Entre Dios y Rodríguez Z

Permalink 05.02.08 @ 18:22:44. Archivado en Actualidad

El enfrentamiento entre la Iglesia católica y el Hombre del Talante va más allá de si es moral o no negociar con ETA: enfrenta dos concepciones radicalmente diferentes de la existencia humana y su trascendencia. Teología frente a un determinismo polisémico que se inventa cada día.

Contrapone el matrimonio, término que en el cristianismo es exclusivo para la unión de personas de distinto sexo, al nuevo concepto legislado por Rodríguez Z que, para irritar a esa Iglesia, pero también a la Academia, al Consejo de Estado y a todo jurista reflexivo, le da igual nombre y no otro a las uniones de personas de igual sexo.

Ambos pensamientos luchan por una idea sobre el nacimiento a la vida: uno considera pecado el uso del preservativo y el aborto; el otro quiere facilitar la interrupción del embarazo a voluntad de la gestante, incluso para seleccionar su sexo o cuando un feto sano podría vivir como bebé.

Compiten una idea de la eutanasia, en la que Z quiere que los médicos decidan si aceleran la muerte de un agonizante sin su permiso ni el de su familia, y otra que defiende los cuidados paliativos sólo si no acortan la existencia.

A un lado, una Iglesia que hasta finalizar el Vaticano II, en 1965, representaba el nacionalcatolicismo, opresor y censor, aunque la mayoría de sus curas y obispos colaboraron luego con la democratización española durante el tardofranquismo y la Transición.

Al otro, una izquierda plagada de hijos de franquistas y antiguos fanáticos de los comunismos soviético y cubano –han arrinconado a los socialistas genuinos—, que de despreciar la idea de la democracia burguesa pasaron a apoyar otros extremismos, incluyendo los islamistas, siempre que se opongan al cristianismo.

Por un lado están dos mil años cultura occidental, cada día más despreciada, y por otro esta nueva fe misionera y revanchista que igual que cambió el término “unión homosexual” por ”matrimonio”, desea sustituir al antiguo Dios por Rodríguez Z.