06.05.08

Testigos de Jehová

Este post es el tercero de una serie sobre los Testigos de Jehová.
 

Para nosotros los cristianos católicos es difícil entender el efecto que esta arena movediza de cambios doctrinarios tiene entre la feligresía de los testigos de Jehová. Cuando las personas piensan en Dios, piensan en algo inamovible y eterno. Dios no cambia, nada lo puede sorprender. Es por eso que la persona que sinceramente quiere adorar a Dios con una buena conciencia, se desanima si no puede saber que lo está haciendo bien. Las interminables variaciones doctrinales que los testigos de Jehová deben soportar tienen severos efectos en su conducta y su salud mental.
 

José [3], un ex-Testigo de Jehová comenta: “Al principio, especialmente después de mi bautismo, me preocupaba por estar al día con mis lecturas y el estudio, especialmente con la lectura diaria de las Escrituras y el estudio de La Atalaya. Eso podía hacerlo pues entonces era soltero y tenía tiempo para estudiar. Pronto noté que para algunos de mis amigos casados resultaba difícil mantenerse al tanto. En cierta ocasión un superintendente me comentó algo sobre la interpretación de lo que eran las “autoridades superiores” que Pablo menciona en Romanos 13, 1. Recuerdo que hacía pocos meses la interpretación había cambiado, pero mi amigo, ocupado como estaba con sus deberes como superintendente de la congregación y padre de familia, no recordaba el cambio que había tenido lugar. Recuerdo bien que me miró muy confuso cuando le recordé que ya no entendíamos ese texto de la misma manera. No era para menos, en el curso de su vida como Testigo de Jehová, esa persona había visto cambiar la interpretación de ese verso bíblico tres veces. Con el tiempo yo también me volví como él y dejé de prestar atención a esos detalles. En realidad la carga de responsabilidades que lleva un Testigo de Jehová es casi imposible de llevar para personas que tienen que atender un trabajo y una familia. Con cinco reuniones a la semana, docenas de páginas de publicaciones para estudiar, visitas, estudios bíblicos, asignaciones para la Escuela del Ministerio y otras muchas cosas que hacer, el tiempo se hace escaso y pronto uno comienza a sentirse anegado. Una de las cosas que causan más confusión son los constantes cambios de interpretación. En mi caso, llegó el momento en que antes de aseverar mis creencias en alguna doctrina poco familiar, debía buscar en el índice de publicaciones de la Sociedad para asegurarme de cuál era la doctrina correcta en ese momento. Ahora que soy católico y sigo una doctrina que se ha mantenido intacta desde los tiempos de Cristo, todo aquello me parece un mal sueño.”
 

A continuación incluimos un extracto del informe del Dr. Jerry Bergman titulado Problemas Mentales Entre los testigos de Jehová, en él se examinan los problemas que puede causar la inestabilidad doctrinal de los testigos.
 

“La Watchtower se halla en un perpetuo estado de cambio doctrinario, a menudo abandonando y retomando hasta tres o cuatro veces un mismo tema. En ninguna parte esto ha sido tan trágico como en sus enseñanzas antimédicas. Watchtower predicó durante la década de los 30 y los 40 que las vacunas no solamente eran poco efectivas sino una “violación directa” de la ley de Dios. [4] Luego, a principios de los cincuenta, las vacunas dependían de la conciencia de cada uno pero actualmente Watchtower publica artículos que elogian las virtudes de las vacunas y de las muchas vidas que han salvado. A fines de 1961, los trasplantes de órganos fueron específicamente considerados aceptables, luego en 1967 fueron prohibidos. [5] Hasta se enseñaba que los trasplantes de córnea y riñones violaban la de ley de Dios debido a que fueron consideradas como canibalismo. Posteriormente en 1980 la mayoría de los trasplantes de órganos fueron declarados una cuestión de conciencia. [6] La única excepción, los transplantes de médula ósea, estaba errada solamente porque el hueso era una fuente sanguínea. En 1984, hasta los transplantes de médula ósea fueron aprobados.
 

En 1909, Watchtower estableció específicamente que la prohibición judía contra la ingestión de sangre no era considerada una ley para los cristianos pero no fue hasta 1961 que la recepción de transfusión de sangre era motivo de expulsión. [7] Actualmente, Watchtower enseña que “si una transfusión autorizada por un tribunal parece probable… [un testigo debe] ejercer enormes esfuerzos para evitar una violación de la ley de Dios sobre la sangre [y si] las autoridades. . . lo consideran un crimen o lo declaran culpable para ser procesado. . . el cristiano podría estimar esta situación como sufrimiento en nombre de la rectitud “. [8]
 

La enseñanza de la Watchtower es clara: los testigos han de sacrificar sus vidas antes que someterse a una transfusión y esto incluye permitir que los niños mueran. Si efectivamente mueren debido a la falta de sangre, podrán demandar al cirujano como demandaron al Dr. Denton Cooley: perdieron el pleito; el jurado decretó que la objeción a la transfusión de sangre haría que la operación fuese más arriesgada (Houston Chronicle, 18 de noviembre de 1995 p. 42A) Sin embargo, en esta área la Sociedad Watchtower ha cambiado aún.
 

El empleo de todos los productos y fracciones sanguíneos para cualquier objetivo era en un tiempo condenado, hasta las colas fabricadas de productos sanguíneos no debían adquirirse. En la actualidad, los testigos pueden aceptar albúminas, globulinas, factor VIII, factor IX e inclusive sangre en circulación. La prohibición de las fracciones sanguíneas para hemofílicos fue levantada en 1978. [9] Los sueros sanguíneos son actualmente aprobados porque los que corresponden a la rabia, hepatitis virales, tétanos, difteria y otros contienen solamente “una minúscula cantidad de sangre". [10] Debido a que Watchtower también enseña a los testigos a ser fieles aún “en las pequeñas cosas", muchos ven estas excepciones como hipócritas. Miles de niños han fallecido por falta de sangre; ancianos han perdido la vista por negarse a hacerse transplantes de córneas y otros murieron por rehusarse a hacerse un transplante de riñón. [11] Esto resulta especialmente traumático si la doctrina se modifica y lo que solía condenarse ahora se aprueba. Esto se demuestra en el siguiente caso.
 

Testigos de Jehová

De acuerdo con Walker “Gary Busselman vió a su esposa, Delores, morir de leucemia. Como Testigo de Jehová, la pareja no creía en transfusiones de sangre o en transplante de médula ósea. . . . Actualmente, Busselman cree que negarse a recibir esos procedimientos médicos estaba errado y desea ayudar a otros que puedan haber experimentado similares tragedias". [12] Agregó que “murió en 1971 y en 1980 modificaron su criterio y sus miembros desde entonces pueden recibir transplantes". Comúnmente, surgían la culpa y el enfado de la creencia que un ser querido murió (Busselman gozaba de un matrimonio excelente) por seguir una doctrina que más tarde fue admitida como errónea por la Watchtower.” (Tomado del informe Problemas Mentales Entre los Testigos de Jehová, por Jerry Bergman, Ph.D.)
 

¿Cómo es posible que personas normales, con las esperanzas y circunstancias más o menos comunes a toda persona, hayan caído en semejante estado de alienación? ¿Qué les hicieron los testigos de Jehová para que pudieran aceptar voluntariamente el causarse semejante daño?
 

Continúa en el próximo post
 

Referencias
 

[3] El nombre es ficticio, a pedido del entrevistado.

[4] The Golden Age. 4 de Febrero 1931, 293.

[5] The Watchtower. 15 Noviembre 1967, 702-704.

[6] The Watchtower. 15 de Marzo, 31.

[7] The Watchtower. 1961, 63-64.

[8] The Watchtower. 15 de Junio 1991, 31.

[9] The Watchtower. 15 de Junio 1991, 30.

[10] The Watchtower. 15 de Junio 1978, 30-31.

[11] David Reed, Worse than Waco Jehovah’s Witnesses hide a tragedy Stoughton, Massachusets, Comments from the friends, 1993.

[12] Argus Leader, Sioux Falls, South Dakota 23 de Enero 1996, 1.