06.05.08

Testigos de Jehová

Este post es el segundo de una serie sobre los Testigos de Jehová, bien conocidos en España e Iberoamérica por su actividad proselitista. Para los católicos responsables, la visita de los jehovistas es una oportunidad de rescatar el alma del testigo que toca a su puerta. Es posible que ese testigo sea un ex-católico seducido por la secta a una vida de esclavitud comercial. Si estamos preparados podemos usar la oportunidad para ejercer la mejor caridad cristiana, que es dar el Evangelio a quienes más lo necesitan. En México y América Central, más de 100.000 Testigos de Jehová han vuelto a la Iglesia Católica en los últimos diez años.

 

Las predicciones fallidas de los testigos de Jehová no son su única inconsistencia doctrinal. Desde los días de Russell, comenzando en 1876, el grupo ha ido cambiando de doctrinas, adoptando nuevas interpretaciones de la Biblia, prohibiciones y prácticas mientras viejas creencias se abandonan o pasan a un segundo plano. Hacer una lista de tales cambios resultaría en un volumen de innumerables páginas, es por eso que usamos unos pocos breves ejemplos.
 

Los testigos objetan que los cambios doctrinales son el resultado de una revelación progresiva en la que la luz de Dios se hace cada vez más intensa, revelando poco a poco lo que los fieles deben creer. Si bien es cierto que Dios ha ido revelando sus propósitos de manera gradual, primero al pueblo hebreo y luego al mundo; también es cierto que la revelación divina es consistente consigo misma. No hay una sola instancia de la Historia Sagrada en la que Dios haya prohibido una cosa para permitirla más tarde y volverla a prohibir nuevamente después.
 

Al analizar la historia y las prácticas de la Sociedad Watchtower hallaremos sin lugar a dudas que el propósito de sus dirigentes es perpetuar su operación y continuar el flujo de productos que consume su feligresía. Es posible que detrás de los constantes cambios doctrinales esté la necesidad de producir nuevas obras impresas. De tal manera, la feligresía deberá obtener nuevos libros y folletos que reemplazan a las antiguas publicaciones que el cambio doctrinal ha hecho obsoletas.
 

Un buen ejemplo de ping-pong doctrinal se encuentra originalmente en el libro de Charles Taze Russell, Estudios de las Escrituras:
 

“Así es que Nuestro Señor enseña que los sodomitas no tuvieron una oportunidad completa [de arrepentirse] y les garantiza esa oportunidad.” [1] Russell se estaba refiriendo aquí a las palabras de Jesús en Mateo 10,13-15: “Al entrar en la casa, saludadla. Si la casa es digna, llegue a ella vuestra paz; mas si no es digna, vuestra paz se vuelva a vosotros. Y si no se os recibe ni se escuchan vuestras palabras, al salir de la casa o de la ciudad aquella sacudíos el polvo de vuestros pies. Yo os aseguro que en el día del Juicio habrá menos rigor para la tierra de Sodoma y Gomorra que para aquella ciudad.”
 

Reflexionando un segundo, encontramos aquí un clásico uso de la hipérbole. Por ejemplo, cuando decimos en español “cuando los sapos críen pelo” estamos usando una forma de hipérbole para decir que algo es muy improbable o que nunca ocurrirá. En este caso Cristo dice que aquellos depravados hombres de Sodoma la pasarán mejor que los que hagan caso omiso de la enseñanza de Cristo.
 

Para los que oyeron a Cristo en esa ocasión, Sodoma era el ejemplo máximo de la ira divina, ellos sabían bien que había caído fuego del cielo para castigar a los sodomitas como resultado de su irredimible perversión. Sin embargo Cristo dice aquí ¡que a aquel que rechace el Evangelio le irá peor!
 

Le ha tomado a los testigos de Jehová (autodeclarados “el medio de comunicación de Dios en la tierra") mas de cien años el figurarse esto. Entretanto, a esta fecha, han cambiado su interpretación de esta parábola ocho veces desde que Charles Taze Russell escribió esas líneas a fines del siglo XIX. Aquí está la lista de idas y venidas sobre esta doctrina. Los números de las páginas están tomadas de las respectivas versiones en inglés.
 

• “Los hombres de Sodoma serán resucitados"—The Watchtower, 7-1879, pp. 7-8.

• “Los hombres de Sodoma no serán resucitados"—The Watchtower, 6-1-1952, p. 338.

