La Iglesia recibe 150 millones del Estado y le ahorra varios miles

«Damos más de lo que recibimos»

Por José Manuel Vidal
RD
Miércoles, 13 de febrero 2008

 

«La Iglesia española no sólo no está subsidiada, sino que le ahorra al Estado muchos miles de millones de euros». Lo asegura el gerente del Episcopado, Fernando Giménez Barriocanal. Y como buen contable, con datos en la mano. «La Iglesia recibe en total del Estado, a través del IRPF, 150 millones de euros y, sólo en Educación, le ahorra 3.983 millones».

El vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal habla con precisión y claridad absolutas ante unos 60 delegados de medios de comunicación de toda España reunidos en la sede del Episcopado para celebrar sus jornadas anuales. Y con la facilidad expositiva que le da el ser decano de la Facultad de Económicas de la Universidad Autónoma de Madrid y catedrático de Contabilidad.

«A veces somos tan acomplejados que no contamos lo que hacemos. Parece que nos da vergüenza. Además, nosotros no tenemos que inventarnos nada. Disponemos de muchísimos testimonios de gente entregada y de datos que avalan lo que hacemos por y para la sociedad», dice Barriocanal. En primera fila, el obispo de Jerez, monseñor Del Río y el de Menorca, Joan Piris, asienten.

Y todavía más, cuando el  contable de Dios aporta datos concretos para avalar su tesis. «Sólo Cáritas ha empleado el año pasado 184 millones de euros entre los más pobres, y eso es más del total que recibe la Iglesia del Estado».

Y añade más datos. El más significativo es el de la enseñanza, donde la Iglesia le ahorra al Estado 3.983 millones de euros. Y es que el Estado paga 4.000 euros anuales por cada plaza de colegio público. En cambio, a los concertados les paga casi la mitad. «En cada plaza concertada, el Estado se ahorra más de 2.000 euros», concluye el ponente. Contando que la Iglesia educa en sus centros a 1.350.000 alumnos, las cuentas están claras a su favor.

El gerente de los obispos enumera otras partidas, sin contabilizar en dinero contante y sonante. Pero que fácilmente, podrían ascender a varias decenas de miles de millones de euros. Algunos obispos, como el de Zaragoza, monseñor Ureña, habla de unos 36.000 millones de euros.

Barriocanal no quiere avanzar cifras globales. Pero sí partidas anuales. Por ejemplo, dos millones y medio de personas asistidas; medio millón de pobres atendidos; 334.000 personas atendidas en los dispensarios de la Iglesia; 26.000 niños en centros de tutela de la Iglesia; 72.000 ancianos en sus residencias; 60.000 voluntarios de Cáritas, o 2.800 voluntarios en las cárceles. Una relación no exhaustiva.

«Muy malos en marketing»

«Damos más de lo que recibimos y, además, ese dinero no va a la Iglesia, sino a la sociedad. ¿Qué institución privada atiende a dos millones y medio de personas? No la hay. Pues eso hay que darlo a conocer, porque somos muy malos en marketing», concluye Barriocanal.

Pero todavía queda un estrambote. «Todo eso sin contar el enorme bien religioso que la Iglesia presta a la sociedad, con sus 22.700 parroquias, sus 20.000 curas, sus 70.000 catequistas o el millón y medio de niños y jóvenes que reciben formación espiritual y humana», añade Barriocanal. Y remata: «O el enorme patrimonio histórico que la Iglesia conserva y paga facturas. Con maravillas que casi todas son deficitarias, excepto para las ciudades que reciben el flujo turístico». Y pone dos ejemplos. La ciudad de Sevilla recoge 22 millones de euros al año procedentes de turistas que van a ver la catedral. Y el Camino de Santiago genera más de 400 millones de euros al año.

La conclusión es obvia y el gerente del Episcopado propone dos iniciativas fundamentales para plasmarla. Primera: «Dar a conocer la vida de la Iglesia, todo lo que hacemos. Porque, hasta ahora, en comunicación nos tenemos que poner un suspenso. A veces, parece que estamos peleados con los medios y la gente sigue sin tener idea de lo que hace la Iglesia». Y segunda: «Convencer a los fieles de que ser católico afecta al bolsillo y que el compromiso de la fe también pasa por la cartera».

Como colofón, el obispo de Jerez y presidente de la comisión episcopal de medios de comunicación, Juan Del Río, alabó la campaña publicitaria lanzada recientemente por los obispos para dar a conocer la realidad eclesial “a pesar del riesgo económico y de la novedad que significaba para muchos de nosotros”. Además, el prelado andaluz subrayó que, con campaña publicitaria o sin ella, “el nuevo modelo de financiación puede fracasar, sobre todo si los curas no se implican a fondo en él”. Eso sí, para apoyar a los curas, la Conferencia episcopal lanzará el próximo mes de abril una nueva campaña publicitaria. A Dios rogando...