Colaboraciones

 

Lo que pretende Satanás es apartarnos de Dios

 

15 octubre, 2020 | Javier Úbeda Ibáñez


 

 

 

 

 

El demonio siempre nos tienta por nuestra parte más débil, es un aprovechado y un oportunista de nuestra constante lucha interior entre elegir el bien o el mal, es terriblemente insidioso y nos confunde haciendo que elijamos un mal con apariencia de bien. Lo que pretende Satanás es algo mucho más grave: apartarnos de nuestra misión y, como consecuencia, de Dios. Su plan es siempre el mismo: la mentira, la vanagloria, el camino fácil, los triunfos fulminantes y espectaculares, la comodidad, el uso de nuestras cualidades para nuestra propia gloria y honra para que los demás nos alaben, se impresionen y nos sirvan... ¿no son estos nuestros puntos más flacos? ¡Cuántas veces el demonio nos derrota por ahí! Con Satanás no hay que jugar ni dialogar, ni permitirle las dudas ni las insinuaciones. Hay que cortarlo enseguida poniendo por delante de inmediato, la obediencia a la Palabra de Dios, en un deseo de contrición y de búsqueda de la Misericordia Divina pues Él siempre está listo para regalarnos su luz y presentarse de nuevo en nuestras vidas.