• “Los hombres de Sodoma serán resucitados"—The Watchtower 8-1-1965, p. 479)

• “Los hombres de Sodoma no serán resucitados"—The Watchtower 6-1-1988, p. 31.

• “Los hombres de Sodoma serán resucitados"—Live Forever, primera ed. en inglés, p. 179.

• “Los hombres de Sodoma no serán resucitados"—Live Forever, ed. corregida en inglés, p. 179.

• “Los hombres de Sodoma serán resucitados"—Insight on the Scriptures, vol. 2, p. 985.

• “Los hombres de Sodoma no serán resucitados"—Revelation: Its Grand Climax at Hand! p. 273.
 

La generación de 1914
 

Profecía Fallida de los Testigos de Jehová

Entre los innumerables cambios doctrinales que la Sociedad Watchtower ha impuesto a los testigos de Jehová, uno de los más resonantes ha sido el abandono de la doctrina de la “generación de 1914″.
 

El gran cuento
 

Los cálculos dispensacionalistas [2] de Russell presuponían que el fin del mundo debía llegar en 1914. Cuando el esperado fin no llegó los testigos no abandonaron esos cálculos sino que trasladaron a 1914 la “presencia invisible” de Cristo—que para Russell había empezado originalmente en 1874—declarando que Cristo había comenzado a reinar en ese año, y se había “sentado a la diestra de Dios” para dar comienzo a su reinado mesiánico. Como el mundo daba poca evidencia del reinado de Cristo, los teólogos jehovistas comenzaron a usar ingeniosamente las palabras de Jesús en Mateo 24, 32-34 “Aprended esta comparación, tomada de la higuera: cuando sus ramas se hacen flexibles y brotan las hojas, vosotros sabéis que se acerca el verano. Así también, cuando veáis todas estas cosas, sabed que el fin está cerca, a la puerta. Os aseguro que no pasará esta generación, sin que suceda todo esto. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.” La Atalaya del 1 de mayo de 1985 hace la declaración que: “Así que, antes que la generación de 1914 desaparezca por completo, el juicio de Dios se tiene que ejecutar"—The Watchtower, 1/5/1985 p. 4, ver ilustración.
 

Extrayendo de entre el texto estas palabras de Cristo, los teólogos jehovistas comenzaron a enseñar que la generación que había visto los acontecimientos de 1914 vería, sin duda, el fin del mundo. Cuando el esperado fin del mundo falló en ocurrir en 1975, los testigos continuaron esperando con un ojo clavado en la generación que ya para entonces estaba pasando sus setenta años. El tiempo siguió pasando y en 1987 la revista Despertad en su edición del 8 de enero apareció sin el encabezamiento que, por muchos años, había aparecido como el lema de la publicación. La frase: “…antes que desaparezca la generación que vió los acontecimientos de 1914″ había desaparecido.
 

Luego, en la edición del 8 de marzo de 1988 la misma declaración volvió a aparecer levemente modificada. Finalmente en 1996, los elementos “1914″ y “generación” fueron eliminados completamente.
 

Esta doctrina que fue central para las creencias de los testigos de Jehová por la mayor parte del siglo XX, pasó sin pena ni gloria y así quedará, arrumbada junto con docenas de doctrinas descartadas hasta que otra vuelta de tuerca la vuelva a poner de moda. Ray Franz (sobrino de Frederick Franz) quien fuera miembro del cuerpo gobernante de la Sociedad Watchtower y que fue expulsado por expresar su desacuerdo con ciertas doctrinas del grupo, explica en su libro Crisis de Conciencia (p. 247-249) que la Sociedad había intentado durante varios años alargar el tiempo de llegada del Armagedón, especialmente luego de la predicción fallida de 1975. Según Franz, el cuerpo de dirigentes consideró cambiar esta doctrina, aplicándola a la generación posterior al año 1957. El cambio, sin embargo, se rechazó por mayoría de los votos en una de las sesiones secretas del cuerpo de directores.
 

Continúa en el próximo post
 

Referencias
 

[1] “Thus our Lord teaches that the Sodomites did not have a full opportunity; and he guarantees them such opportunity “(Charles Taze Russell, Studies in the Scriptures, I, p. 110).
 

[2] El dispensacionalismo es un doctrina errónea, en boga desde el siglo XIX. Sus cultores dividen el tiempo en “dispensaciones” o eras que identifican las edades sucesivas de la historia sagrada. La mayoría de los dispensacionalistas esperan hallar un patrón de cálculo que les permita predecir el fin de la “dispensación” en curso.