibáñez


 

 

 

 

Vocablo derivado de ley, al igual que legalidad, indica la cualidad interior de rectitud y franqueza, de fidelidad y constancia a la palabra dada, a las personas e instituciones y aun al propio honor personal.

Lealtad significa fidelidad, franqueza, nobleza, honradez, sinceridad y rectitud.

Solo se es leal si se es fiel. Solo es leal quien, además de ser fiel, es franco y sincero.

El leal es sincero, valiente, transparente, firme, agradecido, constante, confiable, seguro.

Debemos ser leales a Dios. Debemos también ser leales a nosotros mismos (ser leal a sí mismo es el único modo de llegar a ser leal a los demás), a la Iglesia, a la Patria, y a los demás (padres, esposo/a, hijos…) en primer lugar, y en segundo lugar a todo aquello que nos traiga el bien, la tranquilidad, la justicia y la felicidad.

La lealtad es muy diferente al servilismo en el que con frecuencia se cae cuando se quiere buscar o conseguir algo e, incluso, se llega a traicionar lo más sagrado de una persona: su conciencia, con tal de obtener el reconocimiento, el puesto a que se aspira o una posición de privilegio. El hombre leal es recto, digno e incorruptible.