Colaboraciones

 

Cultivando mi libertad personal

 

05 octubre, 2020 | Javier Úbeda Ibáñez


 

 

 

 

 

Cuatro principios básicos:

 

1. Las personas libres son dueñas de sí mismas. Los que se dejan dominar por cualquier cosa, se hacen esclavos de ella. La libertad no consiste en permitir que nuestros impulsos nos arrastren, sino en el autodominio. Y esto, desde luego, significa autodisciplina. Es cierto que esta recomendación no suele ser muy grata o bien recibida, pero si somos sinceros con nosotros mismos, hemos de reconocer su valor. Cualquier atleta aprecia el valor y la necesidad del sacrificio. Si queremos de verdad ser libres, hemos de aceptar el sacrificio con coraje y confianza.

2. Las personas libres son leales a la verdad. La verdad es liberación de la ignorancia y de la duda. Para vivir como personas auténticas, debemos buscar, venerar, vivir de acuerdo con la verdad: del sentido de la vida, de la finalidad de las cosas que nos rodean, de la verdad de nuestro ser.

3. Las personas libres ejercitan su libertad. Crecemos en libertad cuando la ejercitamos consciente, decidida y deliberadamente. La rutina, si se cuela en nuestra vida, nos asemeja a un vagón de ferrocarril sobre la vía férrea: empujado por detrás, tirado por delante, metido en una trayectoria fija por dos rieles metálicos. Es mejor determinar por nosotros mismos a dónde vamos, por qué vamos, y cómo llegaremos hasta allí. Solo así podremos poner todo lo que somos en nuestras decisiones y vivir con coherencia nuestros compromisos.

4. Las personas libres piensan por sí mismas. No nos dejemos gobernar por la opinión pública, por lo que están haciendo los demás, por las ideas y las modas que hoy son y mañana desaparecen. Adhirámonos, en cambio, a lo que sabemos que es correcto, sin tener miedo de llamar a las cosas por su nombre, aunque corramos el riesgo de perder popularidad o de parecer retrógrados.

Como hemos visto, la libertad es mucho más que un eslogan pegadizo que se trae a cuento para justificar nuestras acciones. Es un don que requiere ser administrado cuidadosamente, si hemos de usarlo bien.