Colaboraciones

 

¿Estado aconfesional, “laico” o “laicista”?

 

“España es un Estado 'laico', por lo que no debe haber Religión en la escuela”

 

 

18 marzo, 2020 | Javier Úbeda Ibáñez


 

 

 

 

 

 

Lo que el artículo 16.3 de la Constitución expresa literalmente es que “ninguna confesión tendrá carácter estatal”. El concepto aludido por la Carta Magna es, pues, el de “aconfesionalidad”. En todo el texto constitucional no aparece ni una sola expresión con la raíz de la familia de palabras a la que pertenecen los términos “laico” y “laicismo”.

En consecuencia, y dado que es “aconfesional”, el Estado ha de mantener una neutralidad ante las opciones religiosas que en ningún caso se respetaría adoptando como norma la eliminación de los planes de estudios de las enseñanzas de Religión.

Podría admitirse “laico” como sinónimo de “aconfesional” si se entendiera la “laicidad” en esos términos de neutralidad, pero nunca si se toma como exclusión del ámbito académico de todo vestigio religioso. Y esta es la interpretación de los laicistas más radicales y beligerantes, que son por lo demás quienes “llevan la voz cantante” en este asunto.

Se trata de confundir, de modo que todo parezca lo mismo, “aconfesionalidad” con “laicidad”; “laicidad” con “laicismo”; “laicismo” con “antirreligiosidad”... Y de ahí al ateísmo de Estado (otra forma de confesionalidad, al fin y al cabo) no hay más que un cortísimo paso.

La doctrina jurídica del Supremo y del Constitucional indica claramente cuál es la interpretación correcta del precepto contenido en los artículos 16 y 27 de nuestra Carta Magna. El Estado ha de mantener la neutralidad en materia de creencias y ha de garantizar la libertad de todos; tiene el deber de propiciar que todos los padres puedan ejercer con plena libertad el derecho a solicitar y recibir del sistema educativo la enseñanza moral y religiosa que estimen conveniente para sus hijos.

Se trata de un derecho que ejercen en la misma medida las familias que los matriculan en la opción confesional (sea cual fuere la religión elegida) y las que deciden que no reciban formación confesional alguna